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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Constituciones para Cuba

 

Según expuso la representación del Partido Liberal, para arribar a un Estado de Derecho ha de acudirse a la Constitución de l940

 

Ángel Cuadra, en Diario Las Américas

 

En días recientes, en la Universidad Internacional de la Florida (FIU) se llevó a efecto un debate sobre la Constitución que debía regir en un cambio futuro en Cuba, en el que se expusieron ideas, como aportes a la posible institucionalización del país, de parte de organizaciones y personalidades interesadas sinceramente en la reestructuración integral y coherente de la futura nación. Aportes del exilio y de activistas de la lucha civil dentro de la isla. Ésos fueron aportes de ideas que no son precisamente las del Gobierno hasta ahora.

 

En este debate tomaron parte representantes de organizaciones del exilio y también varios activistas que residen en Cuba, y que fueron especialmente invitados a este encuentro, y a modo de preámbulo de esa actividad, podemos citar las siguientes palabras del programa general: “Muchas organizaciones de cubanos comprometidos con la democracia en Cuba, dentro y fuera del país, y lo fundamental, muchos ciudadanos, hemos convenido en iniciar un debate, recogido dentro del concepto de “CONSENSO CONSTITUCIONAL”, para procurar cambios fundamentales que sean impulsados por y desde el proyecto para dotarnos de un Estado de derecho y una Constitución democrática”.

 

Entre los temas generales tratados, podemos señalar tres de los más abordados: a) el Estado de Derecho, b) la mayor participación ciudadana en los asuntos generales del país (cuestión directamente relacionada con el concepto de sociedad civil) y c) los derechos humanos. Algunos ejemplos:

 

Según expuso la representación del Partido Liberal, para arribar a un Estado de Derecho ha de acudirse a la Constitución de l940, en la que están contenidos los principios básicos de tal Estado. Para Peisan Baloy, joven abogado que vino invitado por los organismos organizadores, y que reside en Cuba, la Constitución socialista de l976 debía considerarse ilegítima, por cuanto limita al individuo, al ciudadano; pero también considera como un error el retorno a la Constitución del 40, y concluye en que debe tratar de reformarse la actual Constitución, pero que precisa primero reformar la conciencia ciudadana.

 

En la opinión de la representación de la Democracia Participativa, antes que todo cambio se precisa un período provisional o ley de tránsito. Para Saturnino Polón, en representación del periódico Enfoques, la Constitución del 40, en lo mayor resultaría obsoleta, por lo que él señala partidario de una nueva Constitución. Para el activista de los derechos humanos en Cuba, desde donde vino invitado, Wilfredo Nallin, en Cuba los cubanos no entienden de conceptos jurídicos liberales, democráticos y que, para todo cambio hay que documentar al pueblo, pero además hay que mover a puntos de coincidencia a los cubanos tanto del exterior como los de la Isla.

 

El Dr. Horacio Espino, que lleva siete años en el exilio, plantea que no es posible el cambio partiendo de la Constitución de 1976, y que se precisa una nueva Constitución que contenga el nuevo concepto de Estado Social de Derecho, como modo de repensar el liberalismo. Para la representación de la Asociación de Colonos de Cuba, han de mantenerse los conceptos de derechos ciudadanos que están consignados en la Constitución de 1940. Para Ramiro Gómez Barrueco, del Instituto de la Memoria Histórica Cubana, un referendo auspiciado por el Gobierno, sería precisamente para no cambiar, y que sólo una Asamblea Nacional Inclusiva, pudiera conducir hacia el rumbo adecuado para una verdadera institucionalidad nacional.

 

En resumen, hacia tres puntos de referencia se concretó este Debate Constitucional: a) la Constitución del 40, su texto y/o sus principios fundamentales, b) la de 1976, con las mayores objeciones y c) una nueva Constitución. Y, desde un punto de vista más integral de la problemática cubana, fue alentador el hecho en sí de que se enfrentaran en un cordial debate, cubanos que, desde las dos orillas y partiendo de diversos proyectos, se preocupan por nuestro futuro nacional. Dicho debate, pues, cumplió con ese objetivo.