Cubanálisis - El Think-Tank

    LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA

 DESDE EL CAIMÁN

.

Cubanálisis - El Think-Tank abre un espacio más a los heroicos y decididos profesionales que desde dentro del monstruo enfrentan innumerables y continuas presiones para ejercer cada día su derecho a expresar sus opiniones. No se publicarán materiales donde los autores no se identifican con sus nombres reales o no residan en Cuba. El único criterio restrictivo es la calidad: materiales escritos con rigor profesional se publican, aunque Cubanálisis - El Think-Tank no comparta necesariamente opiniones vertidas en dichos artículos.

 

Historias anónimas sobre la verdad desde el interior de un sistema

Yonás Bulnes Varona, en Primavera Digital

Playa, La Habana.- Un periodista o un comunicador oficialmente acreditado tiene la posibilidad de hacer el trabajo de campo para colectar la información que respaldará su posterior reportaje o publicación. En el caso de trabajadores independientes de ese gremio y que además sean opositores, la posibilidad es del todo imposible.

El pasado 28 de abril de este año, fui objeto de uno de los procederes absurdos del sistema impuesto en Cuba. Solo por mi pensamiento, la policía Seguridad del Estado, (DSE) y la policía regular, Policía Nacional Revolucionaria, (PNR) fueron por mí a mi casa, supuestamente a conversar conmigo. Debido a la cercanía del 1ro de mayo, terminé detenido sin motivo alguno, sin móvil aparente e incluso fui trasladado a un centro de reclusión temporal, conocido como Vivac.

Paradójicamente, mi estancia allí, más allá del mal momento, me dio la posibilidad de ser testigo presencial sobre cómo funciona el sistema penitenciario y aunque solo fuera por dos días, recogí testimonios, historias anónimas aportadas por algunos de los presos que allí se encontraban. Son anónimas porque aun sin saber sus nombres y en algunos casos sin ver sus rostros, solo por estar allí y escuchar todo lo que se hace posible escuchar, ya que contar historias es lo único que pueden hacer para desahogarse y socializar, pues en el sistema se producen horrores que devienen perjuicio para aquellos que allí se encuentran.

En este contexto, hablaré de una historia que es como el denominador común entre muchos presos que allí se encuentran y que he abordado en otras ocasiones. La migración interna, el desplazamiento de nacionales a lo largo del espacio nacional que comparten es un fenómeno internacional. Aquí en Cuba ha devenido en un delito, habilitado para un tratamiento severo. En muchos casos se trata de personas que residen en La Habana y que desde otro punto de vista, tienen el derecho de establecer su residencia en el lugar que estimen conveniente. Esto hoy no termina así. Estas personas están a la espera de ser deportadas a sus provincias de origen.

Tal y como suena. Hablo de deportación interna masiva provocada por la incapacidad del gobierno de resolver los problemas que generan la migración interna.

Otro detalle que llamó mi atención es sobre el ‘derecho de guardar silencio’. Este es uno de los derechos de los presos o detenidos en cualquier lugar del mundo. Al escuchar las historias anónimas, supe que si en Cuba decides guardar silencio, puedes ser o serás condenado sin que tan siquiera se demuestre tu culpabilidad y más allá de esto ser acusado de cosas ajenas a la estancia en este sitio.

Más allá, desde mi experiencia personal, expongo que guardar silencio fue una posición que me vi obligado a asumir al llegar a la unidad policial, supuestamente para una entrevista y terminar preso. Algunos entre los policías con los que tuve contacto, me aconsejaron defenderme y no guardar silencio, pues podría ser condenado solo por eso, guardar silencio.

Lo que realmente ocurrió fue que al llegar al Centro de Detención Temporal, nadie me dijo el motivo de mi presencia allí. Así fue desde el domingo 29, hasta que pregunté el martes en la mañana y me dijeron que sería restituido, pasado el desfile del 1ro de mayo.

Como colofón, me remito a algo que escribí sobre las condiciones de vida en el sistema penitenciario en Cuba y la comparación entre esas condiciones y las existentes en la Base de Guantánamo. Aquí, llaman a los presos por su nombre.

Me llamó la atención cuán rápido regresan los presos del comedor y ya en el último día pregunté, por qué. Me explicaron que no era por el tiempo establecido, sino por la cantidad de alimentos que no es abundante y bastante cuestionable. En ese momento alguien habló sobre un cubano deportado desde el sistema penitenciario estadounidense y que en conversaciones con él quedó claro que las diferencias entre las condiciones de vida allá y aquí, son abismales.

Quiero agregar que hablamos de sistema penitenciario y no quiero pecar de ingenuo o santificar reclusos. Entre estos están los más peligrosos y perjudiciales a la sociedad, pero también quienes no son tan peligrosos e incluso inocentes y presos políticos. A esto ha de sumarse que todo el mundo es inocente hasta que no sea demostrada su culpabilidad, en un proceso justo e imparcial.

Sobre todo esto, quiero exponer que desde el Canal Habana una funcionaria de la Fiscalía General de la República expuso los ‘derechos y beneficios de los reclusos’, además de formas correctas de proceder de tal fiscalía. O su autoridad para privar de libertad a los ciudadanos. Al escucharla, todo sonaba demasiado bonito e incluso correcto, pero como he dicho, la realidad es que lo que sucede está muy lejos de ser correcto, desde el punto de vista de la justicia y eso es una consecuencia directa de que en Cuba no exista, separación de poderes.

Para comprender un preso, hay que estar preso. Nadie puede cuestionar el proceder del Poder Judicial como propiedad del estado. Para obtener reivindicación tras las rejas, hay que tener buen comportamiento, mientras el sistema te trata mal.

El clásico ejemplo para esto son los presos políticos. Si se revisan los expedientes se verá que están sentenciados por cualquier cosa que se inventa el sistema para ocultar la verdadera causa que no es otra que ‘Disidencia Política’. Lo digo porque cuando un dirigente del gobierno es cuestionado sobre este particular, regularmente expresa que: “¡En Cuba no existen presos políticos!”.