Cubanálisis  El Think-Tank

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CUBA. El paso del cangrejo moro

 

El Francotirador del Cauto, en Kaos en la Red

 

“…cada día veo que los líderes manipulan demasiado los conceptos y el idioma”.

 

Riflexiones

 

Les comenté en un artículo anterior que lo del plan del desarrollo del país con el sambenito de “sin prisas, pero sin pausas” me parecía un nuevo baile de salón cubano, pero no, me equivocaba. Resulta ser que es el baile del cangrejo moro aplicado a nuestro desarrollo económico y les explicaré porqué.

 

El año pasado nuestro estado planificó para el 2013 un crecimiento del 3,6 en Producto Interno Bruto, sin embargo lo alcanzado fue inferior a lo planificado pues solo crecimos un 2,7 por ciento. Mi socio, el carpintero de la esquina, recuerden que no es muy cultivado, me dijo que los resultados eran una mierda, yo diría que muy discretos.

 

Pero lo insólito es que para el próximo año se planifica un crecimiento en ese índice de un 2,2 porciento, menor que lo que se planificó lograr en el 2013 y de lo logrado definitivamente. A mí me parece, por la poca matemática que sé, que en tales cifras no se ve desarrollo, sino retroceso, algo parecido al bailecito de cualquier cangrejo en el mundo.

 

Puede ser también una táctica para no incumplir el año próximo, pues de lograrse el crecimiento de este año se cumpliría en toda regla el plan propuesto. De cualquier forma, donde si no veo crecimiento de tipo alguno es en la mesa de mi casa diariamente.

 

Eso sí, en el 2030 echaremos la casa por la ventana, digo, eso se desprende al oír con mucha esperanza el discurso de nuestro presidente en la Asamblea. Yo eso no lo veré y es por eso que sigo luchando en toda regla por tratar de mejorar el presente en que vivo, porque ya para la fecha prometida hará rato que guarde el carro bajo tierra.

 

Mucha alegría me dio que el ejercicio estratégico Bastión 2013 se haya realizado de manera exitosa, pues me demuestra que nuestros militares mantienen la eficiencia en el campo que se le debe tener asignado, porque lo que es en la economía todavía no dan pies con bola, hasta ahora todo son promesas, pero quizás lleguen un día a darle la razón a Martí en lo de aquello que no se regenta un pueblo como se manda un campamento.

 

Lo otro que me llama la atención del discurso de nuestro presidente es su afirmación de que en Cuba no habrá terapia de choque. Yo realmente cada día veo que los líderes manipulan demasiado los conceptos y el idioma. Fíjense, no es lo mismo terapia de choque que chocar con la terapia, que en Cuba quiere decir chocar con la proteína.

 

Por razones obvias, entre ellas, haber derrochado a trote y moche toda la ayuda soviética y habernos quedado en cueros y con una mano atrás y otra delante en el 1989, tras la caída del campo socialista, no hubo necesidad en Cuba de terapia de choque, porque aquello fue de sálvese quien pueda. Fue tanta el hambre que se pasó que parecíamos un pueblo de jamelgos, todos con los pómulos chupados y las caras alargadas.

 

Recuerdo ahora, que el Ministro de Salud Pública fue demovido del cargo por haber afirmado en una reunión oficial que aquello que andaba (le decían neuritis) era consecuencia del hambre que se pasaba, la falta de proteínas. A aquello no le podemos llamar terapia de choque, pero como chocaba vivir en aquellos tiempos.

 

Tampoco le podemos llamar terapia de choque a que los salarios no crecen, pero los precios de todo lo demás si crecen ¿y de qué forma? Tampoco podemos llamar así a la política estatal de subir los precios de todo lo necesario y hasta de lo innecesario. Hasta ahora yo creía que los precios se adecuaban de acuerdo a los costos de producción, pero no, ahora en Cuba los precios los determina la bolsa negra.

 

Por ejemplo, yo compraba un baloncito de gas en 120 pesos en el mercado negro, ahora en 130 de acuerdo al precio estatal. Dicen que con los carros igual. Yo, para serles sincero, lo único que deseo es que exista transporte público y aparezcan las pesetas, ya que como el transporte público cuesta 40 centavos, al no haber pesetas, tengo que pagar un peso cada vez que logró montarlo. Muchos montan y no pagan. Y no es cuento, al final de mes el transporte que me debía costar 24 pesos se me eleva a 60, el 23 por ciento de mi jubilación. Esto realmente no es terapia, pero como me choca.

 

Lo otro que me choca, es que el nuevo Código del Trabajo se aprobó por mayoría y no por unanimidad en la reciente sesión de la Asamblea Nacional. No hay que ser muy listos o agiles de mentes para llegar a la conclusión de que hubo abstenciones y votos en contra. De eso nada en la prensa cubana ni en el discurso oficial.

 

Yo pienso que la mayoría siempre ha sido la mitad más uno, por lo que cualquier institución, estado u organización que se respete, cuando da los resultados de la votación y habla de aprobado por mayoría, debe decir paralelamente, tantos a favor, tantos en contra y tantas abstenciones. Nada. Mayoría y san se acabo. Nadie se atreve a dar el dato porque lo pueden mandar a terapia intensiva de inmediato. Y ese tipo de terapia aquí en Cuba es de ampanga.

 

Lo mismo nos sucede con el plan del presupuesto para el próximo año. Solo hay cifras generales. El cubano parece que no tiene derecho a conocer el plan detallado del presupuesto, para, por ejemplo, poder tener un criterio sano cuando el estado decide retirar alguna partida del presupuesto por determinadas razones. Es una decisión estatal y no popular.

 

Por ejemplo el estado quita la cuota leche asignada, la cambia por un suplemento lácteo, y no afecta la gasolina de los burócratas. Y vuelvo al carpintero, que es diabético y no le gusta el suplemento lácteo que le asignaron, dice que sabe a mierda, y opina que le gustaría saber cuánto cuesta el ejercicio estratégico bastión, y que prefería que lo siguieran posponiendo, como hicieron el año pasado, y que no se le afectara su cuota de leche por enfermo.

 

Este carpintero no es muy patriota, el dice que esos son jueguitos de soldaditos, y que está cansado de tanta preparación para la defensa, ¿defender qué?, dice él, y agrega: el que se meta aquí está loco, esto está en ruinas.

 

Pero bueno, eso es producto de una falta total de conciencia y patriotismo, de leche buena también. No todos los criterios son válidos, ni todo hay que aceptarlo, y si tiene alguna duda pregúntenle a los zarzaparrilleros.

 

Y para que extender estas ideas, si lo de hoy es lo mismitico del año pasado, como dijo el borracho en la misa de Nochebuena.

 

Sigue la trova del socialismo desde arriba, que no está arriba ni es socialismo, cuando lo que la mayoría aspira es a un socialismo desde abajo, democrático, participativo e inclusivo.