Cubanálisis  El Think-Tank

        RAZONES Y PERCEPCIONES DESDE LAS POSICIONES CASTRISTAS:

                                  SUS AUTORES, SUS PROPIAS PALABRAS

 

 

Cuba: nuevas propuestas de cambios socialistas

 

I

 

Grupos de Izquierda Socialista Democrática Cubana y Refundación Socialista Cubana

 

BASES PARA EL DIALOGO Y EL CONSENSO. DOCUMENTO PARA DISCUSIÓN.

NO dejaremos a nuestros hijos las tareas, los sacrificios y los riesgos  que debemos realizar y enfrentar sus padres para  armonizar, en el marco del humanismo más pleno, igualdad, libertad, democracia y solidaridad. Se hace necesario proyectar ya la convocatoria a otra Constituyente.

 

Nos anteceden en la historia algunas conceptualizaciones de marxistas y revolucionarios  sin tachas que todo quien pide cambios progresistas en Cuba debe tener en cuenta.

 

Marx nos habló de una sociedad en que el libre desenvolvimiento de cada uno, fuera la condición del libre desenvolvimiento de todos, y en una asociación de los productores libres que trabajan conscientemente en base de un plan común y racional, para devolver al organismo social todas las fuerzas que hasta entonces venía absorbiendo el Estado parásito, que se nutre a expensas de la sociedad y entorpece su libre movimiento.

 

Lenin aspiraba a una sociedad de cooperativistas cultos y establecía que el estado es fuerte “cuando las masas lo saben todo, pueden juzgar de todo y lo hacen todo conscientemente”

 

Rosa Luxemburgo creía que sin una confrontación de opinión libre, la vida se marchita en todas las instituciones públicas y la burocracia queda, y que la dictadura del proletariado consiste en la manera de aplicar la democracia, no de eliminarla, y puntualizaba que la libertad siempre ha sido y es la libertad para aquellos que piensen diferente.

 

Y nosotros los socialistas cubanos queremos que el pueblo intervenga en la formación de las leyes, y en el reparto e inversión de las contribuciones, creemos que todos los hombres son iguales, amamos la tolerancia, el orden y la justicia, admiramos el sufragio universal que asegura la soberanía del pueblo y demandamos la religiosa observancia de los derechos imprescriptibles del hombre, del que nos habló Carlos Manuel de Céspedes.

 

 Creemos en  la libertad ilustrada y la dignidad plena del hombre, en  “La palabra no es para encubrir la verdad, sino para decirla.”…en  “Es mi sueño que cada cubano sea hombre político enteramente libre”…“El culto a la revolución sería insensato si no lo purgase el conocimiento de sus errores” de Martí. En la concepción de que “Las masas deben de tener la posibilidad de dirigir su destino, de decidir cuál es la parte de la producción que ira à la acumulación y cual será consumida...”y en el carácter que deberá tener la nueva conducción política: " que… no será la de la orden mecánica y burocrática,… la del privilegio de las ideas o de la historia pasada," del Che.

 

En esas concepciones se encuentran las claves esenciales de la renovación del Socialismo en Cuba. Que no las conozcamos o que se hallan ocultadas esas reflexiones, no nos eximen de culpa.

 

Cuba 2013, dista positivamente, de la Cuba 2006. Muchos han participado en los esfuerzos de cambios, la izquierda dentro y fuera del gobierno tanto como el que más. Pero estamos muy lejos aun de lo que demanda y necesita la mayoría del pueblo y de lo posible, sin poner en riesgo nuestro Proyecto Socialista. El gobierno avanza demasiadas veces inconexa e incoherentemente, desperdiciando la ventana de oportunidad que tenemos  en el marco internacional. Cometen el mismo error que el de muchos antes que ellos, evalúan la realidad desde la tribuna, -y sus privilegios- no desde la calle.

