Cubanálisis  El Think-Tank

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La lucha ideológica y la defensa de la Revolución

 

La persecución hacia Cuba perpetrada de los medios de comunicación, es probablemente la que con más ensañamiento y persistencia se ha realizado a lo largo de la historia.

 

Ponencia presentada en el VII Encuentro Andaluz de Solidaridad con Cuba, 4 de junio de 2016

 

Ángeles Maestro, en Kaos en la Red

 

A medida que la crisis se profundiza, la barbarie arrecia. El imperialismo recurre a golpes de Estado más o menos “blandos”, como en América Latina o a la invasión de países, como en Oriente Próximo. Los ataques militares a países de la periferia – como Iraq, Libia o Siria – se corresponden con la manipulación informativa más exhaustiva usada como arma de destrucción masiva de conciencias en los países del centro del sistema.

 

El hundimiento de la URSS, y tras ella, el del llamado Bloque del Este, llevó a muchos que se autodefinen como gentes de izquierda a teorizar sobre un mundo idílico en el que sería posible que los pueblos diseñaran sus propios modelos de desarrollo sin amenazas militares. La guerra devastadora contra Iraq en 1991 llevada a cabo por EE.UU. y otros países europeos, con la colaboración de las Bases de la OTAN, dejo bien claro, de forma rápida y brutal, quién continuaba detentando la hegemonía y con qué grado de coherencia estaba dispuesto a intervenir para demostrarlo.

 

En el marco de una crisis general del capitalismo cada vez más aguda, la escalada de guerra y de terrorismo de Estado que asola desde entonces a una buena parte del Planeta – perpetrada por los imperialismos estadounidense y europeo, junto al inseparable sionismo – hace que para definir esta situación sean imprescindibles los conceptos de “Guerra mundo” y Estado de Guerra”. Desde este enfoque parten los análisis que realiza el Foro contra la Guerra Imperialista y la OTAN (2014)1.

 

Como bien aprendió la burguesía europea con ocasión de la I Guerra Mundial, más importante aún que las victorias en los frentes de guerra, es neutralizar la oposición a la misma – y la toma de conciencia que genera – por la propia clase obrera. La crisis capitalista, más la enorme tensión que desencadena la situación bélica, abre procesos sociales de profunda inestabilidad para las clases dominantes que pueden desembocar en procesos revolucionarios, como demostraron la Comuna de París y la propia Revolución de Octubre.

 

La lucha ideológica en momentos históricos semejantes a esos – y los que vivimos se asemejan cada vez más – es determinante.

 

La utilización del prestigio de intelectuales, máxime si alguna vez defendieron posiciones de izquierda, viene siendo desde el final de la II Guerra Mundial un arma privilegiada al servicio de la destrucción de la conciencia antiimperialista de los pueblos. El espléndido y documentado trabajo de Frances Stonor Saunders “La CIA y la guerra fría cultural” (2001) no deja lugar a dudas sobre la acusación tan utilizada de caer en paranoias conspirativas contra quienes señalan a la larga mano – repleta de sobornos o facilitaciones – de las empresas culturales del capital en los drásticos cambios de posiciones por parte de artistas e intelectuales.

 

Uno de los indicadores más expresivos de la confusión ideológica que reina en la izquierda es el hecho de que los más salvajes imperialismos puedan seguir utilizando – con alguna credibilidad en estos ámbitos – el argumento de la defensa los derechos humanos y de las libertades, tanto para justificar la invasión de países, como para medir la legitimidad de Estados que son resultado de procesos revolucionarios.

 

Semejante escarnio sólo se abre camino cuando se olvida que el hecho definitorio estructural de la sociedad capitalista es la contradicción entre capital y trabajo, y, en consecuencia, que los conceptos mismos de derechos humanos o de libertad, genéricos, son una mistificación. Por ello la lucha ideológica de la burguesía – que no olvida nunca cuáles son sus intereses – parte siempre de la negación de la existencia de clases sociales antagónicas y de pueblos oprimidos por el imperialismo.

