Cubanálisis  El Think-Tank

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El neoplattismo en los extremos

 

Pedro Campos, en Kaos en la Red

 

Extremistas de uno y otro bando confían por igual en que será el vecino del norte el que vendrá a resolver los problemas del pueblo cubano.

 

Por estos días hemos visto desfilar por Miami a algunas figuras de la disidencia, que no han ocultado su satisfacción  con la continuación del criminal bloqueo imperialista contra nuestro país. Algunas han llegado a pedir claramente que se mantenga esa ignominia que afecta las propias bases económicas y filosóficas del estado norteamericano.

 

Tales posiciones parten del criterio de que el principal afectado con esa política es el gobierno. Su irracional “anticomunismo” -en verdad anti-estalinismo- les impide entender que muchas de las aberraciones del “socialismo de estado”, se tratan de justificar,  e incuestionablemente algunas se explican, por el bloqueo imperialista y por las agresiones de las que ha sido víctima nuestro pueblo, más que los mismos gobernantes, quienes nunca han sufrido en carne propia las consecuencias del bloqueo.

 

Los que creen que los problemas de Cuba van a resolverse debido a esta o aquella política de gobiernos como el de EEUU o de los de la Comunidad Europea, parecen haber olvidado que los cubanos llevamos siglos luchando por nuestra soberanía e independencia y que, mayoritariamente, rechazamos las imposiciones de cualquier potencia extranjera.

 

Puede que la extrema derecha cubano-americana haya recompensado a quiénes han  realizado tales declaraciones, pero deberían saber también que su defensa del bloqueo les lleva a perder toda credibilidad y posibilidad de ganarse un respaldo significativo del pueblo.

 

Se trata de una variante del plattismo clásico, que no concebía la República de Cuba y su desarrollo sin la tutela de EEUU y sin estrechas relaciones económicas y comerciales con el vecino del Norte. Una forma encubierta de anexionismo. Esto no sorprende.

 

En la opuesta extrema neo-estalinista, encontramos otra variante del plattismo que nos llevaría a la anexión real o virtual: los que justifican todos los desastres del modelo económico estatal-asalariado con el bloqueo imperialista; los que dicen que dadas las presiones de EEUU es imposible construir el socialismo por el cual hemos luchado, lo que equivale a aceptar la victoria imperial sin disparar un tiro -como expresan los compañeros de Refundación Socialista-; y los que apuestan todo desarrollo futuro al levantamiento del bloqueo y a una estrecha colaboración económica y comercial con EE.UU.

 

“El mismo perro con diferente collar”. Solo que un collar es  blanco y el  otro verde-olivo. Uno que pide que nos ahorquen y otro que nos abracen, para terminar igual: a sus pies.

 

De ahí la gigante obra del Puerto del Mariel, de cara a los grandes puertos del sur norteamericano, para el establecimiento de una plataforma de 3 millones de contenedores a fin de  mercar con el vecino del Norte; el desarrollo de una “zona-libre” para la implantación de maquilas con mano de obra cubana, barata y desprotegida; los proyectos de modernos embarcaderos para yates con zonas residenciales para millonarios  y sus ¡¡¡campos de golf!!!

 

Si EEUU no levanta el bloqueo, ¿qué van a hacer con esos “sustentables”  proyectos? ¿Saben que un campos de golf gasta unos 1.500.000 litros diarios de agua (el consumo promedio diario de una ciudad con 150 mil habitantes) y que las  urbanizaciones para millonarios gastan más agua que los campos de golf?. ¿Quién,  qué, cómo se explica esto cuando las más importantes poblaciones -La Habana y Santiago de Cuba- reciben suministros racionados del liquido vital?

 

Aspiran con ello, dicen, a modernizar el país y a hacer sustentable el “socialismo”. Sería más honesto decir que pretenden aumentar los ingresos del aparato burocrático y modernizar la planta turística que pertenece a su capitalismo monopolista de estado, a costa de  entregar pedazos del país a los millonarios  del “Norte” y de la depredación de nuestro ambiente.

