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La carta sigue abierta

 

Sobre el discurso de Raúl Castro el pasado 4 de abril, lo que dejó fuera...

 

Lourdes Rojas Terol

 

PARTE 1

  

NOTA: esto puede ser reproducido en cualquier soporte: digital, escrito y hasta verbal. La autora cede todos los derechos.

 

En estos días los militantes del PCC deben estar estudiando el discurso del co. Raúl Castro (4 de abril de 2010) en sus círculos políticos. Como varios militantes me han transmitido la inquietud de que no saben por dónde entrarle a un discurso que no aportó nada nuevo, ni responde a las muchas interrogantes que tiene hoy el pueblo de Cuba, incluyendo a los militantes, me permito hacer algunas sugerencias para propiciar el debate.

 

Lo primero que impresiona del discurso es la cantidad de cosas que deja fuera.

 

LA LUCHA CONTRA EL DELITO

 

Al hablar de la “conformación de un firme y sistemático rechazo social a las ilegalidades y diversas manifestaciones de corrupción”, el co. Raúl olvidó mencionar que esta tarea es tanto más difícil, cuanto que en estas ilegalidades y corrupción están metidos una gran parte de los trabajadores y jubilados de nuestro país. Por ejemplo:

 

-los que venden cosas en su trabajo, como comidas ligeras, croquetas, merenguitos, café y otros (conozco incluso profesionales de alta calificación que hacen esto para complementar su salario, arriesgándose a una multa y perder su empleo). Y los que las compran.

 

-los que venden cosas de su trabajo y los que las compran como: alimentos (leche, harina de trigo, aceite, azúcar, arroz, etc.); combustible de los ómnibus urbanos sacado con manguerita para un recipiente ante la mirada indiferente de los pasajeros; materiales de construcción; etc.

 

-Los revendedores que, aprovechando las deficiencias en la distribución de comercio interior, compran artículos de primera necesidad en las tiendas mejor abastecidas de lugares céntricos y las revenden en sitios periféricos: jabitas, detergentes, jabón, pasta dental, cuadritos de sopa, refrescos. Y los que las COMPRAN.

 

-Los vendedores ambulantes de comidas como dulces, caramelos, croquetas, papas rellenas, café, e incluso, los maniseros (lástima que por ser ilegales ninguno pueda pregonar, quién sabe si hubiera resurgido el pregón con nuevos ritmos). Y los que las COMPRAN.

 

-Los que tienen licencia para vender alimentos, pero por no tener una tienda mayorista donde comprar la materia prima, compran sólo lo necesario para tener “los vales” que piden los inspectores y el resto lo compran “por la izquierda” a los que se lo roban de alguna parte (después de la auditoría, claro). También ocurre con los que tienen licencia para oficios como albañilería, plomería y reparación de equipos, pero no dónde comprar piezas, herramientas y otros medios de trabajo; y así sucesivamente.

 

-Los que modifican sus viviendas porque nadie tuvo en cuenta al construirlas que la familia no permanece estática, que surgen hijos y nietos, que se requieren divisiones, otro baño, etc. y obtener la licencia es una odisea tal que la corruptela es inevitable. Esto conlleva, además, la compra de materiales que otros se roban. En Alamar el fenómeno es tan generalizado que, por ejemplo, muchas primeras plantas se han convertido en chalets que se ven rarísimos con un edificio de microbrigada construido encima.

 

-Los inspectores que no sólo aceptan sino que exigen sobornos, en cafeterías y agromercados, mientras cumplen su cuota de multas con los viejos vendedores de chucherías.

 

-Los policías que aceptan sobornos de proxenetas, prostitutas y extranjeros que parquean sus carros en lugares que por alguna razón la policía considera indebidos.

 

-Todos los cubanos que tuvieron la desgracia de nacer fuera de Ciudad de la Habana, que no es LA CAPITAL DE TODOS LOS CUBANOS, y que se encuentran en la capital de paso, quedados o “quedaditos” y que son permanentemente acosados por la policía, interrogados, cuestionados, se les levantan actas de advertencia, etc. O sea, la ley ha convertido a la inmensa mayoría de los cubanos en inmigrantes ilegales en su propio país.

