Cubanálisis   El Think-Tank

CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Cuba con muy poco atractivo

 

Comercio entre los países aún es incipiente y el acuerdo comercial bilateral no da frutos, pero el sector privado nica espera una aceleración con la apertura de la isla a EE. UU.

 

Lucía Navas, La Prensa, Nicaragua

 

Los negocios entre Nicaragua y Cuba mejoran este año. Las exportaciones a la isla generaron 1.3 millones de dólares entre enero y el 20 de agosto de 2015 de acuerdo con las estadísticas del Centro de Trámites de las Exportaciones (Cetrex).

 

Hubo un aumento en las ventas nicaragüenses por 47.90 por ciento respecto a lo vendido en el mismo período del año pasado. Pero, aún tratándose de un fuerte impulso, las estadísticas oficiales muestran que se requiere un mayor esfuerzo ya que anualmente el intercambio comercial (exportaciones e importaciones) de Nicaragua con Cuba no llega ni a los cinco millones de dólares.

 

Las cifras de importación de parte de las empresas nicas desde la isla están actualizadas hasta junio pasado, registrando un crecimiento del 44 por ciento, indica la Dirección General de Servicios Aduaneros (DGA) y el Banco Central de Nicaragua (BCN).

 

“Le estamos vendiendo un poquito más a Cuba pero nos falta mucho”, dice Leonardo Torres, vicepresidente del Consejo Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conimipyme).

 

Torres es miembro del equipo público-privado involucrado en el Tratado de Alcance Parcial entre la República de Cuba y la República de Nicaragua, y que intenta que sea el incentivo para acelerar el comercio entre ambos países.

 

Dicho tratado se firmó el 13 de marzo de 2014 y fue puesto en vigencia por Nicaragua en 11 de abril del mismo año. Cuba se tardó más tiempo y lo puso en vigor en diciembre pasado.

 

Bajo el acuerdo se liberan los aranceles aduaneros a más del ochenta por ciento de los productos originarios de los países y el restante porcentaje liberarlo progresivamente.

 

Pero Torres reconoce que aún el Tratado Comercial con Cuba no tiene mayor impacto.

 

EMPRESARIOS CON CAUTELA

 

Los productos plásticos es lo que más exporta Nicaragua a la isla caribeña, representan el 83 por ciento del total exportado en lo que va de 2015. El resto de la cesta lo integran principalmente menaje de casas, textiles, material de transporte, lozas sanitarias entre otros artículos.

 

Sergio Sánchez, gerente de Ventas y Producción de la empresa Plásticos Modernos SA, (una de las más grandes del país), explica que aún no envían directamente sus productos a la isla. “Aunque tenemos el interés, pero esperamos tener más claro el panorama”, dice.

 

Sánchez refiere que todavía no hacen un estudio de las ventajas del mercado cubano, porque prefieren claridad si la apertura de Cuba no se enfriaría si la relación con Estados Unidos (EE. UU.) se frena con el cambio de gobierno estadounidense.

 

El deshielo político entre Estados Unidos y Cuba empezó en diciembre de 2014 con el levantamiento de las restricciones comerciales de parte del presidente estadounidense, el demócrata Barack Obama.

 

Tras esa acción vino el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la reapertura -luego de medio siglo- de las embajadas en Washington y La Habana, entre julio y agosto.

 

Sánchez, de Plásticos Modernos, ve positivo esos sucesos históricos pero reafirma que prefieren que el panorama sea más claro.

 

“Según los analistas que hemos consultado, nos dicen que al venir las próximas elecciones presidenciales en Estados Unidos la cosa puede detenerse si ganan los republicanos”, dice Sánchez.

 

Las elecciones presidenciales en Estados Unidos serán el 8 de noviembre de 2016. Sánchez y Torres concuerdan que para el comercio de Nicaragua aumente con Cuba entre los problemas a resolver son el de las transacciones bancarias y el de la moneda de pago.

 

El Acuerdo de Alcance Parcial no incorpora moneda a regir en el comercio, pero refiere que al firmarse el pacto en el marco de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) y como miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) se promueve la utilización del Sistema Unitario de Compensación Regional (Sucre) como mecanismo de pago.

 

Torres recuerda que el Sucre “no gusta mucho a nuestros empresarios” y prefieren que sus transacciones sean en dólares. “Estamos viendo como resolvemos eso”, dice.

 

Sería más fácil si hubiese una relación directa entre los bancos nicaragüenses con el sistema bancario cubano, sin embargo eso se ve lejano.

 

HAY INTERÉS

 

A quienes atrae la posibilidad de ingresar a Cuba es al Grupo Lafise, el cual tiene presencia en Miami, Florida. Carlos Briceño, gerente general de Banco Lafise Bancentro de Nicaragua, explicó que el proceso es complejo porque todavía no está definido cual será el plan de acción para la apertura de bancos en Cuba.

 

“Toda la parte de reglamentos, bajo qué condiciones se va a realizar no está definido ni por el Departamento de Estado ni por la Reserva Federal de Estados Unidos, pero sí creo que en todos los bancos en general hay interés de aprovechar la apertura de Cuba por la relación de negocios tanto entre Estados Unidos y con Centroamérica”, dijo Briceño.

 

El gerente de Lafise Bancentro expresa que habrá que esperar más pasos concretos sobre las reglas bancarias pero que indiscutiblemente el sistema local deberá responder en un momento a la demanda de las empresas nicaragüenses si el comercio empieza a crecer más con Cuba.

 

En el caso del Banco de Finanzas (BDF) no hay apuro por llegar a Cuba. Juan Carlos Argüello, gerente general de la entidad bancaria, dice que “es una posibilidad que no hemos valorado porque nuestro enfoque es fortalecer más el mercado nicaragüense”.

 

LOS PRIMEROS PASOS

 

Luego de la normalización de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, hubo un pacto de corresponsalía entre el Stonegate Bank de la Florida y el Banco Internacional de Comercio (BICSA) fue cerrado en La Habana, a finales de julio pasado.

 

Se trata del primer acuerdo de una institución bancaria estadounidense con una cubana desde el comienzo del deshielo político entre las naciones. Se espera que el pacto entre en vigor pronto y permitirá gestionar pagos y transacciones directamente entre los dos países a través de sus respectivas sucursales.

 

LA PRENSA no obtuvo respuestas del resto de bancos privados que operan en el país