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¿Perfeccionar el socialismo?

La principal interrogante a raíz del acercamiento entre Cuba y EEUU, es cómo se transformará la economía de la Isla en los próximos años

Osmar Laffita Rojas, en Cubanet

LA HABANA, Cuba -La principal interrogante que ocupa a todos los cubanos, a raíz del acercamiento entre Cuba y EEUU, es cómo se transformará la economía de la Isla en los próximos años.

Luego de leer la entrevista realizada a José Luis Rodríguez por la periodista Rosa Miriam Elizarde, y que fue publicