Cubanálisis  El Think-Tank

                                          RAZONES Y PERCEPCIONES DESDE LAS POSICIONES CASTRISTAS:

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Apuntes críticos sobre los lineamientos

 

El triunfo de una conciencia antiestatal monopólica y una mirada más realista sobre la economía, pero no el triunfo de una nueva concepción socialista sobre la situación de la isla

 

Grupo Baraguá

 

Sin alcanzar los propósitos trazados en el congreso anterior y violado los estatutos que norman su celebración cada cinco años, 13 años después, el próximo evento tendrá lugar en un contexto en que el modelo vigente se agotó definitivamente. El evento se enfrenta a la necesidad de superar una crisis endémica y encarar un inevitable relevo generacional.

 

A.- Según algunos optimistas, las medidas anunciadas en los lineamientos tienen cuatro objetivos. Darles un nuevo empleo a los trabajadores superfluos, descentralizar más la producción, darles más autonomía a los productores independientes y sobre todo lograr que la gente empiece a considerar su empleo como su principal fuente para satisfacer sus necesidades básicas.

 

El Premio Nacional de Economía, .Dr. Joaquín Infante, en Declaración al diario Juventud Rebelde, señalo que… “¿El asunto es hablar o resolver los problemas concretos del país? Yo soy un teórico práctico. Todavía nadie ha construido el socialismo ideal. Aquí tomamos las medidas a nuestro estilo, para más socialismo. Y chico ¿que es el socialismo, si no darle bienestar al pueblo y redistribuir lo mejor posible los recursos? ¿Cual es la diferencia entre una empresa socialista y una capitalista? Las dos deben producir con rentabilidad y ser costeables, autofinanciarse. Pero en la capitalista las riquezas se las embolsillan los dueños, y en la socialista son patrimonio del país y del pueblo. Mas, para que esto último sea eficaz, tenemos que eliminar muchas restricciones innecesarias”.

 

Anteriormente había afirmado…"Son un peligro estos teóricos que se meten 70 años discutiendo como construir el socialismo sin haber hecho nada por ese sistema. Ahora empiezan a teorizar de que si nos desviamos...bla, bla, bla. Pero una cosa es con guitarra y otra con violín. Es muy fácil opinar, y no ponerse en el lugar de un país con una situación financiera critica, bloqueado por la mayor potencia y en medio de una crisis económica mundial”.

 

El respetado profesor sorprende con su lejanía a Marx respecto al socialismo distributivo que profesa y con su cercanía a los lideres chinos. No importa de que color es el gato, solo hace falta que cace ratones. De paso acaba de elevar a insignes socialista a Bill Gates, y sus más cercanos seguidores, que por si no lo sabe, dedican parte significativas de su fortuna a dar bienestar al pueblo y redistribuir lo mejor posible - especialmente los niños de países pobres con -recursos de computación, escuelas y medicamentos para los desamparados.

 

Pero la importancia de la historia reside no en lo que piensa alguien en particular sino en la sicología social predominante después de años de déficit. La dirección actual del país piensa de la misma manera.

 

Los lineamientos son un triunfo de la conciencia anti estatal monopólica y una mirada realista a la economía, pero no una nueva concepción socialista sobre la situación.

 

El pragmatismo se impone, "Es posible que los cambios aun no sean suficientes pero lo cierto es que son los primeros pasos en la dirección correcta", dijo un investigador económico. El problema es que las reformas se hacen con urgencia, con el estado al borde del abismo", apuntó.

 

Exhaustivos en si, en el Proyecto de Lineamientos no se ponen a discusión las bases en que descansa la alteración del modelo vigente -ni el despido un millón 200 mil   empleados-   lo más importante, la autorización para que los capitales  exploten fuerza de trabajo, y menos la reducción indiscriminada de gastos sociales.. Nada, nadita acerca de las prerrogativas de los trabajadores y sus mecanismos de defensa y mucho menos acerca de nuevos derechos individuales perdidos desde el 2007 ni mecanismos democráticos de un nuevo poder popular.

 

El vital problema de la circulación de dos monedas (el peso cubano y el CUC) pasará a ser estudiado y se decidirá cuando la marcha de la economía lo permita (la economía cubana, hay que recordar, está en crisis desde hace 20 años). Se declara, además, que se eliminarán los subsidios y las gratuidades, como norma, o sea, las políticas de sostén al consumo y a los sectores más pobres y que no reciben dólares del exterior ni pueden conseguirlos, legal o ilegalmente, en Cuba misma.

