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El preámbulo de la Constitución, algo ajeno a la realidad
vivida en los últimos 60 años
 

Rogelio Travieso Pérez, en Primavera Digital

Reparto Martí, El Cerro, la Habana.- El lunes 7 de enero dediqué parte de mi tiempo en dar lectura a la Constitución que pretenden llevar a referendo el 24 de febrero próximo. Al comenzar dando lectura al preámbulo, me hice las siguientes preguntas. ¿Quiénes redactaron ese preámbulo, pensaran que a todos los cubanos, de manera enajenada les importarán un bledo las inexactitudes poco realistas, de la retórica utilizada, que solo sirve para distorsionar y ser portadoras de una verborrea engañosa y confusa?

Como argumentos a la pregunta que me hice a continuación, como un cubano que se interesa por lo que sucede en el país que nació, expondré mis razones e inquietudes sobre parte de lo que aparece en el preámbulo de la nueva constitución y que dice: “Inspirados en el heroísmo y patriotismo de los que lucharon por una patria libre, independiente, soberana, democrática, de justicia social y solidaridad humana, forjada en el sacrificio de nuestros antecesores”.

¿Se podrá hablar de libertad en un país que solo pueden practicarse las ideologías socialista y comunista y que en la Constitución que redactaron, se excluye a los cubanos que no las profesan?

Y continúa diciendo… “Por los que lucharon durante más de cincuenta años contra el dominio imperialista, la corrupción política, la falta de derechos y libertades populares, el desempleo, la explotación impuesta por capitalistas, terratenientes y otros males sociales”.

¿Acaso no existe actualmente corrupción de todo tipo en Cuba? ¿Se puede asegurar como aparece en el preámbulo, que en Cuba se respetan nuestros derechos y las libertades populares? ¿Ello podrá ser posible cuando los trabajadores no tienen sindicatos libres y los cubanos carecen totalmente de la posibilidad de integrar una sociedad civil independiente, como en cualquier otro país con libertad?

¿Podrán existir derechos en un país, donde los disidentes y opositores son expulsados de sus trabajos; donde las universidades son para los revolucionarios; donde los disidentes y opositores son excluidos y no se les permite participar de la política nacional, como si la nación perteneciera solamente a una parte de sus hijos? ¿Acaso los cubanos no son explotados por el Estado Totalitario que proporciona salarios de miseria y se apropia a través de las bolsas de empleo de la mayor parte de lo que deberá corresponder del pago en misiones internacionalistas y lo que abona los inversionistas por la mano de obra u otros trabajo?

En otra parte del preámbulo se señala: “Conscientes, de que la unidad nacional y el liderazgo del Partido Comunista de Cuba, nacido de la voluntad unitaria de las organizaciones que contribuyeron decisivamente al triunfo de la Revolución y legitimado por el pueblo, constituyen pilares fundamentales y garantías de nuestro orden político, económico y social”.

¿De qué unidad nacional y de que liderazgo de un único partido, puede hacerse mención, en un país como Cuba, donde han impuesto y permiten solamente la existencia de lo que aún llaman revolución y constitucionalmente, solamente las ideas del socialismo y el comunismo? ¿De qué unidad puede hablarse, cuando posterior al primero de enero de 1959 las familias cubanas fueron divididas entre revolucionarios y contrarrevolucionarios y esos que califican de contrarrevolucionarios, fueron y son vigilados, reprimidos y en casos atemorizados, maltratados y encarcelados?

¿A qué unidad puede hacerse mención, cuando alrededor del 20% de los cubanos se han marchado del país y si pudieran, otro por ciento similar o mayor se marcharía también? Todo esto dada la falta de libertades individuales, bienestar y la posibilidad de una vida al menos de esperanzas y no de represión, autoritarismos, exclusión política, miseria y frustración por escaseces de todo tipo, como ha sido en estos largos e infelices 60 años.

Antes de 1959, con las situaciones negativas que pudieran haber existido, ¿Los cubanos tan masivamente se marchaban de la tierra en que nacieron? El pueblo de manera soberana e independiente, sin manipulaciones de ningún tipo y con la transparencia necesaria ante decisión tan delicada, ¿ha decidido que el Partido Comunista de Cuba ocupe el liderazgo y sea la fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado? ¿Acaso los cubanos han tenido de manera independiente y neutral, la posibilidad de decidir verdaderamente, que el régimen socialista sea irrevocable, lo que condenaría así a las presentes y futuras generaciones?

Como se podrá apreciar, en solo estos pocos ejemplos, sobre el preámbulo que aparece en la nueva Constitución, los 60 años transcurridos han demostrado que la retórica y verborrea utilizada en el mismo, no demuestra otra cosa, sino la de estar está muy lejos de nuestra realidad, la vivida por la mayoría del pueblo cubano de a pie.

La no independencia de los poderes públicos se basa en una Comisión Electoral oficialista que utilizan en elecciones y referendos, que responden al Partido Comunista de Cuba.

Una vez más y ajeno a credibilidad alguna, con posterioridad al 24 de febrero próximo, informarán a los cubanos y la comunidad internacional, que el pueblo cubano aprobó mayoritariamente otra Constitución, muy similar a la de 1976-1992-2002. Los que continuemos subsistiendo dentro de Cuba seguiremos excluidos y enajenados en la política y la economía, siendo víctimas en una sociedad condenada por una Constitución ideológica.

En lo que al pensamiento martiano respecta, ¿no es algo contradictorio que de acuerdo al pensamiento martiano sobre las constituciones, aparezca el Apóstol de la independencia en la Constitución que será refrendada? José Martí, advirtió al respecto y cito: “Una Constitución es una ley viva y práctica que no puede construirse con elementos ideológicos”. “La propiedad conserva los Estados”.