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  REFERENDO CONSTITUCIONAL: EL STRIKE CANTADO
QUE PONCHÓ AL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
 

Alejandro Hernández Cepero, en Primavera Digital

El Cerro, La Habana.- “Aunque, se empeñen en minimizar su derrota, este “referendo” constituyó más que todo la sentencia de muerte del sistema político imperante en la mayor de las Antillas desde 1959”.

Mucho se ha hablado, escrito y documentado desde que se anunciara por parte del régimen de La Habana, la realización del mal llamado “referendo constitucional” el pasado 24 de febrero.

Pero por mucho que se haya hablado, escrito y documentado, no quiere decir que todo esté dicho y propongo ver el “referendo” desde una óptica diferente.

En los países donde existe una democracia funcional, lo primero que observamos es que existen varios partidos, que en el momento de la arrancada por la carrera presidencial, cada uno echa mano a sus recursos, sus estrategias y todo lo que tiene al alcance para, como decimos en buen cubano, llevarse el gato al agua.

Durante la “carrera por la presidencia” de un país, es normal que algunos de los votantes se dejen seducir por las campañas de postulantes ajenos al partido de su preferencia y terminen “cambiando de bando”.

Otros por su parte, se mantienen inamovibles, aun sabiendo que cada año, por un lado, su partido va perdiendo fuerza y retrocede en el alcance de ciertos y determinados “logros sociales”, que durante décadas, fueron el pedestal desde donde repiten papagayamente una serie de conquistas. Vana palabrería, metal que resuena, címbalo que tañe.

Por otro lado, en la misma medida en que se almacenan cada vez más y más problemas sin resolver, surgen otros nuevos. No se vislumbra en el horizonte la mínima señal de luz. La tiza, siempre la tiró el negrito.

Le propongo amigo que veamos el pasado “referendo constitucional” desde la óptica de dos partidos enfrentados: el partido por el Sí y el Partido por el NO y lo haré con una sencilla pregunta: ¿Cuál debería ser, en su opinión, el mínimo de miembros que debería tener un partido para gobernar un país?

En las democracias, la mayoría gana y esto nos lleva a una segunda pregunta mucho más importante que la anterior: ¿Cómo es posible entonces que un partido gobierne y no cuente entre sus miembros, ni con el 10% de la población total de su país?

Despejando ecuaciones Según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información de Cuba (ONEI) en su Informe de Población para 2017 el país tenía una población de 11’616,004 habitantes de manera que, el 10% de su población estaría compuesto por un total de 1’161,600.4 habitantes.

Por su parte, Raúl Castro Ruz Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, en su Informe de Clausura al 7mo Congreso del cónclave partidista -publicado en Cubadebate en idioma inglés- reconoció que el partido que él dirige desde la muerte de su antecesor “representa a más de 670,000 miembros, del afiliados a aproximadamente 54,500 unidades del Partido”. Unas 12.29 personas por unidades del partido.

De igual manera y aunque no ofreció la cifra exacta, reconoció que “la membresía del Partido ha disminuido” y achacó las causas de semejante disminución a “las tendencias demográficas negativas que afectan al país, una política de crecimiento restrictivo mantenida desde 2004 y deficiencias en los esfuerzos para capacitar, retener y motivar a los miembros potenciales…”.

Analizando su discurso de clausura, es fácil comprender la inmensa angustia sufrida al reconocer semejante impacto negativo en un partido, “victorioso e inmortal” a tal punto que, a manera de bálsamo no sé si para él mismo o para los que no tenían otra opción que estar allí presentes y escucharle, reconoció que “esta tendencia se ha desacelerado en los últimos años”.

Propongo ahora que veamos los datos suministrados por la Comisión Nacional Electoral (CNE) presidida por Alina Balseiro, -ironía incluida- una de las “más de 670,000 miembros del partido”. Según la CNE, juez y parte del “referendo” un total de 706,400 cubanos votamos por el NO y entonces cabe la pregunta, ¿cómo es posible que 670,000 personas se impongan sobre 706,400?

¿Cómo es posible que un partido con solo 670,000 miembros gobierne con total impunidad una nación de 11 millones 616,004 habitantes?

Lo cierto amigo es que, aunque se empeñen en minimizar la derrota, este “referendo” constituyó más que nada la sentencia de muerte del sistema político imperante en la mayor de las Antillas desde 1959.

Nuestro NO hizo historia.

Aunque se empeñen en no reconocerla, esto es en buen cubano, su maletín con rueditas y todo para que les resulte más fácil cargar con él. Si sumamos a todos los números, decir que 2 millones cuatrocientos setenta y seis mil ciento ocho cubanos tuvimos el coraje de plantarle cara al régimen, nuestra victoria es arrolladora.

Son cifras sin precedentes en la historia posterior a 1959.