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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Automóviles en Cuba: “de Guatemala a Guatepeor”

 

Fernando Ravsberg, Cartas desde Cuba

 

“¿Quién es el último en la cola para comprar carro?”, pregunta un cubano frente al concesionario de Peugeot y todos los demás se ríen a carcajadas. Este viernes fue el primer día de venta libre pero la alegría recibió un balde de agua fría: un auto cuesta entre U$D 90 mil y el cuarto de millón.

 

Las cosas no mejoran con los vehículos de segunda mano, un auto chino, con varios años de uso y decenas de miles de kilómetros en sus espaldas vale más de U$D 20 mil. “Yo lo leí en internet y vine a verlo porque no me lo creía” me dice Vicente Gómez, y agrega que “esto es un chiste”.

 

El camionero Dorian López se indigna y a toda voz afirma que “los precios son una barbaridad, eso es solo para decir que en Cuba ya se están vendiendo carros pero en realidad es una falta de respeto”. “Es que son Peugeot-Ferraris”, dice riendo otro de los que miran la vidriera.

 

“Esto es una trampa porque si yo aparezco con 260 mil dólares para comprar un Peugeot, al día siguiente tengo al DTI (policía) en mi casa para meterme preso”, me explica otro de los sorprendidos que acudió al concesionario a averiguar los precios.

 

¿Los precios del mercado en Cuba?

 

El gobierno había anunciado que se venderían al valor del mercado pero en realidad superan ampliamente ese parámetro. Mecánicos y entendidos juran que nunca se ha vendido un automóvil en Cuba en U$D 260 mil. Y Guillermo Oropeza me asegura que “con ese precio te compras 3 carros en la calle”.

 

Las autoridades dicen que las ganancias irán a un fondo dedicado a la promoción del transporte público. En Facebook un cubano dijo que quieren solucionar el transporte de todo el país con la venta de un solo carro. La ironía tiene su base, cada auto que se venda permitiría comprar varios autobuses.

 

Al Ministerio del Transporte se queda sin excusas. Con el dinero de 2000 carros habría recursos suficientes para comprar 4000 buses en buen estado. Si se venden solo 1000 automóviles en La Habana se puede solucionar el problema del transporte colectivo de la capital.

 

Ahora solo hace falta que el fondo sea público y que las autoridades informen regularmente a la población cuánto dinero le ha entrado por la venta de automóviles y cuantos buses compran con esos enormes recursos financieros que caen del cielo.

 

El auto en Cuba más difícil que durante la prohibición

 

Para la gente el asunto de la compra de un automóvil está mucho peor ahora que antes de la apertura porque semejantes precios le cierran la posibilidad de adquirir uno carro a los diplomáticos cubanos, a la mayoría de los artistas, a muchas figuras del deporte y a todos los médicos cooperantes.

 

Pero la medida no afecta solo a la población local. Hoy, cuando el gobierno pretende promover la inversión extranjera, no parece un buen incentivo decirles a los empresarios que deben pagar sus vehículos de empresa a precios de Ferrari.

 

Todo parece indicar que el tema de los automóviles es en Cuba traumático, ninguna de las reformas económicas de los últimos 6 años ha venido tan mediatizada. Primero se prohibió a los cubanos comprar vehículos nuevos y ahora se ponen unos precios sin parangón en el mundo.

 

Dudo que exista otro lugar donde los automóviles cuesten tanto, estos precios duplican el valor de los países más caros. Decía el General Máximo Gómez, el dominicano que dirigió la lucha por la independencia de Cuba, que los cubanos se quedan cortos o se pasan.