 

¿De qué manera se puede crear una conciencia contra el delito si aquí el que no es pato sabe donde queda el agua?

 

Toda esta lista de ilegalidades es sólo una pequeña muestra, donde además no se cuentan las personas que pueden ser procesadas y condenadas sin pruebas, por PRESUNCIÓN DE DELITO. En este caso, por ejemplo, se puede ver involucrado cualquiera que simplemente converse con extranjeros, que somos la mayoría de los cubanos a los que con justicia todo visitante nos elogia por nuestro carácter amigable. Tengo un amigo que ha sido conducido dos veces a la unidad de la PNR por pasear con un amigo boliviano muy pobre y muy devoto de Cuba revolucionaria. Todo porque en nuestro país existe la paradoja de que en el delito de ACOSO AL TURISMO, la acusación no parte del turista sino de la policía y la policía carga contigo aún si el extranjero protesta. ¿Se imaginan que un hombre me esté besando en el Malecón y llegue un policía y nos separe, se lo lleve y acuse al hombre de acoso sexual aun si yo digo que es mi novio o mi amante o que me besaba porque a mi me da la gana simplemente? ¿Cómo se convirtió la policía de protector de las posibles víctimas, en acusador y juez de delitos contra personas que no se consideran víctimas? A este paso, mañana mismo le digo a mi hijo en la calle que me quite el reloj porque tengo las manos embarradas de helado y la policía se lo lleva por asaltante.

 

Pero, de la misma manera que es difícil desarrollar el sistema de valores de un pueblo que siente herida su dignidad y su decoro porque se siente delincuente, es más fácil atemorizarlo, es más fácil que no proteste cuando ve un caso de abuso policial porque tiene miedo, porque cada persona siente que aunque no puedan procesarlo por protestar sí pueden procesarlo por cualquiera de los delitos que se ve obligado a cometer para sobrevivir. También hay los que tienen mentalidad fascista y se hacen pasar por más revolucionarios que nadie, y que consideran que “a los delincuentes hay que tratarlos con MANO DURA”; lamentablemente, algunos con esa mentalidad y esa misma máscara revolucionaria, pueden estar ocupando, ahora mismo, una posición de poder.

 

Por otra parte: ¿Por qué no se consideran delitos las violaciones sistemáticas de la constitución por parte de funcionarios, ministerios y hasta la policía? Estoy hablando de cosas conocidas por todos como las llamadas NO LEYES, de las cuales el ejemplo más escandaloso es que durante más de una década se le impidió el acceso a los cubanos a hoteles. Estoy hablando de disposiciones y decretos como el reglamento para el uso del uniforme escolar, la proliferación de carteles donde instituciones recreativas, gubernamentales y hasta hospitales se reservan el derecho de no admisión de personas sólo por su vestuario. ¿VIOLAR LA CONSTITUCIÓN NO ES UN DELITO EN NUESTRO PAÍS? ¿Acaso no consta en la misma Constitución que cualquier tipo de discriminación es punible? En fin, el derecho en nuestro país sería un buen principio para empezar a hacer los cambios necesarios, se trataría de algo tan sencillo como hacer cumplir la constitución. Por cierto: ¿A QUÉ SE DEDICA LA COMISIÓN DE ASUNTOS JURÍDICOS Y CONSTITUCIONALES DE LA ASAMBLEA NACIONAL? Quizás haya que empezar por crear una nueva comisión de defensa de la Constitución. Porque la contraloría recién creada parece que no tiene ese tema en su objeto social.

 

En los párrafos siguientes veremos cuán importante es la defensa de la Constitución.

 

LA SOBERANÍA

 

Un compañero le envió mi carta abierta al funcionario de cultura Fernando Rojas y éste le respondió que me preguntara, dónde yo ponía la soberanía.