 

Una herramienta muy eficaz – y poco analizada – al servicio de esta monumental estrategia de confusión es el del concepto de Europa como instancia “social y democrática” frente al más cruel imperialismo norteamericano. La realidad obcecada muestra cómo los intereses de las supuestamente cultas burguesías europeas han vertido y siguen vertiendo ríos de dolor y de muerte en sus colonias y ex-colonias. Las diferencias con respecto a EE.UU. en cuanto a la brutalidad militar sólo se miden en función de sus capacidades armamentísticas – que siempre son abrumadoramente superiores a las del país atacado – y no de sus intenciones.

 

En tiempos de la colonización americana se usó el pretexto de la “evangelización” para masacres y expolios. Más tarde, el caso más perverso y a la vez más emblemático, quizás sea el del imperialismo francés justificando el colonialismo con el pretexto de llevar la “libertad, igualdad y fraternidad” a los pueblos “atrasados”.

 

El alegato más brillante contra la hipocresía “civilizatoria” europea son las palabras de Franz Fanon en “Los condenados de la Tierra”, que de paso muestran cómo el llamado “Estado del Bienestar” ha sido edificado sobre la sangre de los pueblos saqueados: “El bienestar y el progreso de Europa han sido construidos con el sudor y los cadáveres de los negros, los árabes, los indios y los amarillos. Hemos decidido no olvidarlo. Cuando un país colonialista, molesto por las reivindicaciones de independencia de una colonia, proclama aludiendo a los dirigentes nacionalistas: “si quieren ustedes la independencia tómenla y vuelvan a la Edad Media”, el pueblo recién independizado propende a aceptar y recoger el desafío. Y, efectivamente, el colonialismo retira sus capitales y sus técnicos y rodea al nuevo Estado con un mecanismo de presión económica. La apoteosis de la independencia se transforma en maldición de la independencia. La potencia colonial, por medios enormes de coacción condena a la joven nación a la regresión. La potencia colonial afirma claramente: “Si ustedes quieren la independencia, tómenla y muéranse”. Los dirigentes nacionalistas no tienen otro recurso sino acudir a sus pueblos y pedirle un grandioso esfuerzo. A esos hombres hambrientos se les exige un régimen de austeridad, a esos músculos atrofiados se les pide un trabajo desproporcionado. Un régimen autárquico se instituye y cada Estado, con los medios miserables de que dispone, trata de responder a la inmensa hambre nacional, a la gran miseria nacional. Asistimos a la movilización de un pueblo que se abruma y se agota frente a una Europa harta y despreciativa”. (…) Castro al acudir a la ONU con uniforme militar no escandaliza a los países subdesarrollados. Lo que demuestra Castro es que tiene conciencia de la existencia de un régimen persistente de la violencia. Lo sorprendente es que no haya entrado en la ONU con su ametralladora2.

 

Efectivamente, aunque Fanon habla en su obra especialmente de África, este texto parece escrito pensando en Cuba. Sobre todo porque le cupo a la Revolución Cubana, junto a la China y a la Vietnamita, el privilegio de alumbrar al mismo tiempo procesos de liberación nacional y de construcción del socialismo.

 

He usado este palpitante texto, que desnuda toda la hipocresía de la burguesía imperialista europea – incluida la de algunos partidos de izquierda como denunció Ho Chi Min ante el Congreso de la Internacional Comunista3 – para mostrar que la colonización más grave es la que invade las organizaciones de izquierda, para así demoler con más facilidad la conciencia de la clase obrera y de los pueblos de los países centrales del imperialismo.

 

Pretendo a través de las palabras de Fanon, alertar contra esa izquierda – mitad ignorante, mitad cómplice – que reclama la vuelta del más importante señuelo socialdemócrata, el Estado del Bienestar. Ese “Estado” ocurrió en un momento concreto de la historia, en una determinada correlación de fuerzas marcada por la existencia de la URSS y la victoria contra el fascismo y, en el ámbito que nos ocupa, se produjo a expensas de un importante incremento del expolio de los países periféricos. “Cada vez hacen falta más toneladas de azúcar para comprar un tractor” como decía Fidel Castro en la época.

