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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

¿Aislamiento o apertura?

 

Dagoberto Valdés, Pinar del Río, en Diario de Cuba

 

Es a los cubanos a quienes nos corresponde protagonizar los cambios que tanto necesita el país.

 

Una carta abierta al presidente Obama, firmada por personalidades norteamericanas y cubano-americanas, ha desatado una polémica que nos invita a acostumbrarnos a este ejercicio de debate democrático. Creo que este es el primer aporte positivo de este documento.

 

Ahora vayamos al contenido estricto de la carta para poder opinar. Estas son sus cuatro solicitudes:

 

1)      Expandir los viajes a Cuba a todos los norteamericanos.

 

2)      Incrementar el apoyo a la sociedad civil cubana.

 

3)      Priorizar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba en áreas de mutuo interés.

 

4)      Dar pasos para garantizar a las instituciones financieras que ya están autorizadas a permitir todas las transacciones necesarias en las actividades a las que ya se le han otorgado licencias.

 

¿Aislamiento o apertura?

 

Como vemos, los cuatro puntos serían totalmente normales en cualquier otro país. Pero uno de los aspectos que se debate es, a mi entender, si se continúa con los métodos de aislamiento a Cuba aplicado desde hace más de 50 años por Estados Unidos o se avanza, paso a paso, no unilateralmente, sino negociando cada movimiento de ambas partes, hacia una apertura a Cuba.

 

No es un tema nuevo, son tiempos nuevos. Desde 1998, hace 16 años, el Papa san Juan Pablo II era aclamado en plazas de Cuba cuando pedía: "Que Cuba se abra al mundo y que el mundo se abra a Cuba". Es el mismo desafío, pero las circunstancias van cambiando. También en aquel momento hubo inmediatamente voces discrepantes pero respetuosas, que creo que es lo que construye la democracia y enriquece a los demócratas. El ataque a las personas y no el debate de las ideas es precisamente uno de los recursos más usados por los totalitarismos. No dejemos que se nos cuelen los modelos de comportamiento de aquellos a los que criticamos. Respeto y razón es lo que nos distingue de las dictaduras.

 

Como he vivido en carne propia las consecuencias del aislamiento, como he experimentado el efecto multiplicador de la represión interna cuando se sitúa nuestro conflicto en el protagonismo de un "enemigo" externo, y como lo que quiero, es bueno decirlo claramente, es un cambio de modelo de convivencia en Cuba que abarque las esferas no solo económica, sino también social y política, pero sobre todo antropológica, entonces, creo que una apertura gradual, inteligente y recíproca, podría si se hace sin concesiones ingenuas:

 

1)      Usar métodos democráticos para buscar la democracia;

 

2)      Colocar el diferendo allí donde verdaderamente está: entre el Gobierno cubano y sus ciudadanos y no en la confrontación con un "enemigo externo".

 

3)      Fortalecer el protagonismo de los cubanos, de la sociedad civil independiente y de la oposición política partidista totalmente pacífica en Cuba.

 

4)      Debilitar la tesis, fachada internacional, de que toda demanda democrática interna está movida por una potencia extranjera.

 

5)      Quitar, además del "pre-texto" para acusar a Estados Unidos de todas las ineficiencias del modelo económico y social cubano, el "texto" de la defensa ante el supuesto ataque a la soberanía nacional, clarificando que no hay soberanía nacional sin soberanía ciudadana, piedra angular de la democracia.

 

¿Embargo, oxígeno o ineficacia del sistema?  

 

El debate suscitado por la carta al presidente Obama, no creo que ponga en duda el derecho universal e inalienable de los norteamericanos a viajar a cualquier lugar del mundo, demanda que siempre hemos exigido de los mandatarios cubanos y que seguimos demandando para aquellos presos políticos cubanos que aún no pueden viajar libremente por estar bajo una llamada "licencia extrapenal". Este bloqueo debe cesar.

 

Tampoco creo que el debate impugne el derecho universal e inalienable al libre comercio cuando no existen unas sanciones al respecto aprobadas por el Consejo de Seguridad de la ONU. Aún más, cuando esas relaciones irían dirigidas, sobre todo, a fortalecer la sociedad civil cubana independiente. Por cierto, que se puede apreciar en esta misiva que el concepto amplio e incluyente de sociedad civil va progresando. La visión de sociedad civil que refleja la carta no solo considera a la oposición política partidista, sino también incluye a los pequeños empresarios que son eufemísticamente llamados por el sistema como "trabajadores por cuenta propia"; no solo trasluce la referencia a la restringida "lista de oficios medievales" aprobada, sino también a profesionales, artistas, periodistas, iglesias y otras asociaciones que hacen normal, eficiente y creativo al tejido productivo de la sociedad civil, creando riquezas materiales y también culturales y espirituales, sin las cuales caeríamos en otro materialismo asfixiante.

 

Para algunos hermanos cubanos favorecer esto con una mejoría gradual y negociada de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, sería como "dar oxígeno" al Gobierno cubano. Respeto esta opinión y aún más respeto a los que la sostienen, muchos de los cuales sufren represión, exclusión y cárcel dentro de Cuba.

 

Algunas preguntas para el debate

 

Cuando cuestionamos estos pasos hacia la apertura, ¿suponemos que serán dados sin nada a cambio, de manera unilateral, abrupta y haciendo concesiones sin tener en cuenta los Derechos Humanos en Cuba? Si así fuera, yo también me opongo.

 

¿Pensamos que una mejora de las relaciones entre EEUU y Cuba haría funcionar automáticamente el modelo económico centralizado e ineficiente que el Gobierno cubano mantiene con un férreo bloqueo a la propiedad, la libertad de empresa y la persecución de la iniciativa y el mercado? Medio siglo de "oxígeno" soviético y venezolano no han podido hacer funcionar un modelo económico que ha demostrado mundialmente su fracaso. El oxígeno solo sirve para organismos vivos y lo que más vida tiene en Cuba hoy, y tendrá mañana, es su sociedad civil creciente.

 

Cuando creemos que estas aperturas negociadas y graduales harán revivir las obsoletas e improductivas estructuras de un modelo económico y político totalmente superado en el mundo, ¿no estaríamos creyendo más en el modelo que los mismos que han declarado que "este no funciona ni para nosotros mismos"?

 

Que siga la polémica que así se construye democracia, conciencia cívica y protagonismo ciudadano de todos los cubanos.

 

A fin de cuentas, es a nosotros los cubanos todos, de la Isla y la diáspora, a quienes corresponde ser los protagonistas de los cambios económicos, sociales, políticos y antropológicos que tanto necesita nuestra querida nación. Que nos enriquezca el debate pero que no nos distraiga de lo que debemos pensar, de lo que debemos hacer y de lo que debemos cambiar entre todos los cubanos.