 

Lo que me motivó a publicar mis cartas abiertas fue, precisamente, que veo la soberanía del país en riesgo. Todos los revolucionarios HONESTOS que me han comentado la carta personalmente o por mail han comprendido eso excepto el funcionario Fernando Rojas. Voy a presuponer que no está siendo deshonesto, sino que tiene menos capacidad de comprensión que los demás y voy a explicarle qué cosa es SOBERANÍA, dónde la pongo y por qué la siento en riesgo.

 

¿QUÉ ES SOBERANÍA?

 

Según mi pequeño Larousse del 2000, soberanía es: calidad de soberano; 2. Dignidad o autoridad suprema: soberanía del pueblo. 3- Poder de que dispone el Estado de mandar, prohibir y reprimir. 4- Calidad del poder político de un Estado o de un organismo que no está sometido al control de otro Estado o de otro organismo.

 

Según La Constitución de la República de Cuba, Capítulo 1, Artículo 3: En la República de Cuba la soberanía reside en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado. Ese poder es ejercido directamente o por medio de las Asambleas del Poder Popular y demás órganos del Estado que de ellas se derivan, en la forma y según las normas fijadas por la Constitución y las leyes.

 

Todos los ciudadanos tienen el derecho de combatir por todos los medios, incluyendo la lucha armada, cuando no fuera posible otro recurso, contra cualquiera que intente derribar el orden político, social y económico establecido por esta Constitución.

 

¿DÓNDE PONGO LA SOBERANÍA?

 

Donde mismo la pone la Constitución: en el pueblo. El problema es que para mí no es suficiente el concepto o la idea de soberanía, ni siquiera cuando está escrita en la Constitución. “LAS IDEAS, POR TANTO, NO PUEDEN REALIZAR NADA. PARA LA REALIZACIÓN DE LAS IDEAS, FALTAN LOS HOMBRES QUEPONEN EN JUEGO UNA FUERZA PRÁCTICA.” (Carlos Marx y F. Engels: La sagrada Familia, p.92. Ed. Pol., La Habana 1965). Y de eso se trata: de llamar a los que quieren defender la soberanía de nuestro pueblo poniendo en juego todas las fuerzas a nuestro alcance.

 

¿POR QUÉ CONSIDERO QUE LA SOBERANÍA ESTÁ EN RIESGO?

 

1.- porque no me creo el cuento de que el gobierno norteamericano lo está apostando todo a la “solución biológica”, que es como le llaman a la muerte (natural o no) del liderazgo histórico de la revolución. Para cualquiera que haya leído “La CIA y la guerra fría cultural” de Frances Stonor Saunders, o siquiera un poco de la historia del continente y la geopolítica del imperialismo norteamericano, es obvio que nunca se lo han apostado todo a una sola carta y mientras nos duermen con la nana de que no atacarán al país esperando la dicha “solución”, en realidad están apostando más al fomento de la corrupción y a su máxima divulgación, y al caos social. Y quién sabe a cuantas cosas más, ellos siempre tienen un PLAN B, un C y cuando se les acaba el alfabeto no tienen reparo en acudir al alfabeto griego, como los meteorólogos con los ciclones.

 

2.- porque ya no existen sólo “grupúsculos” de derecha, sino también grupos de izquierda, con posiciones y propuestas diferentes. Algunos, incluso, de ultraizquierda. ¿Por qué el partido se niega a aceptar el debate con estos grupos, incluso los que sabemos que no son de izquierda? Si a más de 50 años de revolución se considera que se les debe negar la palabra porque pueden sembrar la confusión en el pueblo, deberíamos hacer algo para revertir esa situación y no tratar de evadirla o negarla. Lo que se hace, en cambio, es considerar que el partido es el dueño de LA VERDAD, y eso lo hacemos a nombre del MARXISMO, pero esto es una falacia. El marxismo, como ciencia y como ideología nació EN COMBATE y sólo se puede desarrollar EN COMBATE. Rehuir el debate ideológico es convertir al marxismo en DOCTRINA, JUSTO LO QUE Marx dijo desde el principio que no era. Pienso que no se debe culpar a muchos de estos revolucionarios (me refiero a los revolucionarios no a los disfrazados de…), del empacho ideológico que padecen. La responsabilidad recae, directamente, en la deficiente enseñanza del marxismo-leninismo en nuestro país, que, lejos de enseñar a la gente a pensar dialécticamente, les enseñó ideología con el método de nuestra querida Nitza Villapol: el socialismo “rápido y fácil de hacer” y la no menos deficiente enseñanza de la historia, en particular de la historia patria, regional y tercermundista. A esta división de la izquierda también apuesta el imperialismo. La unidad en la diversidad, no saldrá de consignas unitarias, sino del consenso obtenido y sostenido por el debate permanente.

