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En los últimos 61 años, estas serán las peores festividades
de Navidad y Fin de Año
 

Rogelio Travieso Pérez, en Primavera Digital

 El Cerro, La Habana.- Es crítica la situación política, económica y social en que nos encontramos, cuanto disgusto, desilusión, desesperanza y tristeza, se apodera del pensamiento, el alma y el corazón de los cubanos de a pie.

Al escribir estas líneas, son varios los recuerdos que acuden a mi mente y me hacen pensar lo felices que fuimos los cubanos, aunque algunos fueran muy pobres. Estas fechas, eran celebradas por la gran mayoría.

Festividades que servían para reunir y amistar a familias y amigos que se encontraban distanciados por cualquier divergencia. También fue reunirse, compartir y cenar entre familiares y amigos. Disfrutar del gozo que nos brindaban estas fechas. Así era y no tenía nada extraño.

En aquellos tiempos, no importaba si unas personas eran liberales y otros socialistas. Lo importante era ser y sentir como cubanos. Sobre todas las cosas, ser personas decentes y honradas, familiares y amigos. Independientemente de que en algunos gobernantes y funcionarios, existiera la corrupción, de manera mayoritaria, en el cubano prevalecía la honradez.

Recuerdo, que con motivo de la Navidad, a mi padre le pagaban el aguinaldo pascual y como él comentaba a mi madre, que con los $50.00 pesos o dólares con los que le congratulaban, sobraba para los gastos que estas festividades ocasionaban en el hogar.

A modo de ejemplo puedo señalar algo sobre los precios de lo que generalmente se consumía en esas celebraciones. Un refresco costaba 0,05 centavos, una cerveza 0,20 ctvs, ron bueno o vino, entre 0,60 o 0,90 centavos la botella, una libra de carne, pollo, guineo 0.30, cualquier tipo de turrón español no más de un peso, etc. Algo muy importante, no existía restricción alguna para adquirir lo que se quería consumir.

Es muy importante destacar que hace 70 años los salarios de los trabajadores cubanos eran muy superiores a los existentes hoy. Sin embargo el costo de la vida que existe en la actualidad es abismalmente muy superior a lo que existía hace 70 años.

En el Central Hershey, mi padre era capataz, en los departamentos de granuladores y cajones de azúcar en los pisos 2 y 5 del ingenio. Él siempre trabajó en el Central, por espacio de 46 años. 1926-1972. Este central refinería, fue una de las mejores industrias de Cuba, con su batey. Hoy, el central fue demolido como fábrica del dulce cubano y el batey es un caserío fantasma.

En 1969, en un discurso Fidel Castro Ruz planteó que por motivos de la contienda de la ‘Zafra de los 10 millones de T.M de azúcar’ se hacía necesario que estas celebraciones fueran trasladadas para el mes de julio como festividades por el 26 de julio y no como navidad y n de año.

Excepto la zafra de 1969-1970 que se produjo más de 8,0 millones de T.M de azúcar. Los anteriores 57 años con los demás gobiernos republicanos, no hubo ninguno entre ellos que suprimieran estas festividades.

En casi todos aquellos años, se produjo, más millones de toneladas métricas de azúcar, que en los 59 años de zafras con el régimen estatista actual.

Ese disgusto, desilusión, desesperanza, tristeza fue provocado por la destrucción de nuestra industria azucarera, con la que Cuba presumió ser la azucarera del mundo. Hoy, hay hasta que importar azúcar y también otros muchos productos, que antes se producían en nuestro país.

Ya apenas existen fábricas de refrescos, cervezas, confituras, galletas y pan con calidad, excepto los que laboran y expenden particulares. La producción de carnes, leche, pescados y derivados de estos, prácticamente no existen. Otros muchos ejemplos más se pudieran señalar, de los que el pueblo cubano de a pie, apenas tiene acceso al consumo. Es muy lamentable y triste tener que decirlo.

Son 59 años con una cuota miserable para la alimentación del pueblo de a pie. Sin embargo, a esa miseria que distribuyen con el racionamiento impuesto, algunos dirigentes y funcionarios del oficialismo la llaman, ¡Canasta Básica!

Unido a toda esta tragedia de miseria, limitaciones y prohibiciones, la mayoría de las viviendas están sin pintar. Antes de 1959, las casas aunque fuera con cal, se pintaban. Hoy la basura en las esquinas predomina, las calles y aceras están en gran parte destruidas y todo es muy lamentable.

Antes de concluir quiero añadir mi opinión con la situación actual que aprecio en los cubanos de a pie.

Se percibe un rechazo generalizado contra el nuevo Proyecto de Constitución y contra todas las medidas antipopulares que se adoptan contra las libertades políticas, económicas y sociales ¡Sin libertades, jamás tendremos prosperidad! Son 60 años, que incluyen los mejores años de la vida de cualquier persona.

Lo señalado hasta aquí y otros muchos más ejemplos que pudieran citarse, es lo que ha provocado y provoca que cada año, que subsistimos, es peor que el año que de dejamos atrás.

La situación del desabastecimiento generalizado, el caos en el transporte, la presión contra los cuentapropistas y cooperativas particulares, transportistas, artistas etc., provoca más aun, que nuestra subsistencia se mueva en niveles tan críticos. Todo ello es, ha sido, y suman suficientes razones, para que estas festividades de navidad y fin de año 2018: ¡Sean las peores de los últimos 61 años!