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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Cuba arrastrada por declive incesante de Venezuela

 

Los problemas continúan creciendo por la inflación, los desabastecimientos, la corrupción, la criminalidad, y otros

 

Miriam Leiva, La Habana, en Cubaencuentro

 

Las noticias de Venezuela acrecientan la incertidumbre sobre el futuro de Cuba. Mientras, la economía se “actualiza” con el autorizado cuentapropismo de bisutería, DVD “piratas” y minúsculas cafeterías; el retrancado rendimiento de los usufructuarios de tierras -trabajadas con machetes y quizás yuntas de bueyes-; y los destapes de corrupción en los altos niveles dirigentes –usuales, pero silenciados durante decenios.

 

“El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos”, esto no solo es aplicable al amor en la canción, sino a los dirigentes cubanos, que acostumbrados a disponer de todo el tiempo del mundo, no parecen comprender que ahora no tienen tiempo que perder. Los octogenarios dicen no estar apresurados, incapaces de conducir el país en la supersónica dinámica del Siglo XXI. La involución resultante de gobernar a capricho, parece haber adormilado las neuronas hasta de los herederos menos ancianos, más que el miedo a ser represaliados. A ese paso y frente a los retos vislumbrados, llegará el momento cuando Cuba sobrepasará a Haití en atraso, incluso si tenemos la suerte de que ningún ciclón arrase.

 

A estas alturas ya debería estar bien claro que la época de subsidios procedentes de países “hermanos” terminó, que hay que apretar el paso con recursos propios, porque los petrodólares de Venezuela no están seguros. No se trata solo de las dudas sobre la reelección en 2012 y la enfermedad cancerígena de Hugo Chávez, quien luego de dos intensas sesiones de quimioterapia, no descartó la posibilidad de otra, pues “vamos bien, pero por supuesto con mucho cuidado”, a su regreso de Cuba a mediados de agosto. Por más que haya tratado de desviar la atención de los venezolanos con la sensibilización humana y algunas medidas populistas, los problemas continúan creciendo por la inflación, los desabastecimientos, la corrupción, la criminalidad, y otros.

 

“Cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo”, al parecer recordó el Presidente al conocer la inmovilización de fondos de los tiranos de Libia (Gadafi), y Siria (Al Asad), sus grandes amigos. Decretó el regreso de las reservas en oro y divisas a Venezuela o el traslado de Estados Unidos y Europa a China, Brasil, Rusia y quién sabe a dónde más. No mencionó Cuba, aunque habría que pensar si se debió a temor porque sus colegas le den “mejor” utilización o a la debacle si él mismo faltara. Casi simultáneamente se conoció que la agencia Standard and Poor bajó la calificación de Venezuela de BB a B+, lo cual aumenta la pérdida de confianza para eventuales inversiones.

 

La gran alharaca chavista por la confirmación de contar con las mayores reservas petroleras del mundo, no pasa de la potencialidad, ya que Venezuela no tiene los recursos para explotarlos, y depende de extender los proyectos en curso con Irán y China -incluso para la modernización y ampliación de la industria en Cuba-, cuando las expectativas con Libia y Siria se quedaron en eso.

 

Simultáneamente, la crisis económica internacional no amaina, y el precio del petróleo se desploma. Aunque se espera una recuperación más lenta de lo previsto, no faltan analistas que auguran una nueva recesión en Estados Unidos, Europa y, por tanto, implicaciones en el resto del mundo. En Cuba, los pronunciamientos y la propaganda oficial muestran esos problemas como distantes; no faltan mofas y lecciones. Ojala sea distracción para las galerías y no de autoengaño por incompetencia.

 

No se trata de ser catastrofista, pero sí de tocar alerta, cuando las autoridades tratan de entretener al pueblo cubano durante el verano en vacaciones con reportajes televisivos sobre la recuperación de las limitadas capacidades en centros de campismo y playas, pobres fiestas carnavalescas, ventas de libros en las calles, ferias artesanales, y las estruendosas, pero carentes del interés popular, celebraciones por el 85 cumpleaños del ausente Fidel Castro el 13 de agosto y el 50 aniversario de la creación de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Se aproxima un ciclón de máxima fuerza con ras de mar arrollador. Inmenso tifón con tsunami, o como se le quiera llamar.