 

También quiero destacar la enorme violencia implícita en el saqueo imperialista frente al papanatismo pacifista – que más allá de la denuncia legítima e imprescindible de la guerra – pretende negar el inalienable derecho de los pueblos a defenderse y a resistir con las armas.

 

El objetivo del poder no es sólo impedir que se desarrolle la solidaridad internacionalista entre los pueblos, sino incluso conseguir – como ha hecho en parte – que los “intelectuales” de la izquierda europea – “desde una mesa repleta, un mantel importado y un vino añejado”4 – se conviertan en censores del cumplimiento de los “derechos humanos” por parte de los gobiernos de países oprimidos o de gobiernos revolucionarios5.

 

La persecución hacia Cuba perpetrada desde los medios de comunicación, es probablemente la que con más ensañamiento y persistencia se ha realizado a lo largo de la historia. La profesora Ángeles Diez, compañera del Foro contra la Guerra Imperialista y la OTAN, ha escrito importantes análisis acerca de la manipulación mediática en Cuba y Venezuela6.

 

El caso de los fusilamientos de 2003. El País y sus “intelectuales” orquestan una vez más el ataque a Cuba.

 

Reseño aquí, a modo de ejemplo, unos acontecimientos difíciles para Cuba y especialmente clarificadores. En ellos se reveló con claridad el feroz ataque mediático, representado sobre todo por el periódico El País, el silenciamiento de la gravísima situación de acoso que vivía la Cuba en esos momentos, el penoso papel de los “intelectuales” al servicio del Grupo Prisa y la humilde pero digna respuesta a todo ello generada por la Alianza de Intelectuales Antiimperialistas.

 

En abril de 2003 – en plena invasión de Iraq por EE.UU. – y en el marco de una gran escalada de ataques contra Cuba tras la llegada de George Bush al gobierno, Cuba fusiló a tres delincuentes que con una pistola y cinco armas blancas trataron de secuestrar una embarcación de pasajeros.

 

El relato de los acontecimientos que se vivían en la Isla lo hizo magistralmente Fidel en una Comparecencia especial el 25 de abril de ese año, cuya lectura recomiendo encarecidamente7. En ese mes de marzo había sido secuestrado un avión DC-3 cubano de pasajeros y dirigido hacia Miami. EE.UU. no devolvió a los secuestradores para que fueran juzgados, lo que dio alas a otros. El 26 de marzo la USAID anunció la concesión de fondos al proyecto de transición para Cuba de la Universidad de Miami por valor de un millón de dólares. Un nuevo intento de secuestro de un avión de pasajeros, esta vez abortado, tuvo lugar el 31 de marzo. Desde el 19 de marzo, cuando se produjo el primer secuestro del DC-3, se comprobaron 29 proyectos de secuestrar embarcaciones y aeronaves con empleo de la fuerza, algo que no ocurría desde hacía muchos años. El 2 de abril se produjo un nuevo secuestro de otra embarcación cubana, con 50 personas a bordo, 6 niños y 5 extranjeros.

 

En ese marco de acoso creciente a Cuba es en el que se aplicaron las tres sentencias de muerte. Se estaba viviendo en ese periodo, que Fidel explica con precisión, una gran escalada de tensión bélica internacional: desde la destrucción por la OTAN de la República Federal de Yugoslavia, a la invasión de Afganistán por la misma Alianza, y en esos mismos momentos, la criminal invasión de Iraq, sin olvidar, como el Comandante recuerda, las ejecuciones extrajudiciales de militantes de ETA, de la mano del gobierno de Felipe González.

 

El día 7 de junio de 2003, El País publicaba una página entera con un texto titulado “Carta abierta contra la represión en Cuba”, con firmas “del mundo de la cultura” promovido por la Fundación Encuentro, a su vez dirigida por Carlos Alberto Montaner, condenado en Cuba por terrorismo.

 

Destaco a este personaje, porque es en quien confían los “quinientos intelectuales” que suscriben el alegato contra la revolución cubana. Montaner salió de Cuba en 1961 y en 1963 se integró en un grupo seleccionado por la CIA y entrenado en Fort Benning (EE.UU.) Desde 1970 reside en Madrid y es conocido como fundador de la Plataforma Democrática Cubana propiciada por la CIA para recrudecer el bloqueo contra Cuba, oponerse a las inversiones y reforzar su aislamiento.

