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Abel Prieto: ‘Cuba no dialoga con títeres de los Estados Unidos’

 

Nora Gámez Torres, el Nuevo Herald

 

PANAMÁ.- Los eventos paralelos a la VII Cumbre de las Américas se han convertido en un escenario de enfrentamientos entre los opositores y activistas independientes cubanos, y la delegación oficial de la isla.

 

Varios exiliados cubanos y disidentes fueron golpeados frente a la embajada cubana en Panamá, otros recibieron actos de repudio con cantos de “pin, pon, fuera, abajo la gusanera” a la entrada del Foro de la Sociedad Civil y los Actores Sociales.

 

El gobierno panameño extendió la invitación a todos los sectores de la sociedad civil cubana con la esperanza de un diálogo inédito, tras el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba. Así lo hizo saber la vicepresidenta y canciller panameña, Isabel de Saint Malo de Alvarado, quien en entrevista con CNN en Español calificó estos incidentes como “desafortunados”, afirmó que su gobierno no iba a permitirlos y llamó a todas las partes a “escucharse en el marco del respeto”.

 

La delegación cubana decidió el miércoles retirarse de la inauguración del Foro de la Sociedad Civil afirmando rotundamente que “no compartirá el mismo espacio de mercenarios y terroristas”.

 

El jueves, la delegación hizo denuncias similares en conferencia de prensa, mientras las activistas Rosa María Payá, hija del fallecido opositor Oswaldo Payá, y Lillian Tintori, esposa del opositor venezolano encarcelado Leopoldo López, eran recibidas con gritos e insultos en el foro.

 

Tras presenciar el miércoles uno de los actos de hostigamiento a dos activistas cubanos, el Nuevo Herald entrevistó al escritor Abel Prieto, ex ministro de Cultura y actual asesor de Raúl Castro, para conocer por qué han declinado esta oportunidad para debatir con críticos del gobierno. Prieto preside la delegación oficial de la sociedad civil cubana a la VII Cumbre de las Américas y se encontraba también presente durante el altercado.

 

Estas son sus respuestas, en las que abordó además el tema de la normalización de relaciones con Estados Unidos.

 

¿Por qué se retiró Cuba del Foro de la Sociedad Civil?

 

Cuba se retiró de la inauguración por respeto a las autoridades panameñas, al presidente [Juan Carlos] Varela y al mismo tiempo Cuba reiteró su denuncia dentro de la sala de que hubo muchas dificultades. Hubo problemas muy raros que pasaron con la acreditación: 28 compañeros de los que vinimos de Cuba, que presentaron los papeles con tiempo suficiente, no recibieron acreditación. No hubo transparencia en la forma en que se trabajó la acreditación, por problemas burocráticos, o tú no sabes muy bien si puede haber mal intención. No quiero juzgar, no fue el gobierno panameño el que diseñó este foro, fue una ONG que se llama red de derechos humanos, o algo así.

 

Ahora vamos a participar en este foro y vamos a volver a hacer la denuncia. Lo que hay que entender es que es una locura pensar que los representantes reales de un pueblo que lleva más de 50 años sufriendo un bloqueo, hostigamiento y privaciones van a acercarse a conversar con gente que se fotografía con [Luis] Posada Carriles.

 

Muchos se preguntan ¿por qué, si el gobierno cubano se sentó a negociar con los Estados Unidos, que es su enemigo histórico, no puede sentarse a negociar con algunos miembros de la oposición?

 

Son dos cosas diferentes. El diálogo con los EEUU, que nosotros lo consideramos desde el punto de vista de la sociedad civil y creo que nuestro pueblo lo ve positivo, [se sostiene] sobre las bases de respeto mutuo, no injerencia en los asuntos internos de Cuba, respeto al derecho internacional. Si va a haber embajada, los diplomáticos no pueden meterse en los asuntos internos de nuestro país; en el mundo entero los diplomáticos no pueden organizar una oposición.

 

El presidente cubano Raúl dijo en la Cumbre de la CELAC [Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños] en Costa Rica, los puntos sobre los que había que trabajar para llegar a lo que se puede llamar una normalización y es un camino largo.

 

Y los puntos son fuertes: tienen que ver, primero, con el bloqueo; con esa lista absurda, irracional e irresponsable de países patrocinadores del terrorismo. Cuba es una víctima del terrorismo de Estado, financiado y promovido desde los Estados Unidos; la base de Guantánamo y por ahí otros puntos.

