Cubanálisis  El Think-Tank

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Médicos en Brasil

 

Lo que dice la burocracia no es lo que dicen los médicos.

 

Francotirador del Cauto, en Kaos en la Red 

 

Riflexiones

 

He estado observando, acopiando información y tratando de llegar a una verdad objetiva desde que el asunto del envío de los médicos cubanos a Brasil salto al debate público. Las recientes medidas adoptadas por el gobierno cubano sobre el asunto me llevan a pensar sobre la existencia de algunos pitirres cagones en el alambre.

 

Miré con sospechas la actitud de la médica cubana en Brasil, que buscó el apoyo de las autoridades brasileñas para defender lo que ella llamó sus derechos individuales, y hasta llegué a pensar, erróneamente, que fue una cobardía ir a reclamar derechos allá afuera, cuando no fue capaz de hacerlo desde aquí adentro antes de partir.

 

Desde hace varias semanas tengo en mi poder un documento que circula dentro del sector médico a través de la intranet cubana, y ese documento expone temas que por parte alguna afloran en las declaraciones oficiales.

 

Como tal pliego es anónimo, su margen de credibilidad es casi nulo, por tal razón me di a la tarea de hablar con algunos amigos del sector de la medicina, quienes al mostrarle el texto dijeron que mucho de lo allí expresado es cierto, lo que no excluye llegar a la conclusión que la burocracia médica es tan corrupta y descarada como el resto de la burocracia en todo el país.

 

Las mentiras, que según el apócrifo documento, planteó la burocracia médica cubana a los médicos que viajarían a Brasil:

 

ü      Los médicos en Brasil trabajarían con corbatas y camisas de mangas largas.

 

ü      Con 30 reales les alcanzaría para alimentarse todo el mes.

 

ü      Los lugares donde trabajarían serían visitados por los supervisores de la Organización Panamericana de la Salud antes de comenzar a laborar, para valorar las condiciones de vida.

 

ü      Los que trabajaren en el Amazonas recibirían mayor salario y recibirían dos premios al año.

 

ü      Todos los contratos de servicios médicos tendrán carta para la compra de autos.

 

ü      El primer permiso de trabajo lo pagaría Cuba.

 

ü      Las prefecturas brasileñas darán alimentación, hospedaje y transporte, o dinero en efectivo, o pagaran un monto mensual para ese fin mediante facturas.

 

ü      A la llegada del médico al lugar de trabajo en Brasil se les entregaría un table con comunicación a internet-gps y dinero de bolsillo.

 

ü      Los médicos serían ubicados en Brasil según la experiencia que tuvieran en misiones anteriores: urbana o rural.

 

ü      El pago a cada médico sería alrededor del 40 % del total convenido con Brasil, la otra parte para la Organización Panamericana de la Salud y para Cuba.

 

ü      Con ese dinero que ellos aportarían se les subiría los salarios a los trabajadores del sector de la salud en Cuba.

 

Según el galeno que escribe este documento desde Brasil, los médicos cubanos trabajan en ropa deportiva o la más barata que encuentran, por lo que se avergüenzan ante los médicos brasileños que los acompañan en el día a día, que tienen mejor salario y poder adquisitivo que ellos. Recuerda que durante la preparación en Cuba fue obligatorio usar estas prendas mientras estuvieron con los colegas brasileiros.

 

Imposible alimentarse en Brasil por un mes con 30 reales, cuando un kilogramo de carne cuesta 20 reales, una libra de tomate 8 reales, la de pescado 13 reales, la leche en polvo 6 reales y un cilindro de gas licuado cuesta 50 reales. Con tales precios más de 50 reales cuesta la alimentación por una semana.

