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TEMAS CLAVES DE LA ECONOMÍA NO ABORDADOS
EN LA REUNIÓN DEL CONSEJO DE MINISTROS
 

Osmar Laffita Rojas, Primavera Digital

Capdevila, La Habana.- En las intervenciones del presidente Raúl Castro y del titular de Economía y Planificación, Marino Murillo Jorge, en las diferentes sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular celebradas el 19 y 20 de diciembre de 2014, anunciaron que el plan de la economía nacional crecería en el año 2015 un 4%.

Dicho plan está dirigido a detener el decrecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) ocurrido en los últimos años. Para lograrlo se contempla un incremento de la industria manufacturera, la construcción, el comercio, el turismo, la agricultura, la ganadería y la silvicultura. De ese incremento se excluye la industria azucarera.

Han trascurrido más de 5 meses de ese anuncio y el pueblo cubano, que es uno de los más desinformado del hemisferio occidental, está ajeno al estado actual de la economía cubana. Esto sucede porque en la prensa oficial y en las intervenciones de los dirigentes del gobierno recurren a un lenguaje críptico cuando abordan determinados asuntos de la economía cubana y por lo general, no dicen nada.

¿Cómo el pueblo puede medir el verdadero desarrollo de la economía nacional?

El proceder de la prensa oficial y los dirigentes del gobierno de ocultarle al pueblo los asuntos de la economía, responden a la persistente e incurable enfermedad del secretismo que tiene contagiado también a los diputados y a los dirigentes de las llamadas organizaciones de masa que presentan como sociedad civil.

En el caso de las organizaciones sindicales verticales, antes de exponer sus criterios sobre los asuntos de la economía nacional tienen que pedirle permiso al Partido Comunista, que por lo general no los autorizan.

Una muestra de esa escandalosa manipulación y secretismo informativo quedó una vez más reflejada en la información dada a conocer por los medios oficiales el pasado primero de junio, en un apretado resumen, de la reunión del Consejo de Ministros celebrada el 29 de mayo.

En dicha información no se refieren al cumplimiento del PIB del primer trimestre, no hay mención del comportamiento de los principales indicadores macroeconómicos que fueron anunciados en la Asamblea Nacional el 20 de diciembre del pasado año, cuando se aseguró que serían determinantes para el cumplimiento del 4 % del PIB fijado para este año.

Cómo se explica que al referirse a los asuntos abordados en la susodicha reunión se hayan olvidado de informar del monto de azúcar producido en la zafra, que concluyó en la segunda quincena de mayo y en la que participaron 50 centrales y las 13 empresas azucareras existentes en el país.

Sobre la zafra, la única información oficial que se conoce fue la brindada por el vicepresidente del Consejo de Estado, Ramón Manchado Ventura, en su discurso pronunciado el 17mayo en la clausura del XXI Congreso de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP). Machado Ventura se limitó a decir que se habían producido 300 000 toneladas de azúcar más que en la zafra precedente, en la que se produjeron 1,6 millones de toneladas. Entonces se deduce que la meta de la zafra 2014-2015, que era 2 millones toneladas, no se cumplió.

Parece que la zafra no tenía la suficiente importancia económica para que se informara de ella.

Dónde está la seriedad de un gobierno, que a más de cinco meses del inicio del año no ha informado a la población a cuánto ascendió la producción agrícola en el año 2014.

Se ha podido conocer por medio de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), en su informe “Sector Agropecuario, indicadores seleccionados, enero-diciembre 2014, edición febrero 2015”, que la producción de viandas y hortalizas ascendió a 4 020 9000 toneladas, la de leche fresca fue de 503 500 000 de litros, 139 700 toneladas de carne de res y 225 400 toneladas de carne de cerdo. Pero las cifras de estas producciones no son del dominio de la población.

Cómo es posible que el gobierno, al dar a conocer lo debatido en la reunión, omitiera un elemento tan importante como la producción agrícola.

El vicepresidente del Consejo de Ministros Marino Murillo informó a los diputados de la Asamblea Nacional que en el presente año el gobierno destinará 2 000 millones de dólares para la importación de alimentos, fundamentalmente arroz, leche en polvo, frijoles, chícharos, aceite, maíz, soya y trigo. La mayoría de esos alimentos se pueden producir en Cuba, lo que indica la gravedad de los problemas que hoy atraviesa la agricultura cubana.

La construcción, según se ha informado está entre los sectores que incidirán en el cumplimiento del PIB para este año, pero en el informe de la reunión del Consejo de Ministros no explican el comportamiento de la actividad constructiva en los últimos cinco meses.

Lo único que se ha podido conocer es lo reflejado en el informe de la ONEI “Panorama Económico y Social, de su edición abril 2015” es que en el pasado año se construyeron 25 037 viviendas en todo el país; de ellas, el sector estatal y cooperativo edificó 12 338, las restantes 12 699 fueron construidas por esfuerzo propio.

Los comentarios sobran. Es del dominio de la población la grave situación habitacional que hoy confronta un alto por ciento de familias cubanas. La ridícula cantidad de viviendas construidas es una clara señal de la grave crisis en que se encuentra atrapado el sector de la construcción.

El informe de la reunión del Consejo de Ministros reflejado por los medios oficiales, con su secretismo y desinformación, pone de manifiesto que el gobierno no está interesado en que la población conozca el verdadero estado de la economía, un asunto que es solo del dominio del aparato gubernamental.