 

3.- porque LA SOBERANÍA DEL PUEBLO DE CUBA NO RADICA EN EL PCC SINO EN EL PUEBLO. Ahora bien, la misma Constitución reconoce al PCC como “la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, que organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia los altos fines de la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista”. Parece que la parte que no queda clara a alguna gente es la que se refiere a la expresión LOS ESFUERZOS COMUNES. En ninguna parte de la Constitución se dice que algún grupo de personas, ni siquiera los miembros del Partido Comunista pueden marginar al pueblo de la información (exceptuando la que se refiere a seguridad, o sea, la estratégica económica y militar que es manejada por las altas esferas del gobierno electo, vale decir, la Asamblea Nacional y el Consejo de Estado, no por el PCC y menos aún, por la UJC), tampoco del debate político y muchísimo menos de la toma de decisiones. Cualquiera que se atribuyera semejante potestad estaría intentando subvertir “el orden político, social y económico establecido por esta Constitución” lo que equivale a quitarle al pueblo su soberanía. ¿Qué propongo en mis cartas abiertas? Que dada la complejidad de la situación actual del país, tanto estructural o económica, como superestructural o ideológica, se requiere de los ESFUERZOS COMUNES de todo el pueblo y pido se le exija al PCC, como el órgano facultado para ello, que llame al debate popular AMPLIO Y ABIERTO. Eso no atentaría contra la soberanía sino que le devolvería su contenido real, que en la burocratización del Poder Popular y en las atribuciones que indebidamente se toma el PCC, se ha perdido. Sin embargo, el co. Raúl nos revela que por DECISIÓN DE LA COMISIÓN DEL BURÓ POLÍTICO: “una información que describe, con toda crudeza, la situación actual y las perspectivas en esta materia” había sido recibida por “más de 30 mil jóvenes militantes, al igual que los principales dirigentes partidistas, de las organizaciones de masas y los gobiernos a distintos niveles”. ¿A santo de qué un militante de la UJC tiene más derecho que un no militante para manejar información sobre la situación económica, que nos golpea a todos? ¿Quién y cuándo le dio potestad al gobierno para brindarle información sobre la situación del país sólo a los militantes y no al resto de sus electores?

 

El co. Raúl habla de errores en la política de cuadros y no coge, ni con mucho, el toro por los cuernos. Se trata nada menos que de varios dirigentes del partido que antes habían sido primeros secretarios de la UJC (ya que de su congreso se trataba), desde Luis Orlando, en la década del 80, hasta Felipe Pérez, pasando por Robaina y Lage: se trata de dos cancilleres, y de un rosario de dirigentes como Robinson, Carlos Aldana, Valenciaga, etc. Desde el caso Luis Orlando, hasta los últimos tronados, el partido ha sido estremecido de tal manera que es inevitable que la propia organización política haya perdido prestigio y credibilidad, sobre todo porque a eso se suma la cantidad de militantes que ya no son precisamente ejemplares y que la gente se cuestiona sin tener a quién transmitirle sus dudas. Hoy por hoy, el partido se asemeja a los establos de augías, se requiere un Hércules desviando un río para limpiarlo y ese Hércules hubiera podido ser el propio partido y ese río debería ser la opinión del pueblo; tanto más cuanto que la información, video incluido, de los últimos sancionados no fue mostrada al pueblo, no fue publicada y todo el mundo se pregunta por qué, qué tiene de diferente al caso Ochoa, y en el caso del explote de cubana de aviación, la única información que conoce la gente es la que viene de afuera, y ya nadie sabe cuán manipulada puede estar o no, porque otras veces hemos creído que las informaciones foráneas son maniobras del enemigo y luego nos enteramos, como buenos cabrones, de últimos, de que en esencia era cierto. Por tanto, mi propuesta de que sea el PCC quien llame a debate es algo que hubiera podido devolverle al partido su credibilidad.

