Cubanálisis  El Think-Tank

                                          RAZONES Y PERCEPCIONES DESDE LAS POSICIONES CASTRISTAS:

                                                                SUS AUTORES, SUS PROPIAS PALABRAS

 

 

Ninguna vaca flaca al matadero

 

Freddy Pérez Cabrera, Periódico Granma

 

NOTA DE CUBANÁLISIS-EL THINK-TANK

Como política editorial, en esta sección nunca se introducen ni comentarios ni “coletillas”, dejando en estado puro lo que dicen los castristas, para que los lectores puedan constatar sus argumentos.

Esta vez, como excepción, se comentan dos notas al texto que publica en el órgano oficial del Partido Comunista, para contrarrestar el enfermizo diversionismo informativo a que someten a los cubanos:

1.- Habla el periódico del Partido Comunista de Cuba de: “los sectores cooperativo y campesino, que es donde se concentra la mayor parte de la masa ganadera de la nación”. Cabe preguntarse: ¿entonces para que sirven las empresas ganaderas estatales, con tantos dirigentes y recursos y trabajadores innecesarios?

2.- Vuelve a hablar el periódico del Partido Comunista de Cuba sobre “la posibilidad de vender directamente a la empresa cárnica, eliminándose así el famoso intermediario, que lejos de ayudar, entorpecía la actividad”. Cabe preguntarse nuevamente: ¿quién es “el famoso intermediario? ¿Algún privado, algún “bandido”, algún “mercenario” o “agente del imperialismo? No, no, no, nada de eso: se refieren a la famosa empresa de acopio estatal, que la burocracia-gerontocracia se niega a eliminar definitivamente, aunque no sirva para nada.

En esta absurda situación de la ganadería cubana, que narra el mismísimo órgano oficial del Partido Comunista cubano, y no la mafia de Miami, ¿qué tienen que ver el “criminal bloqueo imperialista”, los “héroes antiterroristas prisioneros del imperio” o “los huracanes del 2008? Nada en absoluto, pero de ese cuento eso vive la burocracia.

 

Nunca se sabrá cuántos kilogramos de carne han dejado de producirse en el país por concepto de vacas sacrificadas sin tener el peso requerido.

 

La costumbre generalizada de enviar los animales al matadero en cuanto terminaban su vida útil como reproductoras, ha costado durante varios años la pérdida de una fuente importante de alimentación para el pueblo y una vía de sustituir importaciones.

 

La ceba de vacas significa otro granito de arena a los esfuerzos del país por recuperar la producción de carne vacuna.

 

Por ese concepto, Villa Clara, por ejemplo, ha dejado de producir en los últimos tiempos miles de toneladas de carne, si tenemos en cuenta que cada año sus diferentes formas productivas sacrifican más de 10 000 vacas, y de ellas, solo van con el peso requerido poco más del 15%, según reconoció Oliden Pérez Moya, funcionario de la Delegación Provincial de la Agricultura.

 

Aunque resta un largo trecho por andar, en estos momentos la situación ha comenzado a revertirse, a partir de la promoción de la ceba de vacas, fundamentalmente en los sectores cooperativo y campesino, que es donde se concentra la mayor parte de la masa ganadera de la nación.

 

La CPA Victoria de Girón, de Corralillo, se propone superar los 450 kilogramos como promedio en la actual ceba.

 

En el caso de esta provincia, las mejores experiencias se agrupan en el municipio de Corralillo, en el cual las CPA Victoria de Girón y Hermanos Castillo, así como la CCS Pedro San Martín, llevan adelante un programa que ya rinde sus primeros frutos.

 

Una de las instituciones pioneras en la actividad fue la Victoria de Girón, que en noviembre entregó 17 cabezas con un promedio de peso que frisó los 423 kilogramos, cifra que pretenden incrementar con la actual ceba, según reconoció Gilberto Rivero Bermúdez, el presidente de la CPA.

 

Lo primero que hicimos fue crear las condiciones de estabulación, en donde las vacas pudieran disponer de agua y comida suficientes para desarrollar todas sus potencialidades en el más breve plazo. A la vez, sembramos caña y king grass a fin de garantizar la alimentación, explica el directivo, quien recuerda que inició la experiencia con animales muy depauperados, que no rebasaban los 300 kilogramos.

 

Odelvis Vázquez Rodríguez es el responsable de atender el programa de ceba de toros y vacas en la CPA Victoria de Girón, una tarea considerada difícil pero no imposible de realizar si la persona es capaz de consagrarse a ella, confiesa.

 

A las 4:30 a.m. estoy en pie para cortar la caña y el king grass; después de molerlos, me paso el día nutriendo a los animales y velando por que no les falte nada. Por la tarde, antes de irme a casa, dejo en la canoa comida suficiente para que puedan masticar toda la noche si lo desean, explica el joven.

 

Ahora tengo 50 toros y 20 vacas, y puedo asegurar que las segundas convierten más rápido el alimento en peso, y dan mejores resultados. Al paso que va esta ceba pensamos venderlas a más de 450 kilogramos por animal, asegura Odelvis.

 

Ridel Navarro no quiere quedarse atrás

 

Un hombre de la talla de Ridel Navarro, el presidente de la CPA Hermanos Castillo, no podía quedarse rezagado en una tarea tan importante como la ceba de vacas. Ya el pasado año incursionó con éxito en la ceba de toros y cuando le propusieron trabajar con las vacas no lo pensó dos veces.

 

"Saqué algunas cuentecitas y me pregunté: ¿cómo es posible que no haya empezado en esto antes? Imagínate, una vaca flaca se compra hasta en 300 pesos y cuando se engorda pueda aportar a la cooperativa cerca de 3 000, sin contar lo que significa para el país en materia de contribución de carne".

 

Explica que las vacas escogidas para la experiencia son aquellas con edades entre 8 y 10 años de existencia, más otras que han presentado problemas en la reproducción o que dan muy poca leche.

 

Por este sistema una vaca puede irse al matadero en tres meses con más de 400 kilogramos de peso, contrario a como iban antes cuando esperábamos a que se cayeran para enviarlas allí. Si los toros incrementan el peso a más de un kilogramo por día, la vaca debe hacerlo a casi dos, eso si no le faltan el agua, la comida y los minerales necesarios, asegura el campesino.

 

El sistema está hecho para vacas de desecho, incluyendo las novillas que no dan leche, de las cuales nosotros debemos sacar 60 o 70 todos los años, y por los resultados económicos que puede generar a la entidad y al país, pensamos incluso comprar a otras cooperativas que no tengan naves de ceba, explica Ridel.

 

Acerca de la comida, el presidente de la CPA Hermanos Castillo asegura que nunca ha sido una preocupación para él y sus hombres, pues tienen caña y king grass suficientes para alimentar a la masa completa.

 

Cuentas claras

 

En estos momentos, Villa Clara cuenta con 1 693 vacas en proceso de ceba, organizadas en 39 unidades estatales y cinco cooperativas, sin contar las que poseen algunos productores individuales, las cuales pudieran aportar más de 170 000 kilogramos de carne por encima del promedio histórico, cuando se mataban con un peso aproximado de 330 kilogramos por animal.

 

De acuerdo con la calidad y el peso de la vaca, se han establecido precios diferenciados y muy estimulantes para los productores, que por esta vía pueden hasta triplicar sus ingresos y el de sus entidades, con solo entregar animales más cebados.

 

Otra medida que ha favorecido el incremento de las personas interesadas en esta práctica, ha sido la posibilidad de vender directamente a la empresa cárnica, eliminándose así el famoso intermediario, que lejos de ayudar, entorpecía la actividad.