Cubanálisis  El Think-Tank

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 Abel Prieto, Atilio Borón y el socialismo en Cuba - ¡la buena cebolla!

 

El Francotirador del Cauto, en Kaos en la Red 

 

Por mucho que se empina y otea Rodrigo de Triana en la cofia de su carabela, dice y grita desde ella a Colón, que de socialismo nada se divisa en el horizonte.

 

Riflexiones

 

Ayer estaba sentado a la puerta de mi casa y oí venir a un vendedor que vociferaba sobre la “buena cebolla” que ofertaba. Cuando dirigí mis ojos hacia la mercancía que traía en sus manos, aquellas parecían más mamoncillos que cebollas.

 

Me acordé entonces de la teoría de la relatividad de Einstein e iba a pedirle al cebollero que aterrizara en la realidad, pero me contuve, porque era demasiado pedirle a un cubano de nuestra época. Lo normal es eso, vivir inserto en la fantasía, esa misma que te obliga a hacer como que trabajas, para que el estado haga como que te paga, esa de no tener lo suficiente para alimentarte y vestirte y sin embargo comer algo y no andar desnudo por las calles.

 

Y es que hay que permitirles tal desparpajo a los comerciantes y así de paso no enojarse ante respuestas de algunos encumbrados representantes de nuestra cultura, como Abel Prieto, ante una pregunta de Atilio Borón en la Argentina.

 

Borón le afirma a Prieto, que hay quienes dicen que con la actualización del modelo socialista Cuba está volviendo al capitalismo. Eso –puntualiza Borón, es algo que nos preguntan permanentemente. ¿Qué piensas?

 

Y ahora viene lo de las cebollas que parecen mamoncillos, no se lo pierdan:

 

Abel Prieto: Yo creo que en primer lugar hay que recordar que los documentos que fueron al reciente congreso del partido fueron discutidos por toda la población y enriquecidos en la discusión por la gente. Y en ese documento se habla de formas de gestión no estatales; no se habla de privatización o de propiedad no estatal. Se habla de formas de gestión no estatales… porque la propiedad la conserva el Estado cubano en nombre de todo el pueblo.

 

Y en eso de nombrar la realidad a nuestro antojo hay que agregarlo como una nueva característica del socialismo cubano, así como el cubano no se baja, sino se apea; el cubano no pasa hambre, se como un cable; el cubano no es pobre, sino esta pelao; pues la burocracia cubana, por ser cubana, se le antoja hablar de nuestra realidad como le da la reverendísima gana, y además pretenden que hay que creérselo.

 

Así que no hay regreso al capitalismo, así que cuentapropismo no es propiedad privada, sino forma de gestión no estatal. Así que lo que le propuso recientemente un funcionario cubano a la emigración en Miami no era que se analizaba la gestión privada de esa comunidad en Cuba, sino la posibilidad de inversión en la gestión no estatal. ¿Creerá Abel que en Cuba hay idiotas y es tan idiota Borón que acepta como válida tal respuesta? Creo que deben darle otro premio a Borón, por creerle a Abel que el cubano no se muere, sino solo guarda el carro.

 

Y viendo y leyendo nuestra historia nacional llego a la conclusión que de los cobardes no se ha escrito nada. Si en el mundo ya no existe socialismo ¿qué ganamos nosotros llamándole socialismo a lo que no es ni será? En Cuba para el cubano hubo fidelismo, para muchos emigrados hubo castrismo, para una generalidad hubo autoritarismo y falta de democracia real y debemos ponernos todos de acuerdo para acabar de definir este ajiaco político nacional. Por mucho que se empina y otea Triana en la cofia de su carabela, dice y grita desde ella a Colón, que de socialismo nada se divisa en el horizonte.

 

Desde que surgió el capitalismo y sobre todo después de la radiografía que le hizo el hombre de Tréveris, apellidado Marx, el ser humano que vende su fuerza de trabajo a otro que es dueño de los medios de producción, permite la generación de plusvalía, la que en el común de los casos, digamos el ciento por ciento, va a manos del propietario de los medios de producción, del que paga el salario. Y en ello no importa que el dueño pague mejor salario que el estado, ya que eso no es una gran hazaña valorando que lo que paga el estado es pura miseria. Estoy esperando que Prieto me exprese que ahí no hay explotación del hombre por el hombre, sino la ayuda de un decente y rico patrón con recursos a un mísero obrero.

 

Prieto se atreve a afirmar; “No se va a tocar, por ejemplo, el concepto de salud universal gratuita para todos los cubanos, que nos ha aportado los índices de mortalidad infantil del Primer Mundo que tenemos hoy. No se va a tocar el acceso a la educación universal y gratuita que tenemos hoy, es decir, todo cubano va a poder, según su esfuerzo, su talento y su capacidad, transitar desde la primaria hasta la universidad sin pagar un centavo. Todo esto no es negociable, no vamos a privatizar nada de esas cosas y no estamos privatizando nada. Es importante aclarar esto. El concepto de privatización está excluido como política absolutamente”.

 

En lo que va del último lustro hay cambios que no garantizan como tal el acceso de todos a la Universidad, pues tras una educación deficiente, edulcorada y memorística, para entrar a la universidad debes aprobar un examen por encima del nivel que han alcanzado los alumnos, amén de que sigue lo de si hay no te toca y si te toca no hay. La educación ha dejado de ser totalmente "gratuita", pues el padre preocupado busca soluciones personales para que las deficiencias de la enseñanza estatal las corrija el maestro particular, y esto en el mejor de los casos, pues está el corrupto que se las ingenia para comprar el examen, que de eso no ha tenido más remedio que hablar hasta nuestro Presidente.

 

También Prieto obvia en sus declaraciones que la salud pública en Cuba ya tiene serios problemas, y se acopla al slogan para demostrar tales logros, en el bajo índice de la mortalidad infantil  y en ello le ayuda mucho la falta de investigación en un país donde las ideas para ser buenas deben ser coincidentes, nunca disidentes.

 

Obvia el funcionario oficialista que nuestros mejores logros han sido también, inexplicablemente, en la alta esperanza de vida de los adultos, pero realmente, hasta ahora, nadie ha podido demostrar cómo un cubano después de pasar todo lo que ha pasado, logre vivir tanto tiempo, y lo más inaudito, es que nadie quiera morirse a pesar de los fracasos.

 

La salud y la educación siguen defendiéndose del estado de la burocracia. Lo que está por demostrar es su afirmación que el concepto de privatización está excluido como política, y eso me recuerda el chiste de que fulano ha dejado la bebida… pero no se acuerda donde.

 

El oficio de político para ser creíble, me parece, no es tan fácil como el de vender cebollas que parecen mamoncillos.