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REPRODUCCIÓN DE UN ARTÍCULO SOBRE CUBA

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Cuba apuesta fuerte al petróleo

 

El gobierno cubano ve la exploración petrolera como una tabla de salvación y un señuelo para seducir a inversionistas de EE.UU.

 

Roberto Casin, martinoticias.com

 

Las autoridades cubanas perseveran en sus ambiciosos planes petroleros y anunciaron que a partir de este verano comenzarán a perforar cinco pozos en busca de “grandes yacimientos”en la plataforma insular bañada por las aguas del Golfo de México.

 

Un experto del ministerio de Industria Básica de Cuba, Manuel Marrero, informó que las prospecciones se realizarán con varios socios extranjeros que no identificó. “Estamos todos muy esperanzados en descubrir, incluso, yacimientos grandes de petróleo y de gas”, dijo.

 

Las perforaciones petroleras planeadas hasta el 2013 tendrán lugar en aguas profundas (de 400 a 1.500 metros) y muy profundas (más de 1.500 metros) mediante una plataforma contratada por firmas extranjeras, según dijo Marrero.

 

Hasta hora las compañías asociadas a Cuba y que operan en la prospección de crudo en el Golfo de México son: Repsol, de España; Hydro, de Noruega; OVL, de la India; PDVSA, de Venezuela; Petrovietnam; Petronas, y Sonagol , de Angola.

 

Sin embargo, a pesar de las enormes expectativas que el gobierno cubano no ha dejado de alentar sobre el hallazgo de un gran tesoro de crudo en el lecho marino de la isla, la experimentada empresa brasileña Petrobras se retiró hace poco de las prospecciones en Cuba tras considerarlas de poco interés.

 

La empresa española Repsol perforó hace 7 años el yacimiento cubano de Yamagua y encontró petróleo, pero desestimó el hallazgo dada la baja la calidad del crudo.

 

La clave de la insistencia de Cuba, además de que los precios del crudo se mantienen por las nubes, parece estar en que la producción nacional llegó el año pasado a 21 millones de barriles, a duras penas una tercera parte de la demanda nacional. El resto, no menos de 100 mil barriles diarios, los importa de Venezuela.

 

Pero sobre todo La Habana espera que si comprueba la existencia de importantes yacimientos en la Zona Económica Exclusiva de la isla en el Golfo, un perímetro de 112.000 kilómetros cuadrados segmentados en 59 bloques, firmas estadounidenses harían mayor presión para torpedear el embargo económico y eliminar las actuales restricciones que les impiden involucrarse en el proyecto.

 

De acuerdo con las autoridades cubanas, la reservas petroleras en alta mar podrían llegar a 20.000 millones de barriles, aunque el Servicio Geológico de EE.UU. las estima sólo en 4,600 millones de barriles de petróleo y 8.6 billones de pies cúbicos de gas natural.

 

El asunto además de aristas económicas tiene implicaciones de seguridad ambiental, debido a la posibilidad de que produzca alguna fuga de crudo en una de las plataformas petroleras marinas de la isla y el derrame afecte las costas del sur de EE.UU.

 

Algunas de las perforaciones previstas por La Habana se harían a mayor profundidad que las de la plataforma de BP que el año pasado provocó un desastroso derrame de crudo en el Golfo de México frente a las costas de Luisiana.

 

En previsión del peligro, la congresista estadounidense Ileana Ros-Lehtinen anunció hace pocos días que piensa presentar un proyecto de ley en el Congreso para frenar las exploraciones petroleras en Cuba, a fin de “proteger los intereses económicos y del medio ambiente en EE.UU.”

 

Ros-Lehtinen, que preside el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, dijo a Radio Martí que el proyecto busca aplicar medidas contra aquellos que planean invertir recursos financieros en la industria petrolera cubana.