 

La forma en que se funda este organismo es muy ilustrativa. En 1991, tras el hundimiento de la URSS y cuando todo el mundo esperaba la caída de la Revolución Cubana, Montaner dirigió una carta a diversos disidentes animándoles a crear la Plataforma Democrática Cubana, que por la manera en que refleja sus intenciones sin ambages, hasta podría parecer un análisis marxista. En esta misiva, que fue interceptada por las autoridades cubanas en el interior de un zapato en el aeropuerto de La Habana, Montaner – reflejando lo “genuino” de las ideas políticas de sus integrantes – decía lo siguiente: “Esta institución [la Plataforma] está compuesta por tres partidos vinculados a otras tantas tendencias ideológicas: liberales, democristianos y socialdemócratas. Estas tres tendencias pertenecen a un arco democrático común, y conviven más o menos armoniosamente dentro del mismo sistema de economía de mercado, pluralismo político y defensa de las libertades. Si hubiera que marcar diferencias – que siempre son de matices – habría que decir que los democratacristianos subrayan cierto orden, los socialdemócratas la justicia, y los liberales las libertades individuales. Pero eso sólo como referencia inmediata, porque en la vida cotidiana los límites son mucho más borrosos. (…) Bien: supongamos que Elizardo, Payá, Mariela/Luque, Gustavo Arcos, Indamiro Restano deciden darle vida a la Plataforma dentro de la isla. Esto puede hacerse asumiendo cada uno la representación de uno de los partidos que constituyen la Plataforma en el exterior. Gustavo, por ejemplo, si se siente cómodo, o Mariela/Luque, pueden asumir la presidencia de la Unión Liberal Cubana dentro de la Isla. Payá puede hacer lo mismo con la Democracia Cristiana, Elizardo y Restano, que se han movido en el entorno socialdemócrata, acaso puedan encarnar en Cuba a la Coordinadora Socialdemócrata… (..) Este documento podrá ser sacado del país por una delegación internacional formada por un liberal, un socialdemócrata y un democristiano, enviados a Cuba con ese fin y, quienes tan pronto llegaran al extranjero (a Caracas, Madrid, o Berlín, por ejemplo) darán una conferencia de prensa y anunciarán la formal constitución de la Plataforma dentro la Isla. Simultáneamente, nosotros lo tendríamos todo preparado para anunciar a bombo y platillo la consolidación en Cuba de una oposición moderada, respetable y con un gran reconocimiento internacional (…) Además… la Plataforma recogería en su favor, – en favor de la causa de la libertad de Cuba – el peso de centenares (subrayado en el original) de partidos políticos del mundo entero, y se abría paso hasta la ayuda que las Fundaciones europeas destinan a las causas políticas. Cada Internacional tiene al menos una Fundación que suele contribuir económicamente a los grupos afiliados…8

 

Este personaje es el promotor del texto citado, publicado por El País, en el que se acusa a Cuba de utilizar “la conmoción internacional generada por la guerra de Irak” para reprimir a la disidencia”, ignorando los hechos demoledores que daban cuenta de que fue exactamente al revés. Los argumentos utilizados eran los mismos que los esgrimidos en el editorial de El País del 12 de abril: “Que después de 43 años de poder absoluto, y al amparo de la guerra en Irak, Fidel Castro haya desatado la mayor oleada represora en una década muestra hasta qué punto teme por la supervivencia del petrificado régimen que encarna y hasta dónde desprecia la opinión internacional. Su recurso a métodos propios de las etapas más oscuras del comunismo es un recordatorio brutal de que con Castro vivo cualquier posibilidad de democratizar Cuba es sólo un sueño”.

