Cubanálisis  El Think-Tank

        RAZONES Y PERCEPCIONES DESDE LAS POSICIONES CASTRISTAS:

                                  SUS AUTORES, SUS PROPIAS PALABRAS

 

 

Cuba: acierto en su rumbo económico

 

Predicciones de un Académico de la India y el incremento de la Zona Especial de Desarrollo del Mariel, así lo confirman

 

 Noel Manzanares Blanco, Kaos en la Red

 

La actualización/perfeccionamiento que tiene lugar en la Mayor de las Antillas cuyo epicentro radica en los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, camina “lento pero aplastante” -al decir del ciudadano/a común. Sirve para ilustrar al respecto, entre otros datos, el hecho de que Rajendra M. Abhyankar, Presidente del Kunzru Centre for Defence Studies and Research de la India, haya pronosticado que Cuba puede convertirse en la Singapur del Caribe. A propósito, haré algunos comentarios.

 

En el orden personal, me resulta interesante la percepción de Abhyankar, Profesor de Práctica de la Diplomacia y Asuntos Públicos en la Escuela de Asuntos Públicos y Ambientales de la Universidad de Indiana, Bloomington, en Estados Unidos. Pienso que su visita a Cuba entre el 10 y el 17 de Mayo último, le haya permitido perfilar su vaticinio: para él, la retirada de la Isla de la lista estadounidense de “Estados patrocinadores del terrorismo” nos ha permitido encontrarnos “en el umbral de un nuevo tipo de revolución, diferente a la de 1959 dirigida por Fidel Castro” -siempre, de acuerdo con la traducción de Cubadebate.

 

Puntualmente, hallo que no debemos pasar por alto la siguiente aseveración de este Académico: “Cuba está debilitada por el amplio y perdurable bloqueo comercial, económico, financiero y político reforzado a través de seis leyes de Estados Unidos en el Congreso. Los tanques pensantes del Consejo de Relaciones Exteriores estiman que Cuba ha sufrido daños por valor de 1 126 billones de dólares en los últimos 50 años. Eso es independiente de los 6 mil millones de dólares de pérdidas por las políticas de EEUU que justifican el bloqueo” -las negrita son mías.

 

Esa aseveración, me remitió a Cuba-EEUU: hablemos de compensaciones que redacté a finales de Diciembre de 2014. Allí, resalté que desde Nueva York había trascendido que las autoridades norteamericanas han previsto discutir con las nuestras una solución a los resarcimientos por valor de más de 7,000 millones que varias empresas del país -entre ellas Coca-Cola, Exxon Mobil y Colgate-Palmolive- demandan a La Habana por expropiaciones de hace varias décadas, de acuerdo con una información emitida por The Wall Street Journal en aquellos días que específicamente registró:

 

“‘El restablecimiento de relaciones diplomáticas permitirá a Estados Unidos trabajar de forma más efectiva con el gobierno cubano en un abanico de asuntos importantes, incluidas las reclamaciones por parte de estadounidenses’, dijo al periódico una fuente del Departamento de Estado, que recalcó que el asunto es una ‘prioridad’ para Washington”.

 

(Asumo que lo revelado por este Periódico norteamericano, uno de los más influyentes en ese vecino, en alguna medida haya envalentonado al senador de origen cubano y representante de la delincuencia política radicada en la Florida para presentar un proyecto de ley en la misma dirección. A ello aludí en Cuba: el odio de Marco Rubio).

 

Con tal presupuesto, recordé que la síntesis de qué ha sido la Guerra Económica Made in USA vs. nuestro pueblo parte de cómo desde el propio Enero de 1959 comenzaron las zancadillas, al tener en cuenta que resultó depositado en bancos norteamericanos 424 millones de dólares -ojo con el poder adquisitivo de esa moneda en aquel entonces-, robados por cabecillas del régimen de Fulgencio Batista, y ¡ni un solo centavo fue devuelto al Gobierno Revolucionario!, a pesar de la reclamación al respecto.

 

A la vez, destaqué que el Vicecanciller cubano Abelardo Moreno, al presentar ante la prensa el Informe de Cuba sobre la resolución 68/8 de la Asamblea General de la ONU “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba” en Septiembre de 2014, puntualizó que el daño económico ocasionado a la Isla, “considerando la depreciación del dólar frente al valor oro en el mercado internacional, asciende a más de un billón de billones”, exactamente 1 112 534 000 000 de dólares, a pesar de la reducción del precio del oro en comparación con el año anterior -las negrita son mías.

 

Asimismo, en aquella oportunidad signifiqué que el dato más relevante de las afectaciones a cubanas y cubanos aparece en el sector de la Salud Pública, toda vez que el daño causado en esta esfera, más allá de abultadas cifras en dólares, ha traído consigo el sufrimiento a los pacientes y sus familiares que no han podido contar, en muchas ocasiones y en el momento necesario, con el medicamento idóneo para la atención de una enfermedad; al paso que pregunté: ¿A cuánto asciende en cifra tal sufrimiento, si acaso fuera posible medirlo?

 

Precisamente, he aquí los elementos que me hacen considerar que acerca de cuánto deben pagarse La Habana y Washington por la cincuentenaria deuda del uno hacia el otro, la Administración gringa puede desestimar el dato que ofrece Cuba acerca de lo que Estados Unidos le debe y tomar como referencia el testimonio de “Los tanques pensantes del Consejo de Relaciones Exteriores” que estiman en “1 126 billones de dólares” sin contar otros “6 mil millones de dólares de pérdidas por las políticas de EEUU que justifican el bloqueo” -discernimiento de personas poco sospechosas de ser comunistas. Y sobre esa base, ineludiblemente el Gobierno cubano se vería en la obligación moral de resarcir las pérdidas provocadas a la parte norteamericana ¿por nuestra responsabilidad? que ascienden a más de 7,000 millones de dólares.

 

Entretanto, también me resultó interesante que el Profesor Rajendra M. Abhyankar encontrara que en nuestro Socialismo “un punto brillante de su estrategia es el sistema de salud, modelo en América Latina. Sus incursiones en África, e incluso en Nepal durante el reciente terremoto, han suscitado un gran elogio. Además, el país ha sido bendecido con uno de los niveles más bajos de contaminación del medio ambiente en la región”; mientras que sostiene  acerca de Singapur y la nación cubana:

 

“El país asiático combina los dos imperativos para consolidar económicamente el gran vecino [China] sin caer totalmente bajo su hechizo… La clave es la construcción de un proceso de reforma económica que se reconozca como irrevocable y auto-sostenible, y el diseño de una política que pase del control a la regulación. Con su estratégica ubicación a caballo entre el Caribe y América Latina, Cuba puede ser, a la vez, un puente hacia los EE.UU. y un centro de re-procesamiento financiero y tecnológico orientado a la economía estadounidense”.

 

Por demás, no menos sugestivo me resultó que el Académico Abhyankar apreciara “la reciente visita a Nueva Delhi del primer vicepresidente cubano, Díaz-Canel” con la cual “ha rejuvenecido la relación histórica. Productos farmacéuticos, automóviles y proyectos conjuntos de ciencia y tecnología se identificaron para impulsar la cooperación”; al paso que estima que “Cuba puede replicar el éxito de la India en el campo de la tecnología de la información. Medidas activas por el comercio y la industria de la India podrían allanar el camino para conseguir un punto de apoyo en este centro económico emergente en el Caribe”.

 

Entonces, asumo una relación entre las consideraciones del Presidente del Kunzru Centre for Defence Studies and Research de la India con lo que escribí en Cuba: un incentivo para la Inversión, en Cuba: matices de su Ley de Inversión Extranjera y en Cuba: entretelones de su Internet -todo, sin despreciar que va en franco crecimiento la inversión en la Zona Especial de Desarrollo del Mariel y la impronta de la Universidad de las Ciencias Informáticas.

 

Así, me siento en condiciones de acreditar que es un acierto el rumbo económico de la sociedad que actualmente construimos la mayoría de cubanas y cubanos. ¡Enhorabuena!