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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Brasil gastará $632 millones para triplicar

presencia de médicos cubanos en programa de salud

 

José Alberto Gutiérrez, en CaféFuerte

 

SÃO PAULO.- El gobierno brasileño decidió triplicar el número de colaboradores cubanos en su programa de salud popular Más Médicos a un costo total de más de $632 millones de dólares.

 

Para costear el incremento del contingente médico cubano en Brasil, el gobierno de Dilma Rousseff actualizó el contrato que mantiene con la Organización Panamericana de Salud (OPAS/OMS), elevando a 973,94 millones de reales (unos $415 millones de dólares) los recursos destinados a esa expansión en los próximos seis meses, conforme fue divulgado en el Diario Oficial de la Unión.

 

El contrato anterior sólo previa la contratación de 4,000 galenos cubanos, por quienes Brasil ya había desembolsado 511 millones de reales, unos $217 millones de dólares, a mediados del 2013. La expansión del acuerdo representa un aumento de 90% en los desembolsos de las arcas gubernamentales para llevar adelante su programa estelar en el área de la salud pública, con importación de profesionales cubanos.

 

Reforzando los planes

 

De los casi mil millones de reales previstos en ese nuevo financiamiento, 86% se destina a gastos directos con los médicos: salarios y ayuda para su instalación. El resto incluye los costos de pasajes, hospedajes iniciales y la comisión cobrada por la OPAS por agenciar los recursos financieros y humanos involucrados en el programa.

 

Brasil comenzó a recibir esta semana a un nutrido grupo de médicos cubanos como refuerzo a su programa de atención básica en comunidades carentes y remotas. El nuevo contingente está integrado por 4,000 profesionales, que se suman a los 7,400 que ya se encuentran en el país sudamericano.

 

Con este reciente aporte profesional, Brasil alcanza la cifra de 11,400 galenos cubanos contratados y pasa a ser el segundo país en volumen de intercambio médico con la isla después de Venezuela.

 

El nuevo destacamento desembarcará en las ciudades de Brasilia, Fortaleza, Gravatá, Guaraparí, Porto Alegre y Sao Paulo y deberá incorporarse en los próximos días al curso de adaptación, antes de ser ubicado en los municipios donde ejercerá. El llamado “Módulo de Acogida”, un curso de tres a cuatros semanas de duración, se destina, entre otros objetivos, al entrenamiento de la lengua portuguesa, la adquisición de nociones del sistema público de salud brasileño, la legislación de la práctica médica y los protocolos clínicos de atención.

 

Los cubanos realizarán el curso junto a los escasos 204 médicos de otras nacionalidades, atraídos por los incentivos del programa y seleccionados en la cuarta convocatoria del Mais Médicos.

 

Extensión del programa

 

Según la OPAS, que intermedia la contratación de los cubanos en Brasil, de los 7,400 médicos que ya se encuentran en territorio brasileño, 5,200 están incorporados a unidades de salud a lo largo y ancho del país, y otros 2,000 -llegados en su mayoría a principios de febrero- están finalizando el curso de adaptación y a punto de ser ubicados.

 

Hasta la fecha el programa se ha extendido a 3,241 ciudades y 32 distritos indígenas con un total de 9,425 médicos, entre brasileños y extranjeros, conforme anunciado por el Ministerio de Salud. De ese total de profesionales, más del 78% son cubanos.

 

La contratación de colaboradores cubanos de forma directa, sin pasar por el sistema de inscripción y selección individual establecido por el Mais Médicos para los extranjeros de otras nacionalidades, se lleva a cabo a través de un convenio de colaboración firmado entre el gobierno brasileño y la OPAS/OMS, que actúa como una especie de agencia suministradora de trabajadores cubanos, eliminando legalmente cualquier relación comercial y de cooperación directa entre los gobiernos brasileño y cubano.

 

Según establece ese tratado, son atribuciones de la OPAS seleccionar, contratar, suministrar documentos y traer a los cubanos a Brasil, asesorar en el proceso de entrenamiento inicial, controlar el funcionamiento del programa y realizar la reposición de médicos cubanos que se desvinculen del programa por cualquier motivo, incluyendo los casos de deserción. Con el gobierno de la isla, la OPAS mantiene un acuerdo similar de intermediación. Cuba suministra la mano de obra a través de su sociedad mercantil Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos y cobra de las OPAS.

 

Dinero a los cofres del régimen

 

Tras un aumento concedido a partir de marzo y que tuvo más de escaramuza que de beneficio real, los colaboradores cubanos en Brasil reciben actualmente un salario mensual de 3.000 reales, equivalentes a $1.245 dólares.

 

El cobro corresponde a tan sólo 28.55% de los 10,400 reales que Brasil desembolsa por cada profesional. Los otros 71,15% van a parar directamente al estado cubano. Una cuenta simple revela que el nuevo contrato de exportación de profesionales de la salud a Brasil, reportará a las arcas del gobierno más de $253.6 millones de dólares en los próximos seis meses, si consideramos apenas la tajada sacada de los salarios.

 

Otro beneficio financiero del Mais Médicos como incentivo a los profesionales que se mudan de ciudad o país, es la ayuda destinada a su instalación, que varía de acuerdo al costo de vida de la región donde se asienta el médico y puede alcanzar los $15.000 dólares.

 

En el caso de los cubanos, el gobierno le aplica al recurso el mismo gravamen arbitrario que extrae de los salarios, reteniendo una buena parte del valor. Diversos testimonios de funcionarios brasileños de salud pública y vecinos cercanos a los médicos cubanos relatan la carencia de camas, muebles, ollas y otras condiciones básicas en que viven debido a la insuficiente ayuda prevista para el establecimiento.

 

Lamentos cubanos

 

Los propios cubanos han llegado a expresar esa insatisfacción en redes sociales. La pediatra brasileña Tania Silva trabaja en un puesto de salud de la periferia de la ciudad de Sao Paulo, donde fue ubicado un colaborador cubano. Ella relata que en los primeros días el clínico llegó a pedir dinero para comprar cigarros. El profesional fue alojado inicialmente en un hotel de una las zonas más decadentes y peligrosas del centro de la ciudad, donde prolifera el tráfico de crack, a kilómetros de distancia de su local de trabajo.

 

Hasta el pasado febrero, el salario de los médicos cubanos en Brasil era de $400 dólares, más otros $600 dólares depositados en una cuenta en Cuba. Después del proclamado aumento, se les concedió un incremento real de $245 dólares y los $600 dólares anteriormente guardados en Cuba se incorporaron al pago en Brasil.

 

Tras esa maniobra de ajuste, el gobierno de Rousseff anunció la “magia” de triplicar el salario de los cubanos de $400 a $1.245 dólares mensuales sin sobrecargar en un centavo los cofres públicos.

 

La salida al escándalo provocado tras denuncias de médicos desertores de la misión es vista como un intento por disminuir la presión desde diversos sectores de la sociedad y la oposición, que califican de violación de las leyes laborales brasileñas la disminución forzosa aplicada por el estado cubano al salario de sus médicos. Un gesto considerado también discriminatorio, la situación salarial del contingente cubano sigue siendo inferior si se confronta con la de los otros galenos del programa que reciben tres veces más que por ejercer las mismas funciones.

 

La importación de médicos cubanos a Brasil se inició a finales de agosto del 2013. Hasta la fecha 20 profesionales han sido dados de baja del programa federal de salud, “la mayoría por problemas personales o enfermedad”, según la OPAS. Cinco de ellos, por “ausencia injustificada”, un eufemismo oficial para encubrir las deserciones registradas en los primeros seis meses de vida de la misión médica de la isla.