 

Aquí vale aclarar que siempre que hablo de mal manejo de la información no me refiero a ningún periodista ni comunicador como individuo. Yo trabajé en la televisión y en una emisora de radio, y se que ahora estoy nadando fuera del agua. Se las discusiones, muchas veces estériles que se libran en los medios y se que mucha gente un buen día se convierte en ostra y se cansa de discutir y de nadar contra la corriente de mediocridad y cobardía que no tiene argumentos pero sí capacidad para decidir. Yo respeto a nuestros periodistas y se que hacen lo que pueden con lo que tienen.

 

EL TRABAJO

 

Así, de paso, quiero señalar que en no pocos discursos y artículos se habla ahora del PATERNALISMO y yo no sé por qué, pero siempre me suena en tono de reproche al pueblo y no de autocrítica del partido y sus dirigentes. Ahora resulta que el mismo paternalismo que ha ahogado la creatividad y la iniciativa de tanta gente, deviene, por obra y gracia de un cambio de discurso, culpa de la gente, cuando mientras fuimos los de abajo los que durante años hablamos contra el paternalismo nos acusaron de hipercríticos, contestatarios, francotiradores, incendiarios, etc.

 

Ignoro los cuentos de quién está escuchando el compañero Raúl cuando habla de que el Estado “se encargue de ubicar a cada uno tras varias ofertas”. Para empezar, el co. Raúl parece ignorar las múltiples contradicciones que encierra en nuestro país el trabajo o, para ser más exacta, la venta de fuerza de trabajo, en este caso al Estado.

 

1ro. El trabajo aparece en la Constitución de la República como “un derecho, un deber y un motivo de honor” para cada ciudadano. En ninguna parte de la carta magna se supedita este derecho a lo que se ha dado en llamar “integración política”; sin embargo, para acceder a un trabajo yo debo presentar CUATRO AVALES: uno de un miembro secretariado CDR, otro de un miembro del PCC con el núcleo a que pertenece, otro de un miembro de la UJC, y otro de un miembro de las FAR o el MININT con su grado militar. En algunos trabajos se te dice incluso que el currículum “no es tan importante”, o sea que la competencia profesional es irrelevante en comparación con la “integración política”. Esta situación no sólo se presta a que la participación en las organizaciones de masas sea cada vez más falsa y oportunista sino a que mi derecho a trabajar está condicionado a la opinión de personas que pueden no ser mejores seres humanos y ni siquiera más revolucionarios, baste poner como ejemplo que en el año 93 mi presidenta del CDR (que ya se fue del país) fue procesada por intento de penetración con fuerza en la embajada de Argentina.

 

2do. Las plazas mejor remuneradas no se consiguen ni siquiera por “integración política” sino por lo que en nuestro país se llama PALANCA o simplemente por dinero.

 

3ro. La PLAZA FIJA es una aberración que atenta seriamente contra la economía en tanto propicia el acomodamiento de muchos trabajadores que no se preocupan seriamente de su superación ni de la calidad de su trabajo e impide que gente mejor preparada ocupe puestos importantes en la producción. Por lo demás, para que la fuerza de trabajo funcione realmente como mercancía (y estamos aún en una sociedad monetario-mercantil) el trabajador no puede venderla de una vez y para siempre porque ello equivaldría a venderse él mismo como persona. Lo realista (el marxismo es realista a punto tal que el máximo criterio de veracidad es la práctica, porque es una ciencia no una doctrina) sería el contrato de trabajo por tiempo determinado. (OJO: cambiar muchas veces de trabajo es también un impedimento, conozco a quien le han negado un empleo por “inestabilidad laboral”).

