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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Compraventa de automóviles, el fin de otra prohibición

 

Fernando Ravsberg, BBC Mundo

 

Con la autorización de la “venta minorista de motos, autos, paneles, camionetas y microbuses, nuevos y de segunda mano”, para cubanos y extranjeros residentes en el país, el gobierno elimina una restricción que se mantuvo durante medio siglo.

 

Los automóviles nuevos en la isla son bastante más caros que en otros países porque están gravados con un impuesto del 100%. Sin embargo, anunciaron que con esos ingresos el Estado pretende crear un fondo nacional para el fomento del transporte público.

 

Hasta ahora en la isla funcionaban 3 mercados de automóviles estancos, con una diferencia de precios que podía alcanzar hasta el 500%. Paradójicamente, los vehículos más caros eran los de segunda mano que se vendían entre los ciudadanos de la isla.

 

Durante décadas la venta de automóviles a los cubanos debía contar con la aprobación personal del Vicepresidente de la República. Los extranjeros también necesitaban una autorización firmada por la dirección del “organismo que los atiende” en Cuba.

 

“Para mí todo lo que sea eliminar prohibiciones estúpidas bienvenido sea”, expresó la ex modelo, María Teresa González. Un criterio compartido por muchos en un país que, al decir del novelista Lisandro Otero, todo lo que no es obligatorio está prohibido.

 

“Creo que esa una buena medida aunque yo no seré uno de los beneficiados. Contribuirá a que se acaben muchos delitos, inventos y la falsedad que ha habido hasta ahora en ese tema”, expresó el escritor de policiacos Luis Adrián Betancourt.

 

Ema Ferrán dirige un estacionamiento de automóviles y asegura que “mientras más libertad tenga un ser humano es mejor. Yo difícilmente me lo pueda comprar porque vivo de mi salario pero el que pueda, el que haya ahorrado, el que tenga el dinero que se lo compre”.

 

El comunicado dice que los precios serán "semejantes a los que reconoce el mercado entre particulares" y el técnico en electrónica Juan D. González, cree que “sería muy injusto vender a precios de mercado a los que ya tenían sus cartas y esperaban comprar carros baratos”.

 

Las Cartas y los automóviles

 

El automóvil fue por años el mayor “estímulo” que el gobierno entregaba a un cubano en retribución a sus méritos políticos, laborales, deportivos o artísticos. El asunto tenía tal trascendencia que los beneficiados decían “me dieron un carro”, a pesar de que tenían que pagarlo.

 

Con la legalización del dólar en 1993 comenzaron a venderlos también a quienes podían demostrar que habían ganado divisas legalmente -artistas, diplomáticos, marinos, etc.- pero aun ellos necesitaban una Carta oficial del gobierno que certificaba su derecho de compra.

 

Mediante este mecanismo se vendían unos 200 automóviles usados al mes con lo cual se creó una cola de cerca de 10000 personas  que esperaban con su carta la oportunidad de adquirir uno, lo cual implica que el ultimo cliente podría tener que esperar unos 50 años.

 

En abril sorpresivamente se dejó de vender automóviles a través de las Cartas sin dar la menor explicación y surgieron miles de rumores. Luis Silva, el humorista de moda, escribió un divertido monólogo en el que festeja el primer cumpleaños de su “Carta”.

 

El comunicado oficial reconoce que la Carta está “obsoleta” y ha generado “inconformidad, insatisfacción y, en no pocos casos, condujeron a que este mecanismo, además de burocrático, se convirtiera en una fuente de especulación y enriquecimiento”.

 

El mercado de los automóviles

 

Hasta el 2010 los cubanos solo podían comprar legalmente autos usados anteriores a 1959 algo que elevó disparatadamente los precios, un jeep de los años 40, adaptado con un motor moderno de diesel, puede llegar a costar hasta U$D 50 mil.

 

Mientras entre extranjeros un vehículo francés con 10 años de uso podía costar unos U$D 3000, en el mercado de cubanos se disparaba a U$D 18 mil y se vendía sin hacer el cambio oficial de nombre porque estaba prohibido el traspaso.

 

En 2011, Raúl Castro autoriza la compraventa de coches usados entre cubanos pero esa primera apertura mantenía las cartas para los nacionales, les prohibía comprar autos 0 km y limitaba el número de vehículos de un extranjero residente a 2 durante toda su estancia en el país.

 

Es de esperar que la posibilidad de comprar vehículos nuevos baje los precios de los de segunda mano que hasta ahora eran la única opción de la mayoría de los cubanos con recursos económicos suficientes. Pero realmente en Cuba nunca se sabe.