 

Tras varios meses de trabajo, expone el documento, “nadie ha ido a verificar in situ las condiciones de vida o de trabajo, viven con una cama, y haciendo maravillas de la arquitectura para construir los propios guardarropas, sin muebles en la sala, la mayoría sin un televisor, y el que lo tiene solo con los canales libres, las cocinas sin armarios o depósitos para guardar alimentos, muchos sin mesas o sillas para la hora de la sagrada cena. Los que fueron ubicados en comunidades indígenas aún peores, hacinados y con un costo superior de vida y por tanto menos condiciones, sin tener una secretaria de salud que pueda ayudarlos”.

 

¿Estimulo o premios a los del Amazona? Eso también -puntualiza el galeno- se les olvidó, o mejor dicho alguien se los embolsó y la promesa de poder comprar carros a precios adecuados mediante carta fue abolida y además fueron obligados a pagar el permiso de trabajo en ese país, a pesar de que la Sra. Marcia Cobas, Vice Ministra de Salud Pública cubana, dijo seria pagado por Cuba.

 

 Explica como al llegar a las prefecturas comenzó el choque con la realidad, lo prometido no era de la magnitud que les habían dicho, y es distinto en cada estado y cada cual debe procurar sus propias “comodidades”. Los de las comunidades indígenas, les hicieron un primer pago de 2,500 reales y las autoridades de la misión les dijeron que era el estímulo por estar en esas comunidades, muchos lo gastaron en teléfonos personales y presentes enviados a su familia y en realidad tal dinero era para alquiler, alimentación y transportación para esta modalidad de trabajo, que nunca fue mencionado en la preparación.

 

El table o tableta apareció muchos meses después y todos no lo han recibido. Nunca dieron el dinero de bolsillo prometido y lo del internet mentira, también tienen que salir de los 900 reales.

 

La ubicación de los médicos no se hizo por experiencia profesional, sino por orden alfabético y tampoco se tuvo en cuenta la edad y el sexo de los mismos. Al respecto puntualiza que “ubicaron en zonas indígenas personas de edad avanzada, mujeres, no preguntaron al menos si sabían nadar o no, estos colegas trabajan en ciclos de 15, 20, y 30 días continuos de comunidad en comunidad, de avión, o de botes, en ocasiones a dos días de viaje para llegar a los Polos Base, días de caminatas, tomando agua de ríos o lluvias, haciendo sus necesidades en la foresta y bañándose en el río, durmiendo en hamacas o casa de campañas  y alimentándose como puedan, con los peligros que retan este tipo de vida.  Expuestos a enfermedades que muchos solo conocen por libros y otras conocidas, pero todas altamente infecciosas sin tener como hacerse un estudio y conocer cómo va la salud, con el consiguiente riesgo de introducirlas al país al regresar de vacaciones”.

 

Para luego agregar: “Durante los últimos 3 años se realizó en Cuba un proceso de reorganización de los servicios, donde hubo un significativo reducción de la plantilla en dos ocasiones, con un nada despreciable grupo de trabajadores que quedaron sin empleo y se dijo por las autoridades y sindicatos que sería para aumentar el salario a los trabajadores, también este lema fue proclamado por nuestra viceministra, al comentar el aporte en divisa que nosotros haríamos al país. Será este aumento para nuestro retiro, o es para el próximo siglo”.

 

Recuerda que al llegar a Brasil por primera vez fueron ubicados en Unidades Militares, con ciertas condiciones, pero en los muchos viajes que hizo la Sra. Marcia Cobas a Brasil, nunca visitó esos lugares de acogida inicial, por lo que desconoce que habían 70 mujeres durmiendo en literas hacinadas y con solo dos duchas y dos tazas sanitarias, mientras a otras las ubicaron en conventos.

 

El documento revela que Brasil les entregó a los médicos cubanos el programa de MÁS MÉDICOS y ahí conocieron de la famosa bolsa de instalación, con tres modalidades de pago según la ubicación, urbano 10 mil Reales, zonas rurales 20 mil Reales, Amazonas y zonas indígenas 30 mil Reales, información de la que nunca en Cuba se habló, ni para qué el gobierno brasilero la garantizaba.