Observamos una autocritica demasiado benevolente, con clara tendencia a evitar la raíz de los problemas,  cierta negligencia en el rescate del Marxismo original  y ciertas parcialidades en la divulgación del verdadero y completo ideario Martiano. Observamos además, sectarismos y reduccionismo en la comprensión e interpretación de nuestra historia. Observamos una interpretación de la época actual y del escenario internacional bastante dogmática. Y sin todo lo señalado,  cualquier propuesta de cambio tiene vulnerabilidades extremas.

 

AFIRMAMOS ROTUNDAMENTE que en realidad en ningún texto de Marx aparece que la propiedad estatal sería la meta definitiva de la transición socialista. Todo lo contrario, se habló de la extinción del estado. En ningún texto de Marx se considera la dictadura del proletariado como la dictadura de un partido y unos funcionarios. En ningún texto de Marx se menosprecia la democracia, ni la libertad personal o social, para Marx la alienación y la enajenación en todos los aspectos de la sociedad eran un aspecto decisivo a enfrentar y derrotar. En ningún texto de Martí se menosprecia la libertad personal, ni la democracia  y en ninguno se afirma que una vez conquistada la república, esta se establecería bajo la dirección de un solo partido ni un grupo inamovibles de hombres.

 

Pero eso no es lo mas graves-y es muy grave-lo mas grave es que el plan propuesto no responde a la situación de depauperación real, la decepción, ni a  las necesidades del pueblo.

 

Los lineamientos no tienen en cuenta adecuadamente y soslayan estas consideraciones. En consecuencia, el programa del gobierno revolucionario ante la crisis que confrontamos es, lamentablemente, reduccionista y sus prioridades y tiempos son erróneos.

 

Consideraciones Generales.

 

En realidad, a pesar de enormes avances en relación con las condiciones del subdesarrollo, de haber evitado algunos errores comunes en otros países socialistas, del esfuerzo descomunal que hemos hecho en la solidaridad con otros, del orgullo que debemos sentir por lo realizado en condiciones tan terriblemente difíciles, a pesar de la entrega y honradez de la mayoría de los que han luchado por un nuevo país, existen insuficiencias y desviaciones severas en muchas esferas de nuestro proyecto socialista, comprometiendo actualmente el apoyo de la mayoría del  pueblo al proceso.

No tenemos dudas de que el enemigo y su guerra multilateral son responsables de mucho, el bloqueo es responsable de mucho, pero eso era de esperar del enemigo imperialista.  De  más son responsables las limitaciones y también ambiciones de algunos revolucionarios. El desconocimiento del marxismo autentico y el idealismo y voluntarismo extremo fue un factor decisivo en las desviaciones, el extravío de estos pensamientos no se debe a otra cosa que  a la ignorancia, la confusión, y mucho a la ambición de algunos conductores y de revolucionarios mucho más antiimperialistas que pro socialistas.

 

El Cerebro de los muertos oprimió fuertemente el cerebro de los vivos. Las buenas intenciones -que no ponemos en duda alguna- y los sacrificios sin limites realizado,-que reconocemos y nos sentimos orgullosos- no fueron suficientes. Las costumbres de la civilización anterior fueron muy fuertes y los lugares donde primero emergieron  los experimentos socialistas estaban muy atrasados. Formas de explotación y opresión absolutistas renacieron enmascaradas en lo nuevo. Copiamos mal y la creatividad inicial se momificó. Las esencias del socialismo- la dialéctica y la continua y rotunda crítica de todo lo existente- solo fueron admitidas para criticar al enemigo, castrando el motor de desarrollo del nuevo sistema.

 

Si “ser culto es el único modo de ser libre”, como dijo Martí, la cultura de la vanguardia cubana no fue suficiente. Desconocimos que  dentro de la contradicción una vez tomado el poder, no estaba en la lucha contra el imperialismo sino estaba  en el antagonismo entre el derecho de las personas o colectividades  a disponer libremente del producto de su trabajo-con las limitaciones debidas a la solidaridad ciudadana y a la defensa común- y el no reconocimiento del mismo por la élite distribuidora. En el momento que los trabajadores hagan valer sus derechos dejaran de ser personas a cargos del estado para convertirse en productores desenajenados. Marxismo ignorado a pulso por la burocracia estatal. Todo se desvió hacia  un camino diferente.

