Cubanálisis - El Think-Tank

    LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA

 DESDE EL CAIMÁN

.

Cubanálisis - El Think-Tank abre un espacio más a los heroicos y decididos profesionales que desde dentro del monstruo enfrentan innumerables y continuas presiones para ejercer cada día su derecho a expresar sus opiniones. No se publicarán materiales donde los autores no se identifican con sus nombres reales o no residan en Cuba. El único criterio restrictivo es la calidad: materiales escritos con rigor profesional se publican, aunque Cubanálisis - El Think-Tank no comparta necesariamente opiniones vertidas en dichos artículos.

 

Vicisitudes del transporte en Cuba

Dr Santiago Emilio Márquez Frías, en Primavera Digital

Manzanillo, Granma.- En días recientes, fue sustituido o “liberado” -como lo define el régimen en los medios oficialistas- el Ministro de Transporte, al parecer por no dar pie con bola en las tareas a él asignadas.

El tema transporte, así como otros temas vitales para la población, se torna candente pues en el difícil entorno económico en que se encuentra el país como es lógico, no aparecen -ni aparecerán- soluciones que puedan propiciar un respiro a la población cubana y de forma más específica al ciudadano de a pie.

Para aquel que se ve obligado a utilizar los medios de transporte tanto para ir a escuelas, hospitales, centros de trabajos o para viajar hacia algún lugar del país, es algo que resulta agobiante, estresante y angustioso, algo provocado desde paradas abarrotadas, ómnibus repletos o retrasados, largas listas de esperas, precios abusivos de los automóviles privados dedicados al servicio de taxis, e incluso dádivas por la izquierda para resolver un pasaje ya sea en las agencias de viajes o en terminales de ómnibus.

Días atrás tuve la oportunidad de constatar -de manera personal- el mal servicio que reciben los pasajeros en la Terminal de Ómnibus Nacionales de La Habana, en la sala de estar, destinada a los pasajeros con boletines en que esperan sean revisados sus tickets de viajes. Para con posterioridad abordar los ómnibus que los llevarán a sus lugares de destino.

Allí se encuentran rotos los equipos de climatización, no existen bebederos para que el viajero pueda saciar su sed, ni baños en que las personas puedan realizar las perentorias necesidades fisiológicas que en cualquier momento se puedan presentar. Por último, hasta los televisores que están en la sala, en su mayoría tienen una mala recepción de la imagen que muestran.

Después de abordar el ómnibus, muchos viajeros sienten temor por su seguridad personal, pues ocurren gran número de accidentes por la mala situación en que se encuentran los viales, existiendo muchos tramos peligrosos en los que es forzoso reducir la velocidad del vehículo y actuar con pericia.

Es de señalar que, en un corto período de tiempo, de forma reciente, han ocurrido cuatro accidentes de tránsito en los que han existido pérdidas de vidas humanas y gran número de heridos. En ellos, han estado involucrados ciudadanos cubanos y extranjeros.

En mi caso personal, al llegar a la terminal de ómnibus “Rubén Cabrera Lastre” de Manzanillo, me esperaba otra desagradable experiencia. Los trabajadores a cargo del equipaje acostumbran a brindar un mal servicio con demoras exageradas, no trasladan los bultos al departamento habilitado para estos menesteres y realizan la entrega de maletines y maletas en el mismo ómnibus. Esto ocasiona molotes innecesarios y maltratos verbales a los cansados viajeros que ansían llegar a sus hogares.

A pesar de engañosas esperanzas por compras de algunos ómnibus y promesas de mejoras futuras, está muy lejano el día en que los servicios de transportación estén a la altura de las necesidades reales del sufrido pueblo cubano, que ni en esto consigue tener confort.