 

Explica como al final solo dieron de esta suma 3,521 reales a todos por igual sin conocer los precios y necesidades de cada ubicación “porque como dije anteriormente nunca han sido visitados, tampoco tuvieron en cuenta que Brasil hizo la diferenciación porque conoce la realidad geográfica y económica”.

 

Según el documento “tampoco esta suma fue valorada en el contrato firmado en Cuba, vinimos engañados y firmamos los 600 dólares en depósito en Cuba más 400 dólares aquí creyendo lo de los 50 Reales para comer todo un mes y que la prefectura se haría cargo de los gastos, como dijo nuestra viceministra, esos 400 son para ustedes libres, y comparado con los 25 dólares que recibimos de pago mensual en Cuba esto sería una supuesta fortuna”.

 

El documento agrega que “los colegas que militan en el Partido único del país también desembolsan mes a mes de esta miseria una parte para lograr cotizar su afiliación política”.

 

El  documento  recuerda que el programa contempla que cada médico puede  traer  al país su esposo(a) y a uno de sus hijos y corre por Brasil el costo del pasaje, incluido el de vacaciones ida y vuelta. Para luego politizarse y preguntar: ¿Por qué los cubanos no pueden hacer esto, no ha sido bastante la cuota que hemos entregado? ¿Estamos castigados, que hay de malo en querer mantener una familia unida, yo voy a costear su estancia aquí, o es el Bloqueo de Obama el que prohíbe esto?

 

Y vuelve a cuestionar; “¿Porque si yo logro ahorrar la miseria que me pagan no puedo pagarme un viaje un fin de semana a Cuba cuando yo lo desee, o irme de turismo a conocer otro pueblo? ¿Es que tienen que ser cuando las autoridades lo digan o tiene miedo que viajemos y conozcamos a otros países, o es el Bloqueo de Obama el que prohíbe esto? Y sigue preguntando: ¿Por qué los únicos médicos que no pudieron escoger el lugar donde trabajar fuimos los cubanos, si el programa daba la opción de tres posibles ubicaciones o es el Bloqueo de Obama el que prohíbe esto?

 

Y la censura de este documento adquiere connotaciones de cuestionamiento a la política oficial de nuestro estado cuando dice: “Hoy vivimos en condiciones de desventaja a la población media baja de Brasil, con vergüenza económica como diría un valiente cooperante, con vergüenza de invitar a nuestra casa un colega nacional por no tener donde sentarlo ni que brindarle, con vergüenza a todas las preguntas que surgen después del escándalo de la Dra. Ramona, con tantas vergüenzas porque el Ministerio de salud escogió quedar bien con las autoridades cubanas y no con su fuerza de trabajo, quedar bien con la Revolución y no con quienes la sustentan, será que para mí cuarta o quinta misión, con bastones y dolencias pueda traer a mi esposo a compartir estos años de aporte al sistema cubano, o será que las únicas esposas que pueden viajar por el mundo y regresar son la de los 4 cubanos injustamente presos en cárceles americanas”.

 

El documento termina con una batería de preguntas a Raúl Castro, a Dilma Rouseff y a Obama.

 

Presidente Comandante Raúl Castro: ¿Qué siente usted por su pueblo? ¿Hasta cuándo la ley del embudo? ¿Sabe usted por qué desertan los cubanos? ¿Por qué el ministerio de salud o la cancillería no dan declaración al respecto?

 

Presidenta Dilma: ¿Fue este el convenio que hicieron con OPA-Cuba? ¿Fue este el dinero que se tomó del estado para atraer profesionales y lograr aumentar la atención médica y la ayuda a los necesitados de este gran país? ¿Creen que este grupo de médicos servidores de salud que hemos estado en el mundo entero, podamos entregar lo mejor de sí estando tan molestos, estafados y contrariados?

 

Presidente Obama: ¿Usted es el culpable de nuestras carencias?

 

Concluyo plagiando a Taladrid; saquen ustedes sus propias conclusiones.