 

Cuando se suman categorías de igual género, solo tendremos más de lo mismo. Está más que demostrado en los que se llamaban países socialistas: capitalismo de estado + capitalismo privado + más capital internacional es igual a más capitalismo.

 

Agréguese la cercanía a EEUU, los vínculos históricos entre ambos países, las afinidades culturales, la presencia en Florida de más de un millón de cubanos con 150 mil empresas y negocios  privados y una economía con un PIB varias veces superior al de Cuba y muchos con ganas de venir a recuperar sus propiedades y, lo peor de todo: el convencimiento mayoritario del pueblo cubano de que “hace falta cambiar esto por cualquier cosa que funcione”.

 

Los psicólogos hablan de un conflicto “evitación-aproximación”, cuando alguien quiere estar cerca de otra persona, hecho o situación y al mismo tiempo lo rechaza.  La solución del conflicto, generalmente, es  tomar uno de los dos caminos, con todas sus consecuencias. Te aproximas definitivamente o te separas completamente del sujeto conflictivo.

 

En su conflicto con EEUU, al parecer, el gobierno del capitalismo monopolista del estado  cubano, eligió definitivamente  aproximarse por medio de la economía al gran capital norteamericano y evitar la opción socialista: el poder real de los trabajadores y  su control democráticos de las fábricas, fincas, empresas, escuelas y hospitales; la democracia directa, participativa, decisoria y plebiscitaria;  los presupuestos participativos, las autonomías municipales; la elección libre y por voto secreto de los representantes estrictamente necesarios; y las armas en manos milicianas, no de un ejército elitista.

 

Veamos otras aristas de este neo-plattismo del estado cubano:

 

-Confiar el desarrollo “del socialismo en Cuba”, a la colaboración económica con el  imperialismo,  es tanto como pedir al ratón que confíe en el gato.

 

-Es pura ingenuidad, creer que EEUU va a levantar el bloqueo al mismo gobierno de los históricos que  implantó cohetes nucleares dirigidos a destruirlo y que hizo todo lo que pudo, -dando por sacrosanta y universal su experiencia armada- para llevar a través de la violencia a cuanto país pudo en América Latina y África, el aberrado, antidemocrático y represivo modelo “socialista” copiado del estalinismo. “Internacionalismo” rectificado, para “vender” fuerza de trabajo profesional y alimentar las arcas de la alta burocracia.

 

Si EEU levantara el bloqueo a ese gobierno, lo haría, solo si se convenciera de que sería el “abrazo de la muerte”.

 

-¿Han pensado en la corrupción, las drogas, el juego y la prostitución que semejantes políticas nos traerán? ¿Hay alguna similitud entre estos planes y los de la mafia en los 50´ de convertir a Cuba en un emporio del turismo, los placeres y aberraciones de los millonarios gringos?

 

-Si es el imperialismo el que va a salvar nuestra economía, ¿cómo explicar tanto “antiimperialismo”, tantos muertos luchando contra el imperialismo en todas partes del mundo, tantas campañas mediáticas contra el imperialismo y la penetración de sus capitales en las economías del III Mundo, tantas “nacionalizaciones” de capital extranjero y especialmente norteamericano, tanto enfrentamiento a EEUU en todos los órdenes?

 

-Si es el levantamiento del bloqueo lo que va a sacarnos las castañas del fuego ¿por qué el gobierno no acaba de eliminar los obstáculos principales al mismo?  ¿Acaso están dejándolos, a sabiendas de que el actual Partido Comunista, incapaz de encabezar una verdadera renovación socialista, perdería el poder en cualquier eventual democratización del sistema político, a la espera de que desaparezcan los “históricos”, para que luego la culpa del “diluvio después de mí”, caiga en sus sucesores? ¡Triste papel!

 

Nada… mírese como se mire, ambos extremos confían por igual en que será el vecino  del Norte quien resolverá nuestros problemas. Se sabe: los extremos se llegan a confundir.