 

El 6 de junio la UE había adoptado sanciones económicas contra Cuba a propuesta de España, que también asumían otros países: “La Unión Europea, los países candidatos y los del Espacio Económico Europeo anunciaron ayer el inicio de una serie de sanciones diplomáticas contra Cuba. Mediante una carta abierta a la comunidad internacional, la UE deplora las ejecuciones y detenciones masivas de las últimas semanas y pide la libertad inmediata de todos los presos políticos. La UE ya había dejado en suspenso las negociaciones para incorporar a Cuba en los acuerdos comerciales preferenciales a los que se quería unir la isla”9.

 

El texto del 7 de junio venía a legitimar esas sanciones de la “democrática” UE, promovidas sin duda por el gobierno de Aznar, pero respaldadas calurosamente por el PSOE y la socialdemocracia europea. Entre las firmas aparece la nómina habitual de intelectuales de las empresas del Grupo Prisa, incluyendo a Pedro Almodóvar, Ana Belén, Víctor Manuel y Joaquín Sabina. Entre los políticos, dirigentes del PSOE como Jose Mª Maravall o Joaquín Leguina y el entonces Coordinador General de IU, Gaspar Llamazares. Ante el escándalo mayúsculo de la militancia de esta última organización, que llegó a exigirle su dimisión, Llamazares publicó una carta ¡dos días después! diciendo que se había publicado su nombre sin su permiso.

 

Mientras tanto los cinco héroes cubanos estaban ya en las cárceles de EE.UU.

 

Unos días después, y precisamente en El País se publicó – como publicidad pagada y también en la sección de cultura – media página con un manifiesto titulado “Con Cuba, contra el imperio” con más de un centenar de firmas, promovido por la Alianza de Intelectuales Antiimperialistas10, en el que se decía11: “Los y las abajo firmantes denunciamos con alarma e indignación la creciente debilidad del mundo de la cultura frente a los sobornos y los chantajes del poder. En este sentido, consideramos especialmente grave la “Carta abierta contra la represión en Cuba” publicada el 7 de junio en el diario El País y firmada por más de quinientos autodenominados “intelectuales, artistas y políticos del mundo democrático”. La “Carta abierta…” no habla del embargo, no habla de los agentes estadounidenses infiltrados en Cuba, y llama “oposición pacífica” a los sicarios y los conspiradores pagados por Washington. ¿Cómo es posible tanta ceguera -o hipocresía- en estos ilustrados paladines del “mundo democrático”? ¿Han olvidado que Cuba vive una situación de asedio y de constante amenaza de invasión desde hace más de cuatro décadas? Reprocharles a los cubanos que se defiendan de las continuas agresiones de la mayor y más despiadada potencia bélica del mundo, es una actitud ética y políticamente tan inadmisible como apoyar la invasión de Iraq”12.

 

Cabe reseñar que algunas firmas – como la de la escritora Rosa Regás – apareció en ambos comunicados. La razón es que, ante la extrañeza de algunos miembros de la Alianza al ver su firma en el primer manifiesto, su respuesta fue que Juan Cruz – fundador y miembro destacado de El País le preguntó si estaba de acuerdo en firmar contra la pena de muerte.

 

Lo que es evidente es que la credibilidad de las campañas orquestadas para criminalizar dirigentes de países que se oponen al imperialismo – o para justificar los ataques militares que suceden a las primeras – requiere de la complicidad de “intelectuales” situados en el ámbito de la izquierda. Es el caso de todos aquellos que siguen en nómina del Grupo Prisa y de otros “alternativos” como Santiago Alba, que desde el apoyo a las “revoluciones de colores” o la lucha contra “tiranos” han jugado un importante papel para justificar la intervención de la OTAN en Libia o la de la “comunidad internacional” en Siria13: El asunto se agrava mucho más, si se pueden añadir dirigentes políticos de organizaciones de izquierda. Sin entrar en otros pormenores, lo que es innegable, es que esos intelectuales o dirigentes políticos, no pueden alegar ignorancia.

 

Los derechos humanos de todas las personas. Salud Pública y Revolución.

