Cubanálisis  El Think-Tank

        RAZONES Y PERCEPCIONES DESDE LAS POSICIONES CASTRISTAS:

                                  SUS AUTORES, SUS PROPIAS PALABRAS

 

 

Lenin, su pensamiento económico presente en la actualización

del modelo económico

 

La base teórica para comprender la heterogeneidad económica de la transición socialista la forjó Lenin en varias de sus obras

 

Carlos M. García Valdés, en Granma

 

Un día como hoy hace 145 años nació en Simbirsk, Rusia, uno de los hombres más extraordinarios de la historia, no solo por sus condiciones humanas y revolucionarias, sino también por la extraordinaria repercusión que su vida y su actividad han tenido y tendrán en el mundo.

 

Una parte importante de su vida, 17 años, la pasa Lenin en el destierro, encarcelado varias veces  y perseguido por sus ideas y actividad revolucionarias. En esas condiciones desarrolla la teoría marxista. Lenin fundó periódicos revolucionarios y escribió numerosos libros y folletos que constituyen un verdadero aporte  al marxismo, que no en vano después se denominó, por esa razón,  marxismo-leninismo.  Para el líder histórico de la Revolución Cubana, “nadie como él, fue capaz de interpretar toda la profundidad y toda la esencia y todo el valor de la teoría marxista”.

 

Lenin desarrolló el marxismo en todas sus expresiones, en las que se destacan la teoría económica sobre el imperialismo y de la construcción del socialismo.

 

La Nueva Política Económica (NEP) y sus enseñanzas para la política económica cubana actual

 

Durante dos años, entre 1918 y 1920, la guerra civil condujo al gobierno soviético al  borde del colapso, no obstante la victoria del Ejército Rojo sobre los enemigos internos e invasores. El país quedó devastado, la economía fatigada, el hambre se acentuó en muchas regiones del vasto país. La principal tarea de la naciente Revolución pasó a ser entonces la reconstrucción económica de Rusia, para lo que había que modificar la  política económica del comunismo de guerra centrada en las expropiaciones campesinas de cereales y otros productos agrícolas. La Nueva Política Económica plan­tea­ba una nueva relación con los campesinos y con el capitalismo de Es­tado.

 

Entre las principales obras teóricas de la NEP están El impuesto en especie y Acer­ca de la significación del oro ahora y después de la victoria completa del socialismo.

 

La NEP y el proceso de actualización del mo­delo de desarrollo económico y social son procesos históricos inéditos, irrepetibles, por tanto no se pueden comparar de manera sistémica o íntegra. Pero las leyes sociales hacen posible, bajo determinadas circunstancias, coincidencias y enseñanzas históricas interesantes.

 

El principal momento común para ambas experiencias fue y es la necesidad de pasar la economía a primer plano para evitar el fracaso económico que haga inviable la construcción del socialismo.

 

En un emblemático opúsculo Lenin autocríticamente expresaba: “Lo último -lo más difícil y lo que menos tenemos hecho- es organizar la economía, colocar los cimientos económicos del edificio nuevo socialista… En esta labor, la más importante y difícil, es donde hemos tenido más desaciertos y errores”.  Huelga la comparación.

 

Los grandes problemas de la economía cubana exigían la actualización y modernización de la economía y su modelo de funcionamiento. La economía pasa a desempeñar un papel protagónico. Como dijo Raúl: “La batalla económica constituye hoy, más que nunca, la tarea principal y el centro del trabajo ideológico de los cuadros, porque de ella depende la sostenibilidad y preservación de nuestro sistema social”.

 

Otro momento de particular coincidencia en ambas experiencias es la reevaluación del tratamiento a las  economías o tipos económicos que coexisten por un tiempo más o me­nos largo en el periodo de transición del capitalismo al socialismo. En Cuba se había forzado el predominio de la propiedad estatal en menoscabo de otras formas de menor grado de socialización, pero objetivamente justificadas en la construcción del socialismo.

 

Raúl lo reconoce sin ambages. “Los clásicos del marxismo leninismo al proyectar los rasgos que debían caracterizar la construcción de la nueva sociedad, definieron -especialmente Lenin- que el Estado, en representación de todo el pueblo, mantendría la propiedad sobre los fundamentales medios de producción. Nosotros absolutizamos ese principio y pasamos a la propiedad estatal casi toda la actividad económica del país”.

 

La base teórica para comprender la heterogeneidad económica de la transición socialista la forjó Lenin en varias de sus obras, en particular en Sobre el impuesto en especie donde reconoce varios tipos económicos, algunos de los cuales están presentes en la actualización como registra el Lineamiento 02. Pero lo que le interesaba al máximo líder bolchevique era que los rusos entendieran que no se podía organizar la economía si no se involucraban todos los sectores bajo la rectoría del sector estatal. Esa era la esencia de la Nueva Política Económica soviética, ¿no lo será aca­so también de la actualización del modelo económico cubano?

 

Quizá la enseñanza más importante de la NEP, para Cuba, fue la política con el campesino para levantar la producción agrícola y en el caso de Rusia evitar las hambrunas. El 26 de julio del 2007, Raúl plantea el gran problema de la agricultura y la producción de alimentos para lo que habría que hacer cambios importantes. No había hambre, pero el gran déficit productivo le ocasiona al Estado cubano erogaciones anuales cercanas a los 2 000 millones de dólares y a los cubanos invertir más del 70 % de sus ingresos en alimentos por los elevados precios de estos.

 

Mayores incentivos, más organización, me­nos burocracia, factores en los que insistía Lenin, aparecen como asignaturas a las que habrá que prestarle mayor atención, no obstante todas las leyes y medidas adoptadas para incrementar la producción de alimentos.

 

El pensamiento económico de Lenin sobre la inversión extranjera, el monopolio estatal del comercio exterior, las cooperativas, el control y la contabilidad populares, la industrialización, la disciplina económica y financiera y el aumento de la productividad del trabajo, no solo está vigente en la actualización, sino que nos  anima  a estudiarlo con profundidad, porque mucho nos queda por hacer.

 

Lenin trabajó intensamente hasta los últimos días de su vida. Durante los primeros meses de 1923, ya con su salud muy  debilitada, desde su lecho de enfermo,  dicta numerosas cartas y documentos valiosos desde el punto de vista político y económico. El 10 de marzo de 1923 otro ataque  de apoplejía pone fin a  su vida política. Fallece el 21 de enero de 1924.

 

Fidel lo concibe así: “No ha habido gladiador que haya librado más combates ideológicos que los que libró Lenin”.