 

Es decir, incluso en un ambiente de superior democracia formal, incluyendo un modelo de gestión política más realista y exigente,   los elementos verdaderamente determinantes, el pueblo, no los puede discutir.

 

El Proyecto contiene aspectos que comparados con lo que hasta ahora existe podrían resultar positivos. Entre otros aspectos reconoce la necesidad de la descentralización de un modelo altamente centralizado; plantea darle mayor autonomía a las empresas sobre el control de los recursos materiales y financieros que manejan; basa el control de la gestión empresarial principalmente en mecanismos económico-financieros; brinda independencia para la aprobación de sus plantillas de cargos; suspende la intervención de los Consejos de la Administración Provinciales y Municipales en la gestión empresarial; plantea prestar servicios bancarios, incluyendo el otorgamiento de créditos al sector de la economía no estatal; y recomienda fórmulas mas modernas, exigentes y   flexibles para varios sectores de la economía.

 

El documento trata de sincerar la economía cubana eliminando graves errores voluntaristas del pasado; pero lo hace con una concepción estrecha, de modo no democrático, e inaceptablemente   tardío, forzado por la crisis, la tremenda presión de la sociedad, y con poca   autocrítica. No es casual que el documento aborde muy superficialmente la reducción de la superestructura básica y no toque para nada los aparatos de control y coacción ni los espacios de creación de consenso mediáticos, tan deficiente y tan de espaldas a la realidad,

 

Tal como señala uno de los analistas más lúcidos  la respuesta socialista a la crisis integral del estatismo burocrático cubano, caracterizado por el dominio en mas de un 90% de la propiedad del Estado sobre los medios de producción, distribución, comunicación y servicios,   por la persistencia y el gigantesco incremento del trabajo asalariado, por la fusión del partido único con el Estado, por la conversión de las organizaciones sociales en simples correas de transmisión del partido- estado, por la centralización extrema y el verticalismo en las formas de gestión y conducción, por la reducción de las libertades individuales y ciudadanas, por la dogmatización del pensamiento oficial y el auge del discurso seudo-socialista, por la perdurabilidad de fuertes modalidades de discriminación racial, de género, juventud… componentes éstos en buena medida ajenos al socialismo y factores de crisis, no debería reducirse al contenido y alcance de esos “lineamientos políticos y sociales” presentados al VI Congreso del PCC.

 

A tono con los nuevos lineamientos el mando político altamente centralizado quedaría intacto, el partido único seguirá fundido con el Estado, las organizaciones y movimientos sociales seguirían atadas al partido, el espacio legal de libertades seguiría tan limitado como en la actualidad, bajo las mismas constitución y las mismas leyes.

 

En realidad, contra la pared por la crisis económica, el Estado cubano tiende a reproducir las mismas lógicas capitalistas que tienen lugar en cualquier otro país del mundo, con la misma falta de participación real con que toman estas decisiones esos  gobiernos, -aunque con un amplio simulacro de esta- y con el agravante de ir contra los principios otrora defendidos por la Revolución

 

Es igualmente grave el hecho de que este documento no prepare al partido y a los trabajadores para los peligros que derivarán del reforzamiento de los sectores burgueses y de los valores capitalistas, ni se fijen perspectivas.

 

Por tanto, reducir las plantillas innecesarias, liberalizar las fuerzas productivas, aligerar y descentralizar un poco los mecanismos económicos, son todas acciones imprescindibles y beneficiosas para el futuro nacional. Hacerlo como lo estamos haciendo es un error.

 

En primer lugar, hacerlo sin permitir a los trabajadores una mayor participación en las decisiones ni organizarse y representar sus intereses realmente. En segundo lugar, hacerlo sin políticas de compensaciones adecuadas. En tercer lugar, hacerlo sin crear condiciones favorables para la supervivencia inicial de los trabajadores por cuenta propia. En cuarto lugar, sin favorecer las formas más autenticas de propiedad social y en quinto lugar continuar confundiendo los roles del estado, el partido y la sociedad civil.

 

B.- Algunos asuntos puntuales y sugerencias.

 

-Donde se habla del sistema de Planificación, se sugiere  añadir: “Al jerarquizar la planificación y no el mercado, debe entenderse que se trata de un nuevo tipo de planificación, más democrática y realista. La planificación tiene que convertirse en un real instrumento social, no vertical y burocratica.