 

Por mucho que se repita, nunca será será suficiente: Cuba tiene los mejores indicadores sociales y especialmente de salud de toda América Latina. La Tasa de Mortalidad Infantil (TMI), el indicador más sensible del nivel de desarrollo de un país, de Cuba en 2014 y 2015 fue de 4 por mil nacidos vivos. Ese indicador la sitúa en el primer país de toda la región americana, por delante de EE:UU (6 por mil) y al mismo nivel que el Estado español14. Siendo un país poco industrializado su TMI está entre las 20 tasas más bajas del mundo. Como La URSS, como China, como Vietnam, Cuba rompe la férrea ley que hace en salud pública corresponder el grado de desarrollo económico con los indicadores de salud. Las revoluciones socialistas saltan esas barreras, en todos los casos y hacen estallar los muros del subdesarrollo: exhiben el tesoro más ocultado porque por sí mismo muestra los límites del capitalismo y la validez humanista, incontestable, del socialismo. Y además, como es bien sabido, no es una novedad. Ha sido imposible evitar el reconocimiento mundial del hecho de que desde la Revolución, la TMI, el resto de indicadores de salud y el conjunto de indicadores sociales de desarrollo mejoraron a pasos agigantados, dejando muy atrás a países capitalistas con semejante nivel de desarrollo.

 

En un artículo publicado en 2006 en el International Journal of Epidemiology, Richard Cooper decía lo siguiente: “Cuba es un ejemplo de cómo una modesta inversión en infraestructuras combinada con una bien diseñada estrategia de salud pública puede dar lugar a niveles de salud comparables a los de las naciones más industrializadas. Si la experiencia cubana se generalizara a otros países de ingresos bajos y medios, la salud en el mundo se transformaría”.

 

Sin restar un ápice a la admiración que merecen quienes diseñaron y planificaron la salud pública cubana y que recrearon para su país el modelo socialista soviético, es preciso afirmar que los logros de su sistema sanitario no son sólo la consecuencia de un diseño técnico que pueda transplantarse a otros países y conseguir parecidos resultados.

 

Por ejemplo en 1984, profesionales del Estado español que ocupaban puestos directivos en el Ministerio de Sanidad – formados en Cuba – intentaron la reforma de la Atención Primaria. El hecho fue que, en poco tiempo algunos Equipos de Atención Primaria, multidisciplinares y con suficiente dotación de medios, demostraron que – sin proponérselo – podían disminuir el gasto farmacéutico en un 50%. Dicha reforma fue abortada por las presiones de la industria farmacéutica.

 

La salud pública cubana es consustancial a su Revolución. Exactamente de la misma forma en que la salud, la enfermedad y la muerte reflejan el modo de vida social y en sociedades divididas en clases sociales, las abismales desigualdades ante la enfermedad y la muerte15. Al respecto quiero destacar cuatro hechos:

 

1º Mientras en sociedades capitalistas los indicadores sociales reflejan el promedio de situaciones enormemente desiguales en función de la clase social, en Cuba las desviaciones de la media son muchísimo menores. Sucede como con la renta per cápita que pone en un mismo recipiente situaciones tan diversas como las de un banquero y una desempleada.

 

2º El acceso a todo el sistema sanitario, incluyendo todo tipo de medicamentos, dentistas y oftalmólogos es absolutamente gratuito. Se ha mantenido así, a pesar del bloqueo y en las condiciones más duras del “periodo especial”.

 

3º El comportamiento de los indicadores de salud en situaciones de crisis grave ha sido completamente distinto en Cuba y en otros países capitalistas. Durante la etapa posterior al hundimiento de la URSS en los que Cuba tuvo una caída del PIB cercana al 30%, los indicadores de mortalidad se mantuvieron estables. Lo que ha ocurrido sistemáticamente en crisis semejantes en países capitalistas ha sido un aumento de la mortalidad general cercano al 20% y un incremento de la tasa de suicidios del 40%16.

 

4º El factor que determina en mayor medida el estado de salud de la población es la organización social y la participación de la población en las tareas de salud junto al personal sanitario. La estructura social cubana, en particular la intervención directa de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) en tareas de salud es una condición inherente al proceso revolucionario, sin la cual serían impensables los logros obtenidos.

