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CUBA EN LA PRENSA MUNDIAL

 

En esta Sección se reproducen, para información de los lectores, artículos que tratan el tema cubano. La reproducción en esta Sección no significa que necesariamente compartimos los criterios del autor.

 

Últimos coletazos de la Guerra Fría entre Estados Unidos y Cuba

 

Rui Ferreira, El Mundo

 

Miami.- Las relaciones de Estados Unidos con Cuba ya no son lo que eran. Esa Guerra Fría caribeña parece estar en sus últimos estertores debido a la ley de vida, la nostalgia de los más ancianos y el 'real politik'. Incluso dentro del 'establishment' estadounidense.

 

Es el caso de Charlie Christ, el ex gobernador de Florida, que disgustado con el Partido Republicano -en el cual ha militado durante décadas- se ha pasado a filas demócratas en un intento por recuperar su viejo puesto. "Si en 50 años nuestra política no ha cambiado, no hay que pensar mucho. Vamos a cambiar la política. No queremos dejar que China sea una influencia en Cuba cuando Cuba está aquí al lado", ha advertido Christ este martes en una rueda de prensa telefónica en la que ha participado ELMUNDO.es.

 

La postura de Christ, sorprendente porque estaba considerado un republicano radical, es un ejemplo más de cómo están cambiando los tiempos en Florida y hacia dónde parece que va la comunidad cubana en el exilio, que en los últimos años ha sufrido una evolución condicionada por el envejecimiento de sus miembros más recalcitrantes y la llegada de una nueva oleada de inmigrantes más interesados en trabajar, ahorrar y, como todo inmigrante tradicional, no darle la espalda a su país, independientemente de su régimen político.

 

El primero en 'saltar' fue Alfonso 'Alfy' Fanjul, un multimillonario hispanocubano hijo de la más importante familia azucarera de la isla: controlaba dos tercios de la producción en el momento que Fidel Castro llegó al poder, en enero de 1959. "Si hay alguna forma de que la bandera de la familia pueda volver a Cuba, estaría contento de hacerlo", ha asegurado el multimillonario en una entrevista la semana pasada con el diario 'The Washington Post'.

 

En dicha entrevista Fanjul mencionó en concreto la "necesidad" de una mayor unión entre los exiliados y los cubanos de la isla. "La familia Fanjul estuvo en Cuba durante 150 años. Sí, al final del día quiero ver a nuestra familia de regreso a Cuba, donde todo comenzó. Pero tendrá que ser bajo las circunstancias correctas. Espero que un día Estados Unidos y Cuba encuentren una vía para que toda la comunicad cubana pueda vivir y trabajar junta", ha enfatizado, sin mencionar el embargo económico como un escollo.

 

Aperturismo incipiente

 

Sus palabras han impulsado a otros, como al argentino de padres cubanos Jorge Pérez, el más destacado inversionista inmobiliario de Florida, a dejar claro que también cree que ha llegado el momento de enfocar la cuestión desde otro ángulo. "Así como soy realmente anticomunista, también soy realmente antiimperialista", ha aseverado así de diáfano Pérez en una entrevista.

 

Según Pérez, que raramente habla en público y es muy comedido en sus opiniones, llegó la hora de incrementar los intercambios culturales con la isla comunista. A su juicio, hacen más bien que una política unilateral. El inversor es el principal mecenas del Museo Pérez de Arte de Miami, la última obra faraónica de la ciudad, edificada alrededor de su colección de arte cubano que, contra viento y marea de los exiliados, abarca a autores de la isla.

 

"Si se establece una política para conseguir ciertos objetivos, (y) después de un tiempo esos objetivos no se consiguen, hay que cambiar las políticas o los objetivos", ha ampliado Paul Cejas, un empresario cubanoamericano y ex embajador estadounidense en Bélgica durante el gobierno de Bill Clinton.

 

El ex embajador ha agregado a 'The Miami Herald' que "la diplomacia es una herramienta de la política. Es una herramienta de hacer y aceptar concesiones. Se usa incluso con los enemigos más acérrimos de Estados Unidos".

 

En 2009, tan pronto como se instaló en la Casa Blanca, Barack Obama levantó las restricciones que su antecesor George W. Bush había impuesto a los exiliados, autorizando los viajes familiares y el envío de dinero y mercancías sin barreras. En enero del año pasado, el Gobierno cubano promulgó una reforma migratoria que abrió las puertas a los cubanos, con excepción de aquellos con causas legales pendientes.