Cubanálisis - El Think-Tank

    LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA

 DESDE EL CAIMÁN

 

.

Cubanálisis - El Think-Tank abre un espacio más a los heroicos y decididos profesionales que desde dentro del monstruo enfrentan innumerables y continuas presiones para ejercer cada día su derecho a expresar sus opiniones. No se publicarán materiales donde los autores no se identifican con sus nombres reales o no residan en Cuba. El único criterio restrictivo es la calidad: materiales escritos con rigor profesional se publican, aunque Cubanálisis - El Think-Tank no comparta necesariamente opiniones vertidas en dichos artículos.

 

Y dale con el paripé

José Hugo Fernández

LA HABANA, Cuba, octubre, www.cubanet.org -Mientras las calles de medio mundo hierven con las manifestaciones de ciudadanos indignados, La Habana continúa bajo su falsa calma chicha. Muchos podrán verlo como algo normal, toda vez que lo anómalo ha llegado a convertirse en nuestro modelo de normalidad. Sin embargo, ocurre que dadas las actuales circunstancias del país, el hecho resulta tan anómalo que lo es hasta para nosotros. Y todavía más, desborda el colmo, por su exagerada anomalía.

Si aun los voceros y aliados del régimen reconocen la crisis crónica que sufrimos desde hace años. Y si nadie duda que por su envergadura, esta crisis -económica, institucional, sistémica, moral- es incomparablemente más grave que aquellas que hoy llena de indignados las calles de New York o Madrid, ¿cómo podría explicarse entonces la ya casi obscena calma chicha de marras?

Es tan difícil que hasta muchos ministros de Dios y algunos sublimes intérpretes de los caracoles han preferido deponer los propios reclamos de respeto a sus derechos para concentrarse en tareas más sosegadoras, como la de clamar por la liberación de los 5 espías presos en Estados Unidos, que ya vienen siendo 4.

Y en tanto, los caciques del régimen, junto a su coro de filósofos de la tuerca con rosca izquierda, se afanan en el paripé de hacer creer que creen que aquí no hay indignados porque la gente no tiene motivos como los de New York o Madrid.

Se diría incluso que el batiburrillo de descontentos sociales de allende los mares, luego de haberles aterrado en un principio, de pronto empezó a ser asumido por ellos como río revuelto.

De manera que ahora saturan los noticiarios con detalles sobre protestas, huelgas y manifestaciones que suceden por allá, lejos de nuestro alcance y resueltamente ajenas a nuestra realidad. La maniobra puede resultar tan simplona como burda. De acuerdo. Pero al final es lo de menos, ya que en política todo cabe, mientras más trapacero, mejor, con tal que arroje utilidades prácticas.

Cierto sabio cínico dejó dicho que Dios creó el mundo en un momento de aturdimiento. Ante tamaña empresa, quizá nuestros caciques vean como un fácil ejercicio de cortar y coser ganarse el disfrute de la última afeitada tratando de aturdirnos a golpe de cortina de humo sobre lo mala que está la cosa por allá afuera.

No me atrevo a jurar que en alguna medida lo consigan, pero lo que sí parece evidente es que ellos están muy optimistas con el plan. Porque si algo no aprendieron nunca a disimular es su optimismo. Para desgracia nuestra, dicho sea de paso.

Basta que se sientan un tantico más seguros para que se pongan optimistas y de inmediato incurran otra vez en su manía de apretar la tuerca con rosca izquierda.