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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Cuba: de la Bodeguita del Medio a la Coca Cola y Starbucks

 

El fin del bloqueo comercial impuesto al país de los hermanos Castro entusiasma a las marcas norteamericanas de consumo masivo que ven en la isla un gran potencial para hacer negocios. En especial porque el deshielo impulsará la llegada de millones de turistas de EE:UU. que se sumarán a los de otros países que año a año visitan el país adoptivo del Che Guevara

 

Andrés Sanguinetti, en Cronista.com

 

La visita del Papa Francisco a Cuba y Estados Unidos la semana pasada le dio un nuevo impulso a un hecho ya inevitable: la reanudación de las relaciones comerciales entre ambos países. De hecho, la presión de Barak Obama para que el Congreso de su país levante definitivamente el bloqueo parece haber disparado una especie de fiebre de negocios en las marcas ícono de la economía de mercado. Si bien el dinero no tiene fronteras ni sabe de ideologías, los 55 años que lleva el embargo impuesto desde octubre de 1960 al gobierno de La Habana las alejaron de la isla.

 

Es que el bloqueo fue precisamente una respuesta del gobierno de Dwight D. Eisenhower a las expropiaciones hechas por Fidel Castro de propiedades de ciudadanos y compañías estadounidenses tras la Revolución de 1959. Hoy, tras el paso de Francisco el camino al deshielo se ha acelerado al punto que importantes marcas de consumo masivo quieren poner un pie en la isla.

 

Será cuestión de tiempo para que la cultura y los placeres culinarios cubanos se terminen mezclando con los sabores globalizados en el Malecón, tomando una Coca Cola en la Habana vieja, o bebiendo un café de Starbucks justo frente a La Bodeguita del Medio. También será posible cruzarse con cubanos usando alguno de los productos de Apple mientras llegan a su hogar para mirar una película a través de Netflix. Es posible que ese mismo habitante de La Habana o de cualquier otra región cubana recorra las calles de su ciudad manejando un Ford o un Chevrolet y estacione frente a un hotel de cadena internacional.

 

También será una postal diaria que pague sus cuentas con American Express o MasterCard y hasta que vuele a visitar a sus familiares a Miami por American Airlines o United Airlines. Es que todos estos emblemas del consumismo global vienen mirando con atención el devenir del deshielo político y comercial entre Estados Unidos y Cuba.

 

Muchas de estas empresas incluso ya evidenciaron sus ganas de desembarcar en la isla del Che Guevara. Por caso, la embotelladora mexicana Femsa, que distribuye Coca Cola, analiza expandir su negocio de bebidas a Cuba, uno de los pocos mercados donde la popular gaseosa no tiene presencia. Y seguramente aprovechará el fanatismo declarado por la Coca Cola del propio Fidel Castro, quien siempre se reconoció un gran consumidor de la marca emblema del capitalismo mundial.

 

También American Express anunció sus deseos de ofrecer sus servicios financieros en Cuba. De hecho, sus autoridades estudian las regulaciones actuales de la isla, al igual que su competidora MasterCard, tarjeta que ya se puede usar en Cuba gracias a las nuevas relaciones entre ambas naciones.

 

En el caso de las empresas vinculadas con la tecnología, Apple y Netflix picaron en punta. La firma creada por Steve Jobs informó, a través de su página web, que varios de sus productos se empezarían a vender de manera oficial en Cuba. Si bien no aclaró si tiene planes de abrir una de sus tiendas en La Habana, especificó que venderá incluso el iPhone.

 

Por su parte, Netflix emitió un comunicado anunciando que los cubanos con conexión a Internet y acceso a métodos internacionales de pago podrán suscribirse a su servicio. En tanto la proveedora de servicios de telecomunicaciones ITD, cuyas tarjetas de llamada internacional son famosas entre los inmigrantes en Estados Unidos, ya cerró un acuerdo con la empresa estatal de comunicaciones de Cuba, Etecsa, para establecer comunicaciones telefónicas directas entre la nación caribeña y Estados Unidos.

 

Por su parte Ford y General Motors (GM), ya analizan el impacto potencial que el restablecimiento de las relaciones comerciales puede tener en el sector automotriz y no descartan desembarcar en Cuba en un futuro no muy lejano. El mismo caso se da entre las dos marcas emblema del mercado aerocomercial de Estados Unidos: United Airlines y American Airlines. Las dos planean aterrizar en Cuba.