 

-Precisar que… Las cooperativas (UBPC) deberían ser autónomas y sus miembros tener libertad para decidir qué sembrar, a quién vender, y fijar el precio de sus productos, lo cual crearía fuertes incentivos para expandir sus miembros, hacerlas más productivas, aumentar su producción y reducir los subsidios fiscales para cubrir sus pérdidas.

 

Ellas tendrán un régimen fiscal más favorables y se les facilitará entradas de bienes sin cobrar el impuesto de importación.

 

-Añadir un nuevo lineamiento dedicado a la extensión masiva de las tecnologías digitales como INTERNET e INTRANET dado su carácter medular en el desarrollo del futuro del país sugerimos “Liberar masivamente el acceso a las tecnologías computarizadas y de información de manera que el pueblo pueda disponer libremente de ellas estimulando la creación de clubes, palacios o ciber cafés y otros centros en donde se acceda a precios módicos a esos servicios.

 

-Las condiciones que se creen para que los trabajadores puedan estudiar “deberán ser a cuenta del tiempo libre de éstos y a partir de su esfuerzo personal (es decir, sin becas, licencias, estímulos, facilidades). Preguntamos: ¿incluye esto también a los jefes que no salen de un curso para caer en otro. Con las necesidades de aumento del trabajo ideológico en el país ante el nuevo modelo esto no es peligroso?

 

-Aunque el documento no lo establece, resoluciones complementarias dicen al respecto que el trabajador con 30 años de antigüedad en la empresa recibirá durante cinco meses 60 por ciento de su salario una vez despedido, y los que tengan menor antigüedad, un salario aún menor. El punto 161 habla sobre la necesidad de reducir las gratuidades indebidas y los subsidios personales excesivos (¿quién fijará qué es indebido y qué excesivo?). Esto es insuficiente.

 

-El 184 dice que las inversiones se concentrarán en los productores más eficientes y no en las ramas de mayor utilidad social. No hay artículos que indiquen el estudio de la posibilidad de optimizar o reducir los gastos no esenciales en las fuerzas armadas ni de la alta burocracia.

 

C.- Consideraciones finales.

 

Marx y los revolucionarios, consideraron siempre la lucha por eliminar la explotación capitalista y por la emancipación de los trabajadores como la base para desarrollar las libertades, reducir gradualmente el peso del estado hasta su futura eliminación y lograr relaciones humanas basadas en otra moral. Ellos combatieron siempre para que los medios correspondieran a ese fin, o sea, para que, incluso en los retrocesos y en las derrotas, incluso en el caso de tener que reforzar transitoriamente el aparato estatal por una imposición del enemigo, quienes luchaban por construir el socialismo dijesen siempre la verdad a los trabajadores, educándolos políticamente y afirmando su capacidad de decisión y de organización. Porque creían que, incluso la gente hundida en la miseria, en el analfabetismo, en la alienación, en ciertas condiciones es capaz de dar lo mejor de sí misma y de transformarse.

 

Preguntamos lo mismo que otros han preguntado… ¿Qué impide que sean los mismos colectivos de trabajadores los que reduzcan los costos de la producción, la racionalicen, e incluso decidan dónde se harán los cortes de personal y las reducciones salariales? ¿Por qué dejar que sea el mercado el que decida los salarios mediante el lucro que obtenga la actividad económica en cuestión, de modo que, por ejemplo, un trabajador en un hotel gane mucho más que una enfermera o una maestra porque, por definición, los servicios esenciales son derechos, no negocios que deben ser pagados? ¿Por qué no reducir salarios y privilegios en los altos puestos del aparato estatal, civil o militar? No es posible mantener (con sumas irrisorias, para colmo, que no permiten un consumo digno) a millones de personas que no producen o producen muy poco, pero eso es aplicable también a la alta burocracia, tan frondosa e improductiva. ¿Por qué no permitir comités barriales, vecinales, locales, de control de los privilegios, la corrupción, los despilfarros, el contrabando?

 

Quien se opone a la democracia no quiere el socialismo pues éste es imposible sin ella. Quien descarta la democracia obrera y social, el control popular, fomenta el poder desmoralizador y disgregador de la burocracia y de la tecnocracia, que se guían por valores propios del capitalismo, no del socialismo.

 

Sin que los cubanos tengamos plena conciencia de qué realmente es la médula del socialismo en su integralidad, dónde estamos en el mundo y de cuáles son las perspectivas inmediatas, sin un balance autocrítico del pasado propio y del “socialismo real”, y sin plena libertad de opinión y de crítica pública, no será posible reconstruir la economía ni la confianza popular.