 

Aunque Cuba es una potencia mundial en biotecnología y en avances médico-quirúrgicos, el pilar básico del sistema de salud es la medicina y la enfermería de familia17. Tanto el/la médica como el/la enfermera viven en el propio barrio (600 personas aproximadamente) en casas construidas por los propios vecinos. El personal sanitario conoce perfectamente a las personas, cómo viven, en qué trabajan, qué problemas les pueden estar afectando, etc. Los programas de detección precoz se hacen con la colaboración indispensable de las personas del CDR, ayudadas por el vecindario. Son esas personas quienes recogen y llevan para analizar la orina de la embarazada para que el diagnóstico sea precoz, quienes recuerdan y acompañan a la persona hipertensa o diabética a que realice su control periódico, quienes organizan los clubes de los 120 años donde se realizan todo tipo de actividades psico-físicas para las personas mayores, quienes discuten con el personal médico los problemas que hubiera,… Los ejemplos son infinitos. Lo que pretendo destacar es que es la fuerza espiritual de un pueblo que ha hecho una revolución precisamente para poner al ser humano en el centro de la vida, el artífice fundamental de los logros sanitarios y sociales.

 

Y que ese pueblo tiene el derecho y el sagrado deber de defender su Revolución.

 

Eso no son sólo palabras. Todos los pueblos que han realizado revoluciones sociales que han cambiado la estructura del poder político y, sobre todo, que han tomado en sus manos la propiedad de recursos naturales y medios de producción, se han encontrado con la más feroz y organizada reacción.

 

Y la denostada dictadura del proletariado no es más que la utilización de todos los medios y la fuerza necesaria para asegurar el mantenimiento de la Revolución.

 

Cuentan que dos días después de la toma del Palacio de Invierno en octubre de 1917, cuando alguien entró en el despacho de Lenin se le encontró cantando y bailando. Pensando que podría haber perdido la razón le preguntó la causa de su alegría, a lo que él respondió: “¡Hemos resistido 48 horas!”.

 

Después de la Comuna de París el proletariado internacional consciente sabía que más difícil que obtener la victoria es mantenerla. Y que como ocurrió en París en 1871 y en la guerra internacional contra el recién nacido Estado soviético, los enfrentamientos más feroces entre potencias capitalistas se disuelven como azucarillos para dar paso a la “Santa Alianza” de la burguesía contra la clase obrera. Y que frente a ello sólo cabe el puño de acero en los momentos álgidos y la firmeza y la vigilancia revolucionaria siempre.

 

Por eso, en tiempos de gravísima crisis capitalista como los que vivimos, Cuba es modelo, también y, sobre todo, en la construcción de poder popular. Como correctamente se destaca en el nº 2 de la revista gaditana Cuba +: “Cuando estalló aquí la indignación se habló hasta de una Spanish Revolution porque mucha gente iba a las plazas a mostrar su fuerza. No ha hecho falta mucho tiempo para darse cuenta de que no hay Revolution sin una estructura de poder popular que se construya allí donde la gente se encuentra: en los centros de trabajo, en los de estudio, en los barrios. La historia demuestra que no hay Revolución sin toma del poder y sin organizarlo desde la base mediante comités de defensa de esa revolución. Como no parece que esta vez Spain vaya a ser diferente, no estaría mal ir aprendiendo de experiencias como las de los CDR en Cuba: los Comités de Defensa de la Revolución. (…)

 

Esta potente fuerza defensora de la inmensa obra revolucionaria, que agrupa en su seno al 92,4% de las cubanas y cubanos mayores de 14 años, es símbolo de la unidad de un pueblo decidido a mantener su identidad como nación y a perpetuar la voluntad soberana de construir la sociedad socialista.

 

Estas son las palabras de Fidel Castro Ruz que quizás volvieran a rondar en su cabeza cuando ante la reciente visita de Obama dijo clarividente: “No necesitamos que el imperio nos regale nada”.

 

VII Encuentro Andaluz de Solidaridad con Cuba.