 

4to. LA JORNADA LABORAL: se les ha metido tanto en la cabeza la lucha por la jornada de ocho horas que a nadie se le ocurre que hay trabajos que requerirían menos tiempo, lo que implicaría que la gente debería tener más de un trabajo para asegurar su subsistencia. No sé qué restricciones tiene la nueva disposición sobre pluriempleo o si es que todavía no llegó a todas partes, pero a mí, hace menos de dos meses, en un centro donde buscaba empleo, me exigieron una declaración jurada de que no estaba comprometida con ningún otro trabajo.

 

5to. el salario que se le paga al trabajador debería ser equivalente al valor de su fuerza de trabajo, o sea, a la suma del valor de las mercancías necesarias para la satisfacción de sus necesidades y las de sus hijos. El valor de la fuerza de trabajo, como es lógico, varía tanto como varía el valor en el mercado real teniendo como patrón esa cueva de Alí Babá que es el mercado mundial. Por consiguiente, si sube, por ejemplo, el petróleo, sube el precio de la transportación y en consecuencia, sube el valor de la fuerza de trabajo. En oposición a esto, hemos creado un mundo utópico, más semejante a los experimentos de Robert Owen que al marxismo, donde por mucho que fluctúe el precio del petróleo, el precio del transporte permanece con poca o ninguna variación durante períodos muy largos, y nos creemos que esto es un beneficio del socialismo; pero esto tiene la contraparte de que los salarios tampoco varían mucho en el mismo período. Hemos construido una utopía, sin tener para nada en cuenta que nuestro país, aún siendo una isla, no es la isla de Tomás Moro, sino que DEPENDE, del funcionamiento del resto del mundo que es cruelmente antiutópico. Por esta razón, en nuestro país real, EL SALARIO no es equivalente al VALOR de la fuerza de trabajo, en realidad, está muy por debajo de este valor. Esto trae por consecuencia que, o bien el trabajador se dedica a hacer otra cosa dentro de su trabajo, o, con la complicidad de sus compañeros y jefes, se va de su trabajo antes de tiempo para dedicarse a otras actividades con las cuales complementar su salario. En el peor, y no más infrecuente de los casos, la motivación del trabajador reside en la posibilidad de “BÚSQUEDA”, o sea, por lo que se puede robar de su trabajo o porque la plaza tiene cierto espacio de poder porque ofrece servicios de alta demanda que propician el soborno que la gente, para minimizar un sentimiento inevitable de culpa, llama “REGALITOS”.

 

No sé por qué muchos de nosotros, incluyendo al co. Raúl, creemos que la gente roba o acepta “REGALITOS” porque le gusta, o compra cosas robadas y ofrece “regalitos” por la misma razón. Deberíamos dejar ya esa retórica puritana y mojigata y retornar a la dialéctica marxista: LA MORAL DEPENDE DE LA BASE ECONÓMICA. No es tan simple como piensan muchos que buscan justificaciones a la proliferación de fenómenos como el robo, la corrupción y la prostitución, en la SITUACIÓN económica, en la CRISIS económica. Se trata de que el socialismo verdadero, (lamentablemente teórico todavía), es una fase de transición donde, necesariamente deberían coexistir diferentes tipos de propiedad sobre los medios de producción y una interrelación compleja de modos de producir y, por tanto de formas de relacionarse los seres humanos entre sí y ello hubiera llevado a un acelerado desarrollo de las fuerzas productivas, que en el capitalismo son frenadas por los intereses monopolistas y en el SOCIALISMO REAL son frenadas por la burocratización del Estado socialista, empantanado en formas de gobierno que no son verdaderamente participativas. El desarrollo de las fuerzas productivas y, consecuentemente, de toda la base económica, hubiese conllevado un cambio gradual del sistema de valores, no a nivel de conciencia pura o teoría pura, sino en la práctica.