 

Esto no se ha EXPLICADO NI CLARAMENTE NI SUFICIENTEMENTE a los revolucionarios cubanos.

 

En realidad, Muchos aceptan como  explicación de la crisis y los problemas que enfrentamos, solo una parte del problema y solo la definición reducida de corrupción. Además afirman que son la falta de disciplina y consciencia del pueblo. También nosotros creemos que hay corrupción, pero  corrupciones más profundas y más terriblemente peligro­sas que el craso uso indebido de los fondos del gobierno. También nosotros creemos que hay falta de conciencia  y disciplina pero no solo, ni esencialmente, del pueblo.

 

 

Otros culpan al bloqueo. Si, este es responsable de muchas carencias, es un acto criminal e ilegal. Debe cesar. Toca a los revolucionarios cubanos socavar y eliminar las bases en que se sustenta. Es nuestra política la que tiene que cambiar para vencer al enemigo, no es la suplica al enemigo lo que lo logrará. Eliminemos el bloqueo interno...El otro es vergüenza del otro.

 

Conscientes de que enfrentamos una nueva época y nuevos retos debemos repensar nuestras metas y buscar las alternativas que permitan un proyecto seductor y aglutinador, innovador, próspero, alegre, que conmueva el corazón y las mentes de las nuevas generaciones y suscite las más amplia solidaridad con la revolución. Si al final no fuera posible, debe quedar claro que fue el enemigo y no nuestra infidelidad e ignorancia los responsables.

 

En función de continuar contribuyendo al avance y consolidación de lo logrado, Dejamos claro acá los valores y principios que asumimos y con los cuales nos sentaremos en cualquier lugar y conversaremos con cualquier tendencia del espectro político. Principios y políticas prácticas que defenderemos ahora, porque nosotros creemos que la lucha es para hoy, no para un mañana en que nuestras concepción pueden ser fácilmente aniquiladas entre la fragmentación, confusión y escepticismo  de la sociedad, la burocracia acomodada y las transnacionales burguesas apoyadas por una intelectualidad dócil y oportunista.

 

Estamos en un cambio de época. Necesitamos un cambio de mentalidad. Toda la sociedad debe ser renovada no solo la economía.

 

Para nosotros ser de izquierda, al menos en el siglo XXI, requiere ser consecuente con las lecciones de la práctica histórica y enfrentar retos nuevos. Necesitamos una grandiosa revolución espiritual y existencial. Afirmamos que tenemos el derecho y la posibilidad de vivir mejor. En Cuba, hay que jerarquizar la lucha diaria y cotidiana por una vida mejor aquí y ahora.

 

Estamos por la emancipación plena del trabajo y el empoderamiento del pueblo a través de la democracia protagónica.  Estamos por una política de liberación no de dominación. Estamos por la imbricación de ética y política. Estamos por la integración de los valores no por su división y enfrentamiento. Estamos por el humanismo pleno. No reconocemos ningún signo de superioridad de unos sobre otro que no sea la bondad, la honestidad y la decisión firme de enfrentar el mal. Estamos por una comunidad de asociación libre de individuos universalmente cultos y solidarios.

 

Debemos operar siempre para que toda norma o máxima de nuestra acción, de toda institución o organización, de todo ejercicio delegado del poder, tenga siempre por propósito el bienestar y aumento de la vida plena toda en esta casa única que tenemos, que es el planeta tierra, en especial de las personas individuales y de los ciudadanos de la comunidad política. No debemos comprometer hoy el futuro con acciones inadecuadas, siendo responsable también con nuestra acción de su influencia en el mediano y largo plazo.

 

Debemos operar con el fin último de la disolución del estado, la aproximación de la democracia delegada a la directa, por ampliar la participación de todos en las decisiones  y por la autonomía y la calidad de las instituciones de fiscalización popular.

