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Si va tan mal el mundo como nos lo pintan…

Luis Cino, Primavera Digital

Arroyo Naranjo, La Habana.- El Estado Islámico de Irak y el Levante -o Daesh, como lo llaman en árabe- es un fenómeno bastante enrevesado para todos en el mundo. Pero particularmente para los cubanos, a quienes la prensa oficial quiere convencer de que la organización islamista de corte algo más que terrorista es una aviesa invención del gobierno norteamericano para justificar sus fines en el Medio Oriente.

Esa misma era la tesis que escuchaba hace unos días en Telesur por parte de un señor mexicano nombrado Jaime Alife que dice ser analista político. Alife repetía las mismas sandeces de Granma, pero las aderezaba con disparates de su cosecha, tales como nombrar Gran Califa a John McCain, por encima del líder del Califato y Terrorista en Jefe Abu Bakr Al-Baghdadi, solo porque el año pasado, durante un encuentro con rebeldes sirios, entre tantos otros barbudos, el senador tomó a Baghdadi por un opositor moderado al régimen de Assad.

Pero eso fue lo de menos. Puesto a desbarrar, Alife urdió una trama cuyo nudo central era que el Daesh, al final del camino y como si tuviese al mismísimo Gengis Khan al frente, para allanar las rutas invasoras por Asia Central, iba enfilado finalmente contra Rusia y China. Y también, todo en el mismo saco, la crisis de Ucrania, la baja en los precios del petróleo a pesar de las refinerías y pozos bombardeados, los planes de los perversos Álvaro Uribe y María Corina Machado para derrocar a Nicolás Maduro, la candidatura de Marina Silva a la presidencia de Brasil y hasta los Fondos Buitres y las amenazas de muerte contra Cristina Fernández, que si no fuese porque la presidenta argentina advirtió que venían del Norte y no del Oriente, bien hubiera podido cualquiera imaginar que también podían venir de Saturno, ese planeta dominado por los imperialistas yanquis.

Pocas veces había escuchado tantos disparates juntos como los de Alife. ¡Y miren que suelo escuchar disparates! Pero al menos por Telesur podemos enterarnos los cubanos un poco de lo que pasa en el mundo, porque si de Granma, Mesa Redonda y el NTV dependiera…

Por ejemplo, si no fuese por Telesur, y particularmente por el periodista Walter Martínez y su programa Dossier, los cubanos, a estas alturas no supiesen nada de las multitudinarias protestas pro-democracia en Hong-Kong, de las que por aquí, tan amigos como son de los camaradas chinos, no han dicho ni pitoche.

A los cubanos nos pintan una visión tétrica del mundo. Crisis económica, desempleo, miseria, hambruna, guerras, epidemias, contaminación… Es como para agradecer la dicha inmensa de vivir en Cuba, con todos los problemas habidos y por haber que tenemos, que por demás, todos saben -y si no, nos lo vuelven a explicar- son por culpa del “genocida bloqueo yanqui”.

Pareciera que si no comenzó ya la Tercera Guerra Mundial, está a punto de estallar.

¿Va tan mal el mundo como nos lo pintan en la prensa oficial a los cubanos? Puede que vaya peor. ¡Como nunca nos dicen la verdad!

Si los cubanos no sabemos hacia dónde se encamina lo que queda de nuestro país con ese “socialismo próspero y sustentable” que nos anuncian, ¡qué vamos a entender de esas movidas del Daesh y los peshmergas kurdos! Lo cual no impide que elucubremos al respecto todo tipo de teorías. Y también de tonterías, que para algo leemos el Granma…

Tengo un vecino bastante disparatado y que se ahogaba de la falta de fe cuando decía ser marxista y materialista. Se unió a una iglesia evangélica, pero luego se pasó al judaísmo porque se cansó de esperar el Armagedón que traería la salvación de los justos. Hace poco cambió la kipah por una kafiyah palestina que le quedaba de lo más mona en el cuello. Se desencantó de Israel por la cantidad de civiles muertos en la Franja de Gaza, pero aun no se decide por el Islam. No obstante, me largó un discurso para convencerme de que los yihadistas, pese a sus masacres y degollinas televisadas, son menos hipócritas que Occidente, más fieles a sus convicciones y que por tanto, los drones y misiles de la US Air Force y la OTAN no podrán acabar con ellos. Casi me anuncia que el otro mundo mejor posible que no vemos asomar por parte alguna es el que anunció Mahoma y su sub-profeta Al-Baghdadi, desde el Califato de Bagdad -¡Alá Akhbar!- porque el capitalismo, tal como va, con su insaciable sed de ganancias, va a acabar con el mundo. Eso, si no estalla antes una guerra nuclear que de todos modos acabe con el mundo. Como debió haber ocurrido hace cuatro años, antes de que terminara el penúltimo Mundial de Futbol. Y si no lo creen, si necesitan más precisiones, le pueden preguntar al Compañero Fidel cuando no esté muy ocupado con la moringa…

 

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