Cubanálisis  El Think-Tank

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En Cuba a cualquiera lo parte un rayo

 

Max Marambio, el Establishment cubano y la izquierda

 

Francotirador del Cauto

 

Las mentiras, manipulaciones, excesos, regodeos noticiosos y especulativos pululan en la red por la banda ancha, al punto que ya va siendo hora que cuando alguien se identifica como de izquierda, habría que preguntarle ¿a la izquierda de quién?

 

Es posible que pueda estar a la izquierda de Hitler, de Bush, de Obama, a la izquierda de la izquierda, o de la derecha, y por ese camino como izquierda y derecha son ambas manos del ser humano y es viejo el refrán de que una mano lava la otra y las dos lavan la cara, pues es mejor leer, analizar y tratar de determinar por donde vienen los truenos para poner techo sobre nuestras cabezas. A cualquiera en Cuba lo puede partir un rayo.

 

Y este “ditirambo” a propósito de un artículo acrítico aparecido en Rebelión de un tal “Comando Chileno de Solidaridad con Cuba” titulado “empresario chileno condenado en Cuba” y que inicialmente fue publicado en Punto Final.

 

El artículo, que trata sobre Max Marambio, hubiera quedado de rechupete de habérsele incluido una serie de informaciones y explicaciones que brillan por su ausencia.

 

Digamos, se informa que Alejandro Roca, 75 años, fue Ministro de la Industria Alimenticia durante 29 años. Ni con el ala de una mosca se cuestiona el artículo ¿cómo es posible que un ministro esté tanto tiempo en el poder? Y no se lo cuestiona porque se llegaría a la verdad inminente, que eso solo puede ser posible cuando otros cargos superiores se mantengan tanto o más años en el poder   con la potestad de designar a dedo a los ministros que ellos quieren.

 

Tenemos el respiro que después de cinco décadas, a veces toma demasiado tiempo llegar a verdades rotundas, el último seudo congreso del partido decidió que un hombre no puede estar más de 10 años en un cargo. Ojo, eso es a partir de ahora, de chiquito no se vale.

 

El citado Comité chileno no deja de reconocer que junto a Max Marambio y a Roca “se vieron envueltos otros funcionarios como el general Rogelio Acevedo González, presidente del Instituto de Aeronáutica Civil, que fue destituido, y su esposa, Ofelia Liptak, directora comercial de Río Zaza” pero no aclara   por qué esos funcionarios no fueron sancionados y llevados a juicio, si es el mismo caso de corrupción. Y si lo hicieron no es de conocimiento público.

 

Según el artículo “Marambio llegó a Cuba sin un centavo, y salió millonario”. Afirmación que me llena de inquietudes. Yo llevo viviendo aquí más de 60 años y no tengo ni cuenta bancaria. ¿Cómo fue eso posible? Si ven por ahí a Marambio díganle que me mande la fórmula para dársela a los o­nce millones de cubanos que sobrevivimos en la isla.

 

¿Quién aupó a este personaje para que fuera coronel del MININT y luego un empresario exitoso? El Comando chileno debe entrevistar a Marambio y quizás puedan hacer un mejor artículo sobre los contubernios, “ayudas”, amistades y negocios de Marambio autorizados por la cúpula cubana. Es muy difícil corromperse en un medio impoluto y las declaraciones de Marambio al respecto pueden ser muy reveladoras.

 

Y aquí es cuando hay que ver de qué lado de la izquierda está este Comité, para quien “la realidad es que la economía socialista se basa en trabajadores a sueldo, donde se vive en forma digna pero en la que nadie se hace millonario”. Yo pensaba que el socialismo acababa con el salario y el sueldo, pero no es así, para estos nuevos comunistas Marx estaba equivocado y le retocan la plana al moro, y al parecer   para estas personas la “buena voluntad” de los gobernantes hace que del salario no se obtenga plusvalía. Chúpense esa.

 

Reiteran que Marambio “aseguró su vejez y sacó tajadas a diestra y siniestra, y este hombre que llega indigente y huye con millones de dólares tiene ahora la desvergüenza de exigirle a Cuba indemnizaciones”. Por ninguna parte una censura a aquellos que le permitieron tal desvergüenza, porque Marambio no se hizo millonario en dos años, ni con los resultados de Río Zaza. Marambio venía haciendo negocios para Cuba desde hace rato. Y que conste, ni lo conocía ni me relacionaba con él, pero en esta tierra del sol todo se sabe. Y me pregunto: cuántos más millonarios de ese tipo quedarán por ahí.

 

Luego una afirmación para los desconocedores del país: “En realidad no es el gobierno cubano el que acusa a Marambio, son los tribunales ordinarios de delitos económicos”. Desconocen estos escribidores que en Cuba no hay separación de poderes. El estado soy yo es la política que prima desde hace rato.

 

Y si Marambio está hablando de falta de estado de derecho y de democracia en Cuba son precisamente esos factores los que le permitieron que se hiciera millonario a pesar de todo y de todos. Sería muy esclarecedor preguntarle al condenado, dada su experiencia personal, cuáles son sus argumentos, para tales afirmaciones, ya que con conocimiento de causa durante todo el tiempo se benefició de esa situación y millonariamente. Sería bueno verificar si alguien más se hizo millonario ante la falta de vigilancia y control de las autoridades cubanas.

 

Luego una afirmación espectacular. Resulta que se cita una declaración de empresarios chilenos en Cuba en la que se afirma “que el grueso de los negocios en los que había participado Marambio se habían construido con fondos del Estado cubano. Me surge nuevamente la duda, ¿los millones pertenecen a Marambio o al estado cubano?

 

Demasiadas dudas surgen de la lectura de la declaración del Comité Chileno y de esas lides tenebrosas, secretismo de estado, y tergiversaciones informativas se aprovecha el enemigo para desacreditar la situación en cuestión.

 

Duda alguna me queda acerca de los tejes, manejes e ilegalidades de Marambio y sus secuaces en Cuba y sugiero que la chágara corte parejo, sin privilegios por meritocracia.

 

Y de aquí en lo adelante recordarle a nuestros empresarios y dirigentes cubanos que hagan fe de ese dicho que dice: lo mío primero.  

 

En definitiva todos esos millones que obtuvo Marambio, y quizás otros “confiables extranjeros”, en sus negocios con Cuba pertenecen al pueblo cubano, sería bueno que los devolviera.