Cubanálisis   El Think-Tank

CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Gobierno de Raúl Castro acelera sus planes para una eventual pérdida de subsidios:

Con nueva Ley de Inversión Extranjera, Cuba comienza

a desligarse de Venezuela

 

El próximo sábado 29, la Asamblea Nacional aprobará normas más flexibles y atractivas para captar capitales foráneos. 

 

Erika Lüters Gamboa, El Mercurio

 

El próximo sábado, Cuba aprobará una nueva Ley de Inversión Extranjera, con la cual espera atraer más divisas para su alicaída economía y acelerar un urgente proceso de desconexión de la ayuda que presta Venezuela, debido a la crisis por la que atraviesa este último país, su principal aliado político y socio comercial.

 

Las nuevas normas serán analizadas por los 612 miembros de la Asamblea Nacional, entre los cuales no hay ningún opositor y que sesiona solo dos veces al año, pero que esta vez fue convocada de manera extraordinaria para el 29 de marzo a las nueve de la mañana. Nunca ha rechazado un proyecto elaborado por el Consejo de Estado (similar a un gabinete de ministros).

 

Venezuela le proporciona a Cuba diariamente 115 mil barriles de crudo para cubrir dos terceras partes del consumo en la isla, como parte de una ayuda anual estimada en US$ 6 mil millones anuales. La pérdida de estos subsidios reduciría el PIB de Cuba en un 4% y significaría una recesión durante 4 años, según el economista cubano Pavel Vidal, de la Universidad Javeriana de Cali, Colombia.

 

La economía cubana creció un 2,7 por ciento el año pasado y está previsto que se desacelere este año debido a la falta de divisas para las importaciones y de capital para la inversiones. Por ello que esta nueva ley parece ser la última carta que tiene el régimen para intentar salir del inmovilismo económico y para enfrentar una posible merma o, definitivamente, la interrupción de los subsidios venezolanos. "Podría ser una oportunidad, pero hay que esperar a que salga la ley. Si no aprovecha esta ocasión, creo que ya no le quedan más alternativas al gobierno cubano", señala a "El Mercurio" el economista cubano Emilio Morales, presidente de The Havana Consulting Group LLC y autor del libro "Cuba: ¿Tránsito lento hacia el capitalismo?".

 

El diario oficial Juventud Rebelde publicó ayer algunos adelantos del contenido del proyecto de ley (ver recuadro) en un artículo en el cual se advierte que "la 'bandeja' está servida. Pero no nos hagamos ilusiones. No será fácil. La nueva Ley de Inversión Extranjera no será una varita mágica".

 

Con la nueva ley se intentará hacer el sistema más transparente y atractivo para los inversionistas foráneos, aspectos que la actual norma de 1995 no cumple. Allí, por ejemplo, se estipula que el capital extranjero es solo un "complemento" de las inversiones estatales cubanas, obliga al pago del 30% de impuesto sobre las ganancias e impide la contratación directa de trabajadores.

 

Debido, en parte, a todas esas trabas, el número de empresas mixtas se ha reducido desde las 402 que había en 2002 a las 200 que operan hoy.

 

La aprobación de la Ley de Inversión Extranjera es parte del "plan B" que Raúl Castro viene preparando desde que al entonces Presidente de Venezuela Hugo Chávez se le detectara cáncer en 2011 y Venezuela empezara a tambalear.

 

"El plan B comenzó hace tiempo. Los militares siempre trabajan con diferentes escenarios y 'variantes', y esta vez no tiene por qué ser diferente", señala a "El Mercurio" el economista cubano Eugenio Yáñez, director del sitio en internet Cubanálisis.

 

Como Cuba siempre ha obedecido a patrones extranjeros, una de esas "variantes" podría ser cambiar de benefactor.

 

Luego de la caída de la URSS, China, Vietnam y Rusia colaboraron, y lo hacen hasta hoy, en diversos proyectos en la isla, pero con límites mayores a los esperados por La Habana. "Los chinos hace mucho tiempo que han dejado atrás la ideología y la filosofía en sus relaciones comerciales e inversiones en el extranjero, y se basan en patrones tan concretos como la competitividad, la oferta y la demanda, las necesidades productivas y las garantías de recuperación de sus capitales y créditos", señala Yáñez.

 

Luego vino el acercamiento con Venezuela. Y ahora parece ser el turno de Brasil, que ha realizado una millonaria inversión en el megapuerto de Mariel, el proyecto estrella de Raúl Castro. El intercambio comercial entre Cuba y Brasil, que el año pasado fue de US$ 624 millones, se ha incrementado en 9,2% en los últimos cinco años.

 

¿Será ese su próximo mecenas? "Brasil no es Venezuela ni la URSS. Si no hay resultados en la inversión de Mariel, Brasil no dará más créditos, el gobierno cubano lo sabe. Brasil ha sido muy claro, si no hay resultados, habrá consecuencias", afirma Morales.

 

Claves de la ley

Modalidades

 

Empresa mixta, contrato de asociación económica internacional o empresa de capital totalmente extranjero.

 

Impuestos

 

La nueva ley contempla un tipo impositivo del 15 por ciento sobre la utilidad neta imponible, con un período de gracia de 8 años desde la constitución de la empresa. Actualmente, ese tributo es del 30%. El resto de las ganancias podrán ser repatriadas. En el caso de la explotación de recursos naturales, incluyendo el petróleo, el impuesto sobre utilidades puede elevarse hasta el 50 por ciento, según el acuerdo que negocien con el Estado.

 

Empleados

 

Los inversionistas extranjeros tendrán que seguir contratando a sus empleados a través de empresas estatales, una de las mayores quejas de los empresarios. Sin embargo, los intermediarios en la contratación ya no buscarán ganar dinero, lo que sugiere que los trabajadores recibirán mayores sueldos y será más fácil negociar sus salarios.

 

Seguridad

 

El proyecto busca proveer a los inversionistas extranjeros de plena protección y seguridad jurídica. Sus inversiones, por ejemplo, no podrán ser expropiadas, salvo por motivos de utilidad pública o interés social previamente declarados por el Consejo de Ministros.

 

Límite

 

La inversión foránea podría ser autorizada en todos los sectores, excepto en los servicios de salud y educación a la población y en todas las instituciones armadas, salvo en sus sistemas empresariales.