 

En lugar de eso, nosotros violentamos etapas, centralizamos la propiedad sobre los medios de producción en el estado, cambiando al capataz capitalista por el capataz-burócrata-estatal, y una consecuente serie de errores en nombre de un marxismo de tercera o cuarta generación mal masticado y peor digerido, con toda una pléyade de teóricos del comunismo científico que nunca se leyeron no ya El Capital, sino siquiera la Crítica al Programa de Gotha. Finalmente llegamos al estancamiento económico, no al que se refiere al golpe de la crisis económica y al bloqueo, sino a un modo de producir al que le es inherente la corrupción y la ineficiencia. Se pretende lograr por CONCIENCIA Y PRÉDICA MORAL lo que en una sociedad monetario-mercantil se logra únicamente por interés económico y un sistema muy riguroso de controles con los que se logra la férrea disciplina que Marx señalaba como una ventaja de los trabajadores para la lucha creada por el propio sistema de producción. Es el mecanismo de “el palo y la zanahoria” de que tanto nos hablara Fidel y está claro que el objetivo del socialismo como fase de transición, no puede tender a eternizar este mecanismo, pero quitarlo antes de tiempo impide desarrollar la base económica que posibilitaría su eliminación GRADUAL. Sin responsabilidad y disciplina no puede haber eficiencia y productividad y, mientras las relaciones de producción sigan siendo monetario-mercantiles, esto dependerá del estímulo económico y de las sanciones y esto implica: libre contratación, contrato por tiempo determinado, ingresos dependientes del tipo y los resultados del trabajo tanto en cantidad como en calidad y rigurosa aplicación del sistema de sanciones. Pero esto implica que el precio de la fuerza de trabajo sea equivalente a su valor real, o sea,

 

El trabajador para poder vivir PARA SU TRABAJO debe poder vivir DE SU TRABAJO.

 

Si alguien está pensando cómo lograr esa responsabilidad y disciplina en sectores como la salud, piense en lo siguiente:

 

Si en lugar de mantenernos aferrados a la utopía del socialismo real que tenemos, estuviéramos en un sistema de SOCIALISMO VERDADERO, los trabajadores tendrían el poder y el discurso político sería consecuente con eso. ¿Cuál es nuestro discurso?: La salud pública es gratuita PORQUE a mí como individuo no me cuesta nada, PORQUE yo no tengo que destinar una parte de mi salario a gastos de salud. Nuestra cotidianeidad parece demostrarnos eso cada vez que tenemos que visitar una institución de salud. Ahora bien: ¿quién es el generoso millonario anónimo que le da a nuestro país el dinero para nuestra salud pública que tiene una parte importante del presupuesto del estado? El problema es que esa proposición que nos repetimos a nosotros mismos de diversas formas, (por ejemplo: mi salario es bajo, pero, al menos, no tengo que pagar gastos de salud cuando me enfermo), es una proposición que contiene una falsedad. Lo correcto sería: yo no gasto de mi salario en salud PORQUE una parte del tiempo de trabajo que el estado no me paga, se destina al presupuesto de salud. Si nuestro discurso fuera consecuente con esa realidad los trabajadores de la salud sabrían que el costo de los materiales y equipos, los bienes muebles e inmuebles que se usan en sus centros de trabajo, más su propio salario, sale del TRABAJO de todos los que producen mercancías, o sea,de los que producen bienes y servicios que, como nuevos valores creados, ingresan al Producto Interno Bruto real, donde se incluyen los trabajadores de la salud cuyo trabajo ingresa divisas sea en productos o en servicios. Ahora, imaginemos que todos somos ya concientes de esa realidad: ¿permitirían los trabajadores de la salud el mal uso o maltrato de los equipos y demás medios y objetos de trabajo, muebles e inmuebles, de las instituciones de salud, sabiendo que su costo sale de su propio lomo o del de algún miembro de su familia?, ¿maltratarían a los pacientes sabiendo que son éstos los que pagan su propio salario?, ¿aguantarían sin chistar el maltrato los trabajadores sabiendo que quien lo maltrata le tiene que brindar un servicio con la máxima calidad puesto que es un servicio que se costea con el sudor de su frente, incluyendo el propio salario de quien lo está atendiendo?

 

Aplíquese este mismo análisis a otros sectores como la educación y algunas ramas de la cultura y la información como la televisión.

 

LA LUCHA CONTRA EL DELITO Y EL TRABAJO

 

Ahora vamos a mezclar estos dos temas tan relacionados de un modo más gráfico, usando un caso hipotético, donde los números son, sin embargo, muy reales.

