Cubanálisis  El Think-Tank

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Quiénes deben dirigir el Partido

 

Pedro Campos, en Kaos en la Red 

  

El actual sistema de designaciones viola los principios democráticos del propio partido e impide que tengamos dirigentes capaces de identificar los problemas y resolverlos

 

El Primer Secretario del PCC y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, el General de Ejército, Raúl Castro acaba de expresar en el VII Pleno del Comité Central que “los dirigentes partidistas tienen que ver los problemas y avizorar el futuro”, según Granma de hoy 3 de julio de 2013. Por ahora me limito a comentar ese planteamiento.

 

Debería ser al revés, Presidente: Los que identifican los problemas, buscan y encuentran las soluciones  y ven el futuro son los que deben encabezar el Partido. Pero no,  Ustedes siguen designando a los leales a Uds., no importa que no sean capaces de ver nada, resolver nada, ni de identificar nada. 

 

El sistema de designaciones, -basado en las informaciones que recogen o inducen sus variados órganos de la seguridad del estado-, impuesto por la “dirección histórica” al Partido, en violación de los principios democráticos de elección de abajo hacia arriba, es el que impide que tengamos dirigentes capaces de identificar los problemas y darle solución.

 

La rectificación es simple: no designen a más ningún dirigente, no propongan ni nombren Uds. mismos a los nuevos miembros del CC, a los dirigentes provinciales y municipales, ni que sean estos los que impongan dirigentes en los núcleos a través de sus “instructores”. Dejen que sean las bases las que propongan y elijan.

 

El problema del Partido es el mismo de la economía y de la sociedad cubana toda: el exceso de centralización, la verticalidad de las decisiones, la falta de democracia. El centralismo democrático, tiene dos partes, pero la segunda se ha ignorado por Uds., como han ignorado todas las propuestas de la izquierda socialista y democrática que se han empeñado en silenciar.

 

Otras veces se ha explicado: mientras no se reconozca el fracaso del conjunto de concepciones políticas, económicas y sociales, agrupadas bajo esa escuela denominada “marxismo-leninismo”, en verdad la versión dogmatizada ruso-estalinista de las ideas principales de Marx y Lenin, no podrá haber una verdadera rectificación, una verdadera renovación socialista.

 

En tanto, solo tendremos más de lo mismo, disfrazado, con nuevo vocabulario, pero con viejos y desgastados esquemas, estructuras, métodos y  consignas y la palabra socialismo, cada vez más denigrada y embarrada, agregará más infortunios, aislamientos y desprecios y los que tratamos de reivindicarla seguiremos subiendo una cuesta resbaladiza, llena de promontorios y, desde luego, plagada de peligros.

 

La persecución velada a los socialistas democráticos en Cuba continúa. Luego de haber “limpiado” el partido, las Fuerzas Armadas y el Ministerio del Interior de “perestroikos e izquierdistas” con el “Plan Alejandro” y tomando como pretextos las Causa No. 1 y No. 2 contra el General Ochoa y luego contra el Ministro del Interior General Abrantes, siguen  las “visitas” a nuestros compañeros y se nos trata de denigrar con artículos y comentarios insultantes en revistas digitales y blogs.

 

En estos días, varios comentarios que he tratado de dejar en Cubadebate, revista digital del PCC, escritos con todo respeto y moderación, han sido inmediatamente rechazados.

 

Pero no importa, es la época que nos ha tocado vivir y es mejor vivirla con dignidad y en lucha que de rodillas ante el Imperio o los nuevos amos.