Cubanálisis - El Think-Tank

    LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA

 DESDE EL CAIMÁN

.

Cubanálisis - El Think-Tank abre un espacio más a los heroicos y decididos profesionales que desde dentro del monstruo enfrentan innumerables y continuas presiones para ejercer cada día su derecho a expresar sus opiniones. No se publicarán materiales donde los autores no se identifican con sus nombres reales o no residan en Cuba. El único criterio restrictivo es la calidad: materiales escritos con rigor profesional se publican, aunque Cubanálisis - El Think-Tank no comparta necesariamente opiniones vertidas en dichos artículos.

 

Sobre plattistas y castristas

Juan González Febles, Primavera Digital

Lawton, La Habana.- Desde Cubanet. org, un trabajo de Yusnavy Pérez, titulado “Tres puntos de vista sobre la nueva Ley Electoral”, marca una pauta de lo que eventualmente será la línea defendida en este sentido por los aupados bajo la nominación “oposición leal” y el gobierno al que se proclaman leales.

El punto de vista de la “siempre fiel oposición leal”, viene defendido por alguien que saltó a las palestras política y mediática desde el exilio y que cuando anduvo por acá -como ya es costumbre-, prefirió no opinar.

Así, el Sr. Jorge de Armas, director de Cuban Americans for Engagement (CAFE) que significa Cubanoamericanos por el Compromiso, -cabe preguntarse, ¿con quién?- tuvo la oportunidad de compartir espacios con Eliecer Ávila que lidera Somos+ y con Lincoln Díaz Balart, ex congresista norteamericano de origen cubano, como es de todos conocido.

El Sr. de Armas califica a la primera etapa del proceso eleccionario castrista como “la más legítima”, porque de acuerdo a su “leal” visión, “elige a los delegados de circunscripción por voto directo y los nomina de forma pública”. Luego de leer esta afirmación, podría pasarse por alto que en Cuba se vive bajo una dictadura militar totalitaria y que una dictadura es solo una dictadura.

Esto último fue breve y muy claramente expuesto por Díaz Balart, quien repitió una verdad de Perogrullo cuando afirmó que en Cuba no hay leyes, sino órdenes a las que expuso como “manifestaciones de los caprichos de los dueños de la finca particular feudal, que es la Cuba de los Castro”.

La mejor exposición del carácter “leal” de la “oposición” que promueve de Armas quizás esté dada en la forma en que estigmatiza a los “no leales” y les califica de plattistas. Se trata de vincularles a las corrientes anexionistas, en boga durante el siglo XIX, o como simpatizantes de aquella Enmienda Platt, derogada por allá por los años treinta y tantos del pasado siglo XX, luego de negociaciones entre el gobierno cubano y el de los Estados Unidos.

Para la ocasión, los estigmatizados serían los que estuvieron en desacuerdo con que el gobierno estadounidense, derogue el embargo y la Ley Helms Burton, de forma incondicional, sin que el régimen militar cubano haga concesión alguna, no al gobierno de los Estados Unidos, sino al pueblo sin derechos de la Isla.

Siempre de acuerdo con los intereses políticos a los que se proclama leal, el Sr. De Armas pasa por alto que el gobierno más entreguista y más abyectamente subordinado a una potencia extranjera, desde 1902 hasta la fecha, ha sido el régimen castrista. Este régimen desde la constitución proclamada en 1976 consagró su subordinación al felizmente desaparecido imperio soviético. Este régimen, además, sirvió al imperio soviético como fuerza mercenaria en escenarios africanos -entre otros espacios geográficos- durante la Guerra Fría.

La dictadura militar totalitaria, nacional, socialista y revolucionaria de los Castro, no es antiimperialista. Antes sirvió al imperio soviético y en la actualidad se alinea junto al neo-imperio ruso dirigido por el fuhrercito Putin. No se trata de antiimperialismo, se trata tan solo de antiamericanismo y nada más. Si de buscar “secuelas tristes del plattismo” se trata, estas ya aparecieron cuando el régimen militar cubano apoyó -entre otras barbaridades- la invasión soviética a Checoslovaquia en 1968, en momentos en que proclamaba la condición -muy falsa- de país “no alineado”.

El carácter entreguista y traidor de la llamada oposición leal, queda ampliamente demostrado en la demanda hecha desde Miami por el Sr. de Armas para que los promotores de “estrategias anti-normalización” sean excluidos de participación política, se les prohíba “todo tipo de financiación gubernamental externa” y además, “limitar sus fondos privados y el espacio para su utilización”.

Si la información sobre el vómito mediático proyectado por el Sr. De Armas no hubiera llegado desde la prestigiosa Cubanet, avalado por la legitimación que sin dudas aporta el espacio compartido con el Sr. Lincoln Díaz Balart, quizás no le hubiera dedicado un tiempo que para mí resulta precioso. Máxime que ya conozco de cerca prohibiciones sobre “todo tipo de financiación gubernamental externa” y limitaciones sobre “fondos privados y el espacio para su utilización”. Es por esto que con mucha humildad pido al exilio cubano y a los luchadores reales en Cuba por el cambio democrático, que sigan esta saga que creo ver partir desde Villa Maristas y perderse por vericuetos oscuros que enlazan Miami, Madrid, Washington y otros espacios libres, desde penumbras, “muy bien iluminadas e intencionadas”, por supuesto.