 

Deben ser motivo de reflexión para las izquierdas y son importantes para nosotros, los valores siguientes:

 

 No somos reformistas, intentamos rescatar las raíces de nuestras posiciones emancipadoras de las que nos separaron- y nos separamos- por múltiples causas. Quien estudie al Marx total no aceptaría que el socialismo pensado, fundamentado y deseado es el que tenemos, ni quien estudie a Martí todo, tampoco aceptaría que la república fundamentada y soñada es la realizada. Quien estudie el Manifiesto 1 y 2 del propio Movimiento 26 de Julio al pueblo cubano antes del triunfo del 1ro de Enero se dará perfectamente cuenta que nos desviamos del camino. Quien estudie la constitución y conozca realmente la realidad cubana, verá cuan vulnerada es en la práctica política cubana. Quien realmente conozca el mundo progresista actual vera que muchas cosas nuevas pueden ser incorporadas. Quien realmente conozca -y viva- la realidad cubana de inicios de este siglo sabe que la mayoría de los cubanos no estamos satisfecho. No somos personalistas. Somos partidarios de los principios, la coherencia con la experiencia histórica y las enseñanzas de la práctica y no de hombres endiosados. Respetamos los sacrificios y la integridad de muchos de los fundadores, pero no somos vasallos ni aduladores. El pasado, cualquiera sean sus conquistas, no puede estar por encima de las demandas y necesidades del futuro. La justicia para nosotros no debe ser solo para la distribución de recursos ni acceso a bienes. Incluye también otras áreas, especialmente la política, el derecho y la libertad, incluyendo el respeto absoluto a las minorías. Debemos criticar y negar como sostenibles a todo sistema político o las acciones e instituciones cuyos efectos negativos son sufridos por grandes grupos de personas excluidas, explotadas u oprimidas. La soberanía de la nación comienza con la soberanía de sus ciudadanos estén donde estén.

 

 Para tener el éxito que necesitamos la sociedad debe ser renovada en sus sistemas básicos, desde la  ecología hasta su relación con el mundo. Ninguna renovación parcial nos permitirá tener el país que necesitamos y anhelamos.

 

1.- El principio ecológico político esencial que defendemos podría enunciarse así. Debemos actuar en todo de tal manera que la vida en el planeta tierra pueda ser una vida perpetua y comprenda a todas las especies. Debemos salvar el eco-sistema, mejorar la educación y sensibilidad ante este tema y en nuestro caso especifico jerarquizar la solución a los peligros que encaramos como isla caribeña.

 

2.- El postulado económico podría ser así. El fin de la economía es el bienestar y la plenitud de la vida humana, lo cual debe lograrse en el menor tiempo posible del uso de la misma vida. Estamos por la disminución constante de la jornada laboral e incremento del tiempo libre para el aumento y afirmación de la cultura emancipatoria y humanística. Estamos por obrar económicamente de tal manera que se tienda siempre a transformar los procesos productivos desde el horizonte de trabajo cero. Debemos crear nuevos sistemas económicos e instituciones que permitan la reproducción y el crecimiento de la vida humana y no exclusivamente del capital. Que privilegie el ser sobre el tener, el bienestar de todos sobre el lucro de unos pocos. Estamos por una economía plural preferentemente solidaria, donde nadie, en plenas condiciones de salud y edad, tenga privilegios especiales mas allá del que reciba por el dinero ganado con su trabajo y el de su familia.

 

 Es esencial que la política económica sea en beneficio preferente de la clase trabajadora. Necesitamos un sistema económico que pueda garantizar y potenciar las funciones básicas que todo sistema económico debe asegurar: medición precisa de los resultados económicos, la estimulación al trabajo y la innovación permanente. Quien se apropia del plus producto y como lo utiliza  es  esencial en el plano económico.