La Rábida (Palos de la Frontera)

4 de junio de 2016

 

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1 El Foro contra la Guerra Imperialista y la OTAN inició sus trabajos en 2014 impulsado por la Alianza de Intelectuales Antiimperialistas y el Colectivo Anemoi, integrado por militares antifascistas, republicanos y antiimperialistas. https://forocontralaguerra.org

2Frantz Fanon (1961) Los condenados de la tierra. Primera edición en español, Fondo de Cultura Económica, págs 70, 88 y 89.

3En este congreso, celebrado en Moscú el 8 de julio de 1924, Ho Chi Minh pronunció un duro alegato contra la pasividad de la izquierda y especialmente de los partidos comunistas de los países imperialistas, ante la depredación de los pueblos colonizados. He aquí sus palabras: “En cuanto a nuestros partidos comunistas en Gran Bretaña, Holanda, Bélgica y otros países, ¿qué han hecho para hacer frente a las invasiones coloniales perpetradas por la clase burguesa de sus países? ¿Qué han hecho a partir del día en que aceptaron el programa político de Lenin para educar a la clase obrera de sus países en un espíritu de internacionalismo justo y de un contacto cercano con las masas trabajadoras en las colonias?. Lo que nuestros partidos han hecho en este campo es prácticamente nada. En cuanto a mí, nací en una colonia francesa y soy miembro del Partido Comunista francés, y lamento decir que nuestro partido ha hecho muy poco por las colonias. Este texto está incluido en el libro “Escritos políticos” Ho Chi Minh, editado por el Partido del Trabajo de México, en 2010.

4De la “Canción en harapos” de Sivio Rodriguez. http://www.musica.com/letras.asp?letra=1249384

5http://www.lahaine.org/mundo.php/carta-abierta-a-los-charlatanes

6Aquí pueden consultarse sus artículos: http://www.rebelion.org/mostrar.php?tipo=5&id=Angeles%20Diez&inicio=0

7http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2003/esp/f250403e.html

8Este texto aparece reproducido en libro “El camaján”, editado en Cuba en 2003, cuyos autores son Arleen Rodriguez y lázaro Barredo.

9http://elpais.com/diario/2003/06/06/internacional/1054850414_850215.html

10La Alianza de Intelectuales Antiimperialistas impulsa desde 2014 el Foro contra la Guerra Imperialista y la OTAN https://forocontralaguerra.org/

y desde noviembre de 2015 el tribunal Permanente de los Pueblos contra la Guerra Imperialista y la OTAN que celebrará su 2ª Sesion el 18 y 19 de junio de 2016

11El Manifiesto de la citada Alianza creada en 2002 ante la invasión por parte de EE.UU. Y la OTAN de Afganistán y con la conciencia de que se iniciaba una escalada bélica mundial sin precedentes, puede verse aquí: https://www.nodo50.org/csca/agenda2002/iraq/manifiesto-aia.html

12http://www.lahaine.org/mm_ss_est_esp.php/lan-egun-antifaxista-2010ko-vi-edizioa

13“Carta abierta a los charlatanes de la “revolución” siria”. Bruno Guigue. La justificación del drama sirio de muchos intelectuales y militantes de “izquierda” franceses y españoles coincide con la política exterior de la UE y EEUU

Texto completo en: http://www.lahaine.org/carta-abierta-a-los-charlatanes

14http://datos.bancomundial.org/indicador/SP.DYN.IMRT.IN

15Estos aspectos han sido analizados por mi, en relación con la actual crisis capitalista en Maestro, A (2010) “Crisis capitalista: guerra social en el cuerpo de la clase obrera”.

http://www.lahaine.org/est_espanol.php/la-clase-obrera-paga-con-su-salud-y-con

16Un importante estudio del efecto sobre la mortalidad de las privatizaciones masivas ocurridas en la ex URSS, en el que se refleja la excepción de Cuba y Finlandia, países en los que a pesar de caer el PNB en graves crisis no hubo disminuciones en el gasto social, puede consultarse aquí

www.histecon.magd.cam.ac.uk/…/Stuckler_EUPHA_11_28_09_…

Financial Crisis and Public Health – Centre for History and Economics

17Una breve referencia a los aspectos más importantes de este modelo pueden encontrarse aquí: http://bvs.sld.cu/revistas/his/his_108/his05108.htm