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San José de las Lajas, una capital provincial estancada

Osmar Laffita, Primavera Digital

Boyeros, La Habana.- San José de las Lajas, con una extensión territorial de 592,2 kilómetros cuadrados y una población de 74186 habitantes, además de ser la capital de la nueva provincia Mayabeque, en cuanto a territorio y población ocupa el primer lugar de los 10 municipios que integran la provincia.

Sin embargo, la población del núcleo urbano de San José es la segunda de la provincia, con 31,000 habitantes, superada ampliamente por la ciudad de Güines en la que habitan 42,000 personas. Güines es el segundo municipio en importancia de la provincia de Mayabeque.

En un recorrido por los barrios y calles de San José de las Lajas se aprecia que todo continúa igual o peor que antes de ser declarada capital provincial. Sobre todo, en lo relacionado con el desarrollo urbano. No se ve nuevas edificaciones. La trasportación de la población es a través de bicitaxis y coches tirados por caballos. Los ómnibus urbanos estatales desaparecieron hace bastante tiempo.

Una de las razones por la que se decidió que San José fuera la capital de Mayabeque es porque posee el mayor potencial en cuanto a la producción industrial y agrícola de los municipios que conforman la provincia. Pero esto no se correspondió con los pobres resultados productivos alcanzado el pasado año 2012.

En el municipio de San José funcionan hace mas de 50 años dos fábricas de gomas, una de vidrios planos, de cables eléctricos y telefónicos, de muebles sanitarios, conformadora de aluminio y una moderna fábrica de ron y licores, la única industria construida en el municipio en esta últimas cinco décadas.

Por el alto nivel de obsolescencia y descapitalización de estas industrias, sus producciones además de tener un bajo valor agregado, no cubren las necesidades de los sectores del trasporte, la construcción y las comunicaciones, razón por la cual mucha de estas producciones, en estos momentos, hay que importarlas.

El municipio de San José posee un gran potencial agrícola y ganadero, pero los resultados productivos el pasado año de las empresas agrícolas estatales y las Unidades Básicas de Producción Cooperativas (UBPC) fueron realmente calamitosos.

Una muestra de ese retroceso en la producción agrícola se palpa en los Mercados Agropecuarios Estatales y las pocas placitas que funcionan en San José, que permanecen la mayor parte del tiempo sin ofertas.

Es por ese desabastecimiento que la población de San José sin tener reales posibilidades económicas, tiene que apretarse el cinturón y comprar los productos del agro en los puntos de ventas y carretilleros privados que ofertan una mayor cantidad, variedad y calidad de estos productos, pero con precios similares a los de los vendedores particulares en la capital.

Muchos de los alimentos importados que se distribuyen de manera normada a la población de San José como el arroz, los frijoles, la leche en polvo y el pollo, se pueden producir sin ningún problema en el municipio y disponer de excedentes para vender a otras provincias.

Hay que preguntarse cuál es la aplicación concreta de las investigaciones que realizan los científicos y especialistas que laboran en el Centro Nacional de Sanidad Animal (CENSA) y los Institutos de Ciencia Animal (ICA) y el Nacional de Ciencia Agraria (INCA), todos ubicados en el municipio San José y cuyos trabajos tienen un impacto en el sector de la agricultura, pero parece que no se materializan en la producción agrícola del municipio, que pasa por su peor momento.

Como las empresas y dependencia del Poder Popular del municipio San José están envueltas en el proceso de reducción de plantillas, y como es notoria la falta de inversiones y la acelerada contracción en la actividad agrícola, industrial, constructiva y de los servicios, actividades que son generadora de empleo, los desempleados y los jóvenes que arriban a la edad laboral la única opción de empleo que tienen es solicitar tierra en usufructo para ponerla en explotación o contratarse como empleado de pequeños negocios privados o como jornalero de las cooperativas agropecuarias o en las fincas de los campesinos.

Una muestra de esta nueva realidad económica se aprecia en las calles principales de San José. En los portales de muchas casas y en locales transformados en establecimientos privados, se ofertan alimentos elaborados, confecciones textiles, calzados, enseres para el hogar, artesanía, bisuterías, discos compactos con material fílmico y música, piezas para bicicletas, motos y artículos para ritos religiosos

Otra forma de empleo en el emergente sector privado que se consolida en San José se localiza en los puntos de venta y carretilleros que ofertan productos del agro, los que prestan servicio de traslados de pasajeros en bicitaxi, autos y camiones dedicados estos últimos al trasladado de la población a los diferentes municipios de las provincia Mayabeque y a La Habana.

La situación actual de estancamiento económico en que está atrapado el municipio de San José de las Lajas es una muestra del bajo desarrollo sostenible no solo del municipio, sino de toda la provincia Mayabeque. La producción de las empresas del Estado no satisface las necesidades de la mayoría población. El consumo y la inversión son negativos, lo que ha provocado una contracción del mercado laboral. La ausencia de flujo de capital se refleja en el nulo crecimiento y en la falta de nuevas fuentes de empleo.

 

 

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