 

3.-El principio de legitimación democrático esencial debe ser. Debemos alcanzar consenso crítico, en primer lugar por la participación simétrica y real del ciudadano y por cada uno de los afectados por las medidas generales especificas. Los asuntos vitales para una comunidad y país deben resolverse mediante procesos participativos, transparentes, y plebiscitarios. No al poder permanente y sin control ciudadano. No se puede ser cómplices ni apoyar a quienes en vez de representar a sus electores y ser obedientes delegados del pueblo se han convertido en despótico o temerosos representantes del ejercicio fetichizado del poder y la representación. Y menos de quienes no son escogidos por pueblo alguno, sino por comisiones y ni siguieran viven donde dicen representar.

 

4.- Luchamos por una nueva institucionalidad democrática. Combinación de la democracia directa con la representativa privilegiando la primera. Instauración del poder ciudadano y del principio del derecho a la información oportuna y veraz y del conocimiento de todos los puntos de vistas. Medios de información independientes privilegiadamente comunitarios y socializados. Periodismo democrático revolucionario sin medios socializados no existirá. Prensa socialista no puede haber sin sociedad democrática. Esto es necesario para impedir que algunos quieran seguir por ahí  ganándose la vida, descarada e incompetentemente, con la fe de los incautos y los incultos. El principal alimento de la inteligencia es la información y quien la adultera conscientemente  debe ser tan perseguido por la ley como lo es quien adultera medicamentos y alimentos, sea el estado, o  los privilegiados.

 

5.-. Revolución jurídica. Nuevos derechos y reformulación de muchos viejos. Reforzamientos del humanismo y corrección de las penas y no la venganza social disimulada. Elección democrática de los jueces y las leyes. Transformación total del sistema penal. Defensa intransigente de la constitución aprobada por todos en proceso informado y transparente. Un principio es evitar que existan instituciones, elites o individuos, que  se arroguen la potestad suprema de decidir por encima de la sociedad excluyendo a  sus  integrantes, o algo o alguien que pueda ser juez y parte en alguna instancia.

 

6.- Educación para la vida plena. El sistema pedagógico debe ser revolucionado para poder desarrollar una personalidad culta, bondadosa, crítica y creativa y educar al pueblo en la primacía del ser sobre el tener, en la participación ciudadana plena, en la solidaridad.

 

7.- El principio cultural esencial debe ser. Cultura humanística y ética general. Evitar la parcialización excesiva del saber. Debemos apoyar la identidad cultural de todas las comunidades humanas y defender la diferencia y diversidad cultural cuando se intente homogeneizar las culturas y las lenguas. Respeto a la diversidad humana y antidiscriminación radical y efectiva.

 

8.- La política exterior debe fundarse sobre el ideal de la paz perpetua y en el reconocimiento de la interdependencia humana. Política exterior con el objetivo de garantizar principalmente  la política interna de la mas amplia prosperidad, justicia y libertad ciudadana. Integración y colaboración internacional. Solidaridad internacional popular, no solo estatal. El respeto al derecho ajeno sigue siendo raíz de la paz. Debemos reconocer en especial que no siempre, los enemigos de nuestros enemigos  deben ser  necesariamente nuestros amigos.

 

9.- Seguridad Nacional. El más pleno estado de derechos, el consenso, la más amplia democracia y el bienestar de todos son la garantía de la ausencia de conflictos en este campo. No a la violencia interna o externa. La policía para proteger y servir más que para vigilar y perseguir. Ante la violencia impuesta, la coacción controlada y humanista. Ejércitos defensivos y privilegio de la milicia ciudadana.

 

10.- Creemos que hay que humanizar las relaciones con la emigración Cubana. Abogamos por un país para todas las generaciones y todos los cubanos. Los comunistas que han luchado por la emancipación humana total no pueden mantener sus valores ni credibilidad excluyendo a una parte de la nación por sus opiniones, preferencias sociales o por ejercer el derecho a emigrar. Debemos lograr la hegemonía por nuestras razones y verdades y no por la violencia, si esta no es usada por el adversario.

 

Esos son nuestros valores y principios.

 

En consecuencias con ellos, exponemos   propuestas concretas para la actual fase de cambio, a la que necesariamente seguirán otras.

 

Continúa…