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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Campaña contra el embargo a Cuba

 

Guillermo I Martínez, El Nuevo Herald

 

Uno no necesita ser adivino para entender que hay una campaña grande y coordinada para lograr que Estados Unidos -y en particular el presidente Barack Obama- levanten el embargo a Cuba impuesto en 1961.

 

Hay artículos y editoriales en los principales diarios y revistas que se publican o leen en este país. Los que escriben libros sobre el tema -aun aquellos que llevan décadas diciendo lo mismo- reciben aplausos literarios en ambos lados del Estrecho de la Florida.

 

Los que se oponen a levantar el embargo -entre ellos me encuentro yo- son catalogados como dinosaurios; viejos que por no adaptarse al mundo nuevo desaparecen del planeta.

 

Todos los que abogan por mejores relaciones con Cuba usan frases trilladas como “el embargo no funciona; es la razón principal por la cual el gobierno de los hermanos Castro ha durado más de medio siglo; lo único que hace el embargo es perjudicar al cubano de a pie”.

 

No me molesta el debate. Me gusta. La única condición que pido es que nos pongamos de acuerdo en los hechos. Podemos discrepar en nuestras conclusiones, pero por lo menos tenemos que aceptar las mismas premisas.

 

El fenómeno comienza con una gran mentira. El embargo, dicen los que quieren que desaparezca, no funciona porque su propósito era el derrocar al gobierno cubano. Esto sencillamente no es cierto. El embargo fue impuesto por el presidente Dwight David Eisenhower en respuesta a la expropiación sin paga de negocios de americanos en Cuba valorados en 1961 en mil trescientos millones de dólares. Pero ya nadie habla de eso.

 

También dicen que los cubanos sufren penurias por el maldito embargo y tampoco es así. Desde hace muchos años el gobierno de Cuba puede comprar medicinas y alimentos directamente a Estados Unidos. El único requisito es que tienen que pagar en efectivo.

 

Eso no es lo que Cuba quiere. Ellos quieren comprar con crédito de las instituciones gubernamentales americanas para después no pagar -como le han hecho a españoles, canadienses, argentinos, etc. Ah, y si no le pagan a las entidades gubernamentales americanas, es el pueblo de este país quien tiene que pagar la deuda con sus impuestos.

 

Honestamente, no entiendo que más quiere Cuba. No lo entiendo porque hace más de 35 años -desde que Jimmy Carter era presidente de este país- Cuba ha logrado muchísimas concesiones de los Estados Unidos sin que este país obtuviera nada positivo a cambio.

 

Por ejemplo:

 

-En el 2007 unas 245,000 personas viajaron a Cuba de Estados Unidos. En el 2013 el número fue de 600,000.

 

-En los primeros tres meses de este año 175,550 personas han viajado de Estados Unidos a Cuba - esto incluye a cubanos que regresan a la isla a ver a sus familiares y estadounidenses que quieren conocer la isla prohibida.

 

-Como promedio los cubanoamericanos que viajan a la isla gastan $3,238 por persona durante su estadía.

 

-Los cubanoamericanos mandaron $2,600 millones a sus familiares en Cuba en el 2012. El año pasado dicha cifra aumentó a $3,500 millones. Las remesas familiares son una de las mayores fuentes de divisas del gobierno cubano.

 

-El gobierno norteamericano ha otorgado a los cubanos un trato preferencial. Desde 1966, cualquier cubano que toque tierra estadounidense puede quedarse en el país y al año y un día obtener su residencia. En una forma u otra más de 50,000 mil cubanos llegan a Estados Unidos anualmente.

 

Hay más, mucho más. Pero las listas cansan.

 

Basta con admitir que el gobierno cubano lleva décadas obteniendo concesiones de distintos gobiernos norteamericanos sin tener que dar a cambio nada.

 

Cuando Carter comenzó sus esfuerzos por mejorar las relaciones y abrir una sección de intereses en la capital de ambos países, Cuba le pagó mandando a miles de soldados cubanos a pelear en África y 125,000 cubanos en el éxodo del Mariel.

 

Cuando Bill Clinton era presidente, Cuba derribó una avioneta que volaba sobre aguas internacionales, matando a tres miembros de la organización Hermanos al Rescate.

 

Y con Obama siguen haciendo lo mismo. El presidente americano ha tenido una política muy favorable a Cuba. Aumentó el monto que los cubanos podían gastar en Cuba en sus viajes; hizo lo mismo con el monto de las remesas y la frecuencia con que se pueden mandar; permitió que los americanos viajaran a la isla con muy pocas restricciones.

 

Mientras, Cuba le pagó arrestando a Alan Gross, un contratista americano que llevaba medios de comunicación modernos para la pequeña comunidad judía en Cuba.

 

Estoy de acuerdo: el embargo no sirve. Pero tampoco creo que seguir dándole prebendas al gobierno cubano es una buena política.

 

Las relaciones diplomáticas son como un baile: siempre se necesita una buena pareja y hasta ahora Cuba nunca ha querido bailar con los americanos.