 

Se acaba de hacer una ronda de conversaciones sobre el tema de los derechos humanos, nosotros tenemos duda sobre cómo se manejan en EEUU los derechos humanos. Tenemos divergencias.

 

Entonces, ¿no ve un escenario donde Cuba pudiera aceptar los pactos de la ONU y otras cosas que el gobierno de EEUU está pidiendo?

 

No resulta posible que se le pida a Cuba que dialogue con títeres de esas agencias de servicios especiales de los EEUU. No podemos legitimar a esa oposición absolutamente fabricada, no tiene ningún peso, no tiene ninguna conexión real con la sociedad nuestra. Es gente que ha buscado una forma de vida.

 

Univisión y The Washington Post acaban de sacar una encuesta que hicieron dentro de Cuba; entrevistaron a 1,200 personas. Según la encuesta, la oposición cubana tendría alrededor de un 46 por ciento de apoyo y Barack Obama tendría una gran popularidad en Cuba, más que Raúl Castro.

 

Pero, ¿es un chiste o una encuesta?

 

Es una encuesta y la puede leer en el Washington Post.

 

Bueno, si esos son los resultados, eso es un chiste. A mí me suena a una broma y no muy bien construida. A mí me encantan las bromas. Creo que tienen que volver a hacer la encuesta. Hay que ver quién les dio la lista, me imagino cómo lo habrán hecho. Tal vez se la dieron esta misma gente. Una vez encargaron una encuesta a una de estas gentes. Además son personas intelectualmente muy mediocres, muy primitivas, moralmente sin ningún valor. Realmente podían haber seleccionado sus títeres de una manera más rigurosa.

 

Se está hablando mucho de una nueva ley electoral, hay mucha especulación sobre si se va a permitir el multipartidismo o incluso mayor pluralidad dentro del Partido Comunista. ¿Usted ve algo como esto sucediendo?

 

No. Cuba esta trabajando con mucha seriedad en lo que hemos llamado actualización del modelo económico, que fue un documento que se debatió por todos los ciudadanos del país. Sufrió miles de modificaciones, se enriqueció con la gente, es nuestra democracia, que nosotros no pensamos que es para exportar. No pretendemos que los EEUU adopten nuestro sistema electoral. En la proclamación de la CELAC de América Latina como zona de paz, está también la idea de respetar el sistema político que cada país ha escogido.

 

EEUU tiene que respetar el sistema político escogido por los cubanos y esa es la base esencial para cualquier tipo de diálogo y hasta ahora, todos los pasos que se ven como posibles y positivos, tienen que ver con ese respeto.

 

EEUU tiene que entender que esta región cambió para siempre, ya no es su patio trasero.

 

Ya que Cuba fue invitada a este Foro, ¿usted cree que este tipo de actos que acabamos de ver es el mejor modo de llevar adelante una agenda? ¿Podemos esperar más de este tipo de eventos, que a muchos les recuerda los actos de repudio?

 

Esto no tiene nada que ver con un acto de repudio, digo, no sé, para mí no tiene que ver con eso, ni aquí hay fanáticos. Aquí hay gente muy inteligente, mucho más inteligente… Tienen que volver a nacer los mercenarios para alcanzar el mínimo de inteligencia y decencia que hay en esa delegación cubana. No son fanáticos, ni son gritones: gritan porque se sienten ofendidos.

 

Pero cuando la gente conversa no necesariamente tienen que gritar…

 

No, nosotros venimos preparados para dialogar, pero para dialogar con otros movimientos sociales, para llevar las recomendaciones a los presidentes pero que nos trajeran a esta gente aquí y los inscribieran incluso con prioridad sobre nosotros, ahí hay una ofensa tremenda.

 

¿Ve alguna posibilidad de que Raúl y Obama se reúnan?

 

Creo que son especulaciones, no tengo ni la menor idea de cuál es el programa de la Cumbre. No sé. Es un proceso largo [las negociaciones con EEUU], complejo y sobre la base de los principios que, hemos reiterado, no son negociables. Otro tema, nosotros apoyamos a Venezuela. El hecho de que ellos se acerquen a Cuba y digan, ‘vamos a tener relaciones diplomáticas’ no quiere decir que la voz de Cuba se va a acallar. No aceptamos la injerencia, no aceptamos las posiciones imperiales. Ellos quieren dinamitar nuestra institucionalidad y nosotros no vamos a admitirlo.

 

Marie Harf, vocera del Departamento de Estado, dijo que el secretario John Kerry se reuniría la noche del jueves con Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de relaciones exteriores de Cuba, en Ciudad de Panamá.