 

Imaginemos a una joven de 30 años, divorciada, que vive con su hijo de 10 años, ella es Asistente de Enfermería y trabaja en un policlínico con un salario de 380.00 pesos cubanos y su exmarido le pasa una pensión para su hijo de 50 pesos, por tanto, sus ingresos mensuales totalizan 430.00 pesos cubanos. Esto equivale a un ingreso anual de 5 160.00 pesos cubanos. A continuación vamos a sumar una lista muy conservadora de los gastos anuales de esta joven.

 

GASTOS OBLIGATORIOS

 

- Canasta básica-----------------702.60

 

- refrigerador----------------------684.00

 

- electricidad-----------------------240.00

 

- seminternado----------------------70.00

 

- sindicato-----------------------------48.00

 

- FMC y CDR----------------------------6.00

 

- motor de agua----------------------60.00

 

- agua y alcantarillado-------------24.00

 

- transporte------------------------220.00

 

- almuerzo y merienda---------240.00

 

TOTAL-----------------------------2294.60

 

 GASTOS OPCIONALES

 

- 1 par de zapatos para el niño---------------------125.00

 

- 1 par de zapatos para ella--------------------------125.00

 

- 2 calzoncillos para el niño---------------------------50.00

 

- 2 bloomers para ella-----------------------------------50.00

 

- 2 pares de medias de niño---------------------------50.00

 

- 24 paquetes de perritos------------------------------360.00

 

-12 paquetes de refresco------------------------------300.00

 

- jabón y detergente-------------------------------------600.00

 

- 2 paquetes de leche (en mercado negro)-----1440.00

 

TOTAL-------------------------------------------------------3100.00

 

 TOTAL GENERAL5394.60

 

 Si al ingreso de esta joven: 5160.00 pesos cubanos, le restamos estos gastos, le quedaría una deuda anual de 234.60 pesos cubanos.

 

¿Qué hay en este caso de real y qué de hipotético?

 

En la CANASTA BÁSICA está contabilizado solamente lo que se oferta por la libreta de abastecimientos con regularidad, incluido el pan y el gas, en Ciudad de la Habana; no se incluye ningún producto del agro ni siquiera ajo o papas. Todos los demás gastos son reales de acuerdo al menor precio, tanto del mercado estatal como del mercado negro, siempre convertido a pesos cubanos. Lo que es no ya hipotético, sino incluso fantástico, es que estamos presuponiendo una joven y un niño que, a pesar de que en su dieta no se incluyen frutas, vegetales ni pescado (se está recibiendo hace tiempo pollo por pescado), tienen sin embargo una salud de hierro puesto que en los gastos no está incluido otro transporte que no sea el de ir a trabajar, o sea, esos 220.00 pesos son los de dos ómnibus diarios durante 24 días laborales en 11 meses, lo que quiere decir que esta joven no sólo nunca lleva a su hijo a pasear, sino que no visita nunca un hospital, ni se gasta jamás 20 centavos en un paquete de aspirina para una fiebre o un dolor de cabeza. Esta joven y su hijo son un milagro genético.

 

Aún así, su hijo no tendría más ropa que su uniforme escolar (que no contamos en los gastos), calzoncillos, medias y un par de zapatos, y ella acudiría a su trabajo eróticamente vestida sólo con bloomers y zapatos.

 

Antes de apresurarnos a juzgar la moralidad de esta joven por su vestuario, debemos tener en cuenta que así vestiríamos TODOS NOSOTROS si apoyamos al compañero Raúl y, conformamos “un firme y sistemático rechazo social a las ilegalidades y diversas manifestaciones de corrupción…”.

 

Tengamos en cuenta que en nuestro país hay trabajadores a los que si se les aplica este cálculo, tienen una deuda anual mayor, como el caso real de una bodeguera que gana 250.00 pesos cubanos al mes, o sea, 3 000.00 pesos cubanos al año, es igualmente divorciada, y tiene dos hijos uno de los cuales tiene cuatro años y paga 40.00 pesos cubanos por círculo infantil.