Cubanálisis - El Think-Tank

    LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA

 DESDE EL CAIMÁN

.

Cubanálisis - El Think-Tank abre un espacio más a los heroicos y decididos profesionales que desde dentro del monstruo enfrentan innumerables y continuas presiones para ejercer cada día su derecho a expresar sus opiniones. No se publicarán materiales donde los autores no se identifican con sus nombres reales o no residan en Cuba. El único criterio restrictivo es la calidad: materiales escritos con rigor profesional se publican, aunque Cubanálisis - El Think-Tank no comparta necesariamente opiniones vertidas en dichos artículos.

 

¿De qué democracia y elecciones escribe Toledo Sande?

Roberto Jesús Quiñones Haces, en Primavera Digital

Guantánamo.- Este 13 de febrero el periódico Granma, órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, publicó el artículo “De 24 de febrero en 24 de febrero”, del conocido investigador de la obra martiana Luís Toledo Sande. Desde la pequeña foto que aparece en la parte superior izquierda de la última página de Granma, el intelectual nos mira con rostro adusto, al cual sumo cierto aire admonitorio, quizás por su condición de intelectual orgánico del castrismo o gracias al pelo cano de su barba hirsuta y abundante cabellera.

Por razones de trabajo leo bastante la monótona prensa oficialista. En Cubadebate -la madriguera de los talibanes del castrismo- he leído los farragosos y larguísimos artículos de Toledo Sande, sobre todo los dedicados a José Martí, algunos de más de 4000 caracteres, algo abusivo para una publicación digital.

En este artículo critica a los obispos  -sin mencionarlos- por su contundente documento “Mensaje de los Obispos Católicos Cubanos” en relación con la nueva Constitución de la República” y, de paso, asegura que manipularon el pensamiento del Apóstol. Que lo diga otra gente pasa, pero que lo arme Toledo Sande sin argumentar su criterio es realmente vergonzoso. Aunque el articulista sabe muy bien que las citas de Martí usadas por los obispos no son falsas, ni han sido manipuladas, como arma, no es esa la conclusión a la que puede arribar quien lea en Granma este artículo que seguramente le ordenaron “o pidieron” escribir desde el departamento ideológico del partido, lo cual coincide con la reiterada presencia que han tenido por estos días en los medios del castrismo varios “líderes religiosos”, quienes -también sin mencionarlos- han atacado a los obispos. ¡Qué casualidad!

Quien haya leído el documento recordará que los obispos citan a Martí cuando analizan la sustentación ideológica de la Constitución, un documento que presuntamente ha sido elaborado con todos y para el bien de todos- como también se asegura en el Artículo 1 que está configurado nuestro Estado- cuando en realidad es un documento elaborado por todos y para el bien de todos los que apoyan al castrismo. Los demás cubanos estamos excluidos del proyecto de nación que proponen los comunistas. En tales condiciones hablar de democracia, justicia social, igualdad y Estado de derecho es una burla extraordinaria y dice mucho de la honestidad de los intelectuales que expresan públicamente su apoyo a esta Carta Magna discriminatoria.

Los obispos volvieron a citar al Apóstol al reproducir esta frase medular: “Una Constitución es una ley viva y práctica que no puede construirse con elementos ideológicos”. Y luego volvieron a citarlo tomándolo como referencia en cuanto a su posición en defensa del matrimonio tradicional.

Lejos de reaccionar como un conocedor de la obra martiana, Toledo Sande recrimina a los dignatarios porque -según él- no han apreciado ni respetado el pensamiento martiano en su rica amplitud, ni han visto como los retrata. Me parece una argumentación muy pobre y una ofensa gratuita, similar a la de tanto “alumno martiano” que aparece reiteradamente en los medios oficialistas. Al parecer piensa que porque es un reconocido investigador de la vida y obra de Martí eso basta para creerle, o que hay que hacerlo porque tiene níveas barbas y escribe en Granma y Cubadebate.

Asegura que el proceso de discusión de la Constitución fue democrático porque muchos cubanos pudieron expresar sus opiniones. Olvida que la democracia es mucho más que la libertad de expresión e incluye, entre otros derechos, el empoderamiento efectivo de los ciudadanos, algo que no ha existido jamás en estos sesenta años de dictadura castrista, y que a varios opositores pacíficos y periodistas independientes la Seguridad del Estado no les permitió asistir a esas reuniones. Hoy mismo también les impide desplazarse dentro del territorio nacional. Se le olvidó también que los ilustres diputados de la unanimidad no informaron al pueblo sobre cuántos ciudadanos se opusieron en esos debates al sistema de partido único y a la irrevocabilidad del socialismo, dos ucases de la nueva Carta Magna que desconocen la soberanía del pueblo y, sobre todo -como bien afirmaron los obispos- que la Asamblea Nacional del Poder Popular se desentendió olímpicamente del rechazo popular al matrimonio igualitario que ahora han vuelto a introducir en la Constitución solapadamente.

Afirma el articulista que: “Donde se abría el margen para que los gobernadores provinciales fueran funcionarios designados, triunfó que -tratándose de cargos para dirigir a la población en sus respectivos territorios- sean fruto de elecciones, para que tengan mayor compromiso responsable con el pueblo. Se fortalece así la democracia y se previenen distorsiones asociables al abuso de la autoridad personal”.

Indudablemente no leyó bien la Constitución y ha sido demasiado entusiasta con su “democracia socialista”, porque en el artículo 175 se asegura que el gobernador provincial y el vicegobernador serán elegidos por los delegados de las asambleas municipales, luego de haber sido propuestos por el presidente de la República. La elección del presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular se mantiene como hasta ahora, ¿no lo sabía Toledo?

El pueblo cubano no va a tener ninguna participación en la elección de ningún cargo público importante, por tanto seguirá careciendo de poder de decisión en este aspecto pues solamente podrá elegir a los correveidiles del partido, es decir, a los delegados de cada circunscripción. Las personas que van a elegir a estos dirigentes seguramente constituyen mucho menos del 1 % del listado de electores de esos territorios. El 99% restante, quizás más, no decidirá nada. ¿De qué democracia y elecciones escribe Toledo Sande?

Me asombran estos intelectuales a quienes no les bastan sesenta años de dictadura y abusos de todo tipo y continúan soñando con un socialismo que no ha sido, no es, ni será. Como si tuviéramos una vida similar en duración a la de los quelonios, continúan proyectándose al futuro, a semejanza de aquella famosa frase de su ídolo: “¡Ahora sí vamos a construir el socialismo!”, dicha cuando ya la dictadura había cumplido 26 años.