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En el “invento”, para lograr alimentar a la familia

Dagoberto Martínez Martínez, en Primavera Digital

Pinar del Río, La Coloma.- Cada día de la semana la población lucha -de forma incansable- por solucionar la pésima situación existente con la alimentación, ya que los ingresos son insuficientes dentro de los estándares permitidos a la mayoría de los grupos poblacionales.

Ejemplo de ello lo tenemos en los productos de la canasta básica, que se adquieren cada mes, por la mal llamada libreta de abastecimientos. Que apenas alcanzan para unos diez días; es decir que el resto del mes, las familias cubanas tienen que vivir del invento para poder llevar a la mesa el alimento al menos una vez al día.

Porque una gran parte de los productos que se adquieren, proceden de la bolsa negra y son sustraídos de los mismos lugares donde se compra la canasta básica. Hay productos a granel como las pastas, fideos y los huevos que son por unidades que tienen fechas de vencimientos y que a las pocas horas de vencerse, ya pueden encontrarse en la bolsa negra. Les ponen fecha de vencimiento porque son a granel y pueden coger algún tipo de gorgojo.

Esto puede parecer contradictorio si se conoce que, en las mismas redes de comercio, de los llamados Mercados Ideales, se reciben iguales productos y carecen de fecha de vencimiento. Esto implica, que solo están sujetos a ella, los productos de la canasta básica.

Igual sucede con los cárnicos, en particular con el pollo trozado, que nunca entra a las carnicerías completo. En la mayoría de los casos, nos tropezamos con un 2% de merma, reducido de la cuota de algún que otro cliente, que al final nunca aparece. Sin embargo, si al pollo vendido por la libreta se le aplica ese 2% de merma, al que entra de forma liberada a un precio que solo los que tienen dinero extra en su salario, pueden cubrir, le ponen la merma entre el 6 y el 8% y como es lógico, este deja más ganancia.

Pero hay que decir que cuando cualquier producto es suministrado a las carnicerías, le pesan desde el embalaje hasta la cantidad de hielo de refrigeradores comunes, que traen dentro de las cajas enchumbadas en agua, que les aumenta el peso en varios kilos por encima del neto. De esta manera, la mayoría de los consumidores entran a formar parte de una lista interminable de faltantes, mes tras mes.

Ni el gobierno, ni las entidades de comercio, solucionan esto por la gran falta de gestión administrativa, de la cual anda muy escasa, la provincia de Pinar del Río. Existen las quejas suficientes al respecto, pero como todas las cosas que afectan a nuestra población quedan archivadas o en el gran cesto de la basura.

Mientras, las personas continúan en el “invento” para lograr alimentar a toda una familia.