 

Lo que debe preparar el Sexto Congreso es una discusión amplia, en todos los sectores, sobre la sociedad que deseamos en los aspectos no solo económico, sino político, social e institucional, los problemas, las urgencias, las prioridades, los recursos disponibles y las soluciones posibles en el marco de la democracia y del socialismo.

 

La reforma del Estado debe acordar mucho mayor peso a los órganos de democracia directa, a los trabajadores que a la vez son consumidores, productores y constructores del socialismo y no meros súbditos ni objetos pasivos de resoluciones verticalistas.

 

Una revolución, por definición, no es sinónimo de institucionalizar sino de renovar y democratizar profunda y totalmente las estructuras de poder. Para una revolución tan importante es la eficiencia como los principios. Para una revolución el cambio es sistémico no parcial. Para una revolución la fragmentación de la realidad no conduce al triunfo. Los valores no pueden separarse.  Como afirman los compañeros de Joven Cuba-Nueva Generación. El congreso debe discutirlo todo.

 

Por ultimo, en un contexto tan difícil, El compañero Raúl, que tiene todo nuestro apoyo en sus intentos de cambios, y al que reconocemos una voluntad de responsabilidad y exigencia incuestionable, debe evitar ambivalencias como las demostradas en la Asamblea Nacional.

 

No son los Diputados quienes tienen que estar sentados frente al Ministro Jorge Murillo sino al revés: es el Ministro el que tiene que estar sentado frente a un Comité del parlamento respondiendo. Es la comisión económica del parlamento quien debía dirigir ese debate. Ya el primer día de reunión el ministro confundió el escenario al dirigirse al compañero Raúl para informarle que había concluido diciéndole: “Compañero General de Ejército, yo he terminado”, que es algo así como ignorar  la presencia del Presidente de la Asamblea.

 

La ministra de finanzas debe precisar mejor sus palabras y en general todos deben respetar más los esfuerzos y sacrificios del pueblo. Los cambios no pueden hacerse sobre la base de que somos vagos y corruptos o que no tenemos conciencias de la necesidad de apoyar los gastos sociales y por eso nos tienen que castigar con impuestos. Preguntamos ¿no cuentan los trabajos voluntarios, las donaciones, las cuotas para la MTT, nuestro internacionalismo en Angola y otras partes del mundo, las mil y una actividades requeridas del esfuerzo de los trabajadores de forma gratuita?

 

En cuanto al compañero Osvaldo, Presidente de la Comisión Económica, debe ajustarse más a su papel de contraparte que al de profesor de economía mundial, que privilegia en sus intervenciones, Y por favor que no repita mas el mismo discurso que todos tenemos memoria y copia de sus intervenciones anteriores.

 

Respecto al Presidente de la Asamblea debe dejar de ser solo maestro de ceremonia.  Dar la palabra y las gracias no es suficiente. Deseamos conocer que piensa de lo que se discute, , en especial en este momento tan decisivo.

 

No hay que olvidar que la Asamblea Nacional de Cuba es la más alta autoridad de la nación y debe tratársele con el máximo de respeto real pero también formal.-

 

También nuestros dirigentes deben estar al tanto de que los estamentos medios no mediaticen ni alteren los procedimientos democráticos en las discusiones. La orientación de que los lineamientos hay que aprobarlos, no importa que modificaciones se les hagan y solo se subieran las propuestas para que una comisión superior analicen las aportaciones, coaccionan a quienes pudieran considerar necesaria sus transformaciones y  dará como resultado que los lineamientos han sido aprobados casi por unanimidad. Y solo se les ha cuestionado un acápite u otro. De igual forma Granma debería socializar las nuevas propuestas realizadas. ¿O estar en contra del secretismo no se aplica a esto?

 

Como expresó el presidente, creemos y apoyamos que tienen el deber moral de erradicar los errores que cometieron, pero no son él ni la generación histórica los únicos encargados de señalar el rumbo. El rumbo lo debe señalar el congreso del partido todo y la voluntad del pueblo.

 

Expresado de esa forma parece que nos están diciendo: tenemos que diseñarles el   camino, también por supuesto decidir nosotros los de la generación histórica quienes serán nuestros sustitutos y además  no admitiremos otra cosa pues moralmente nos toca, así que la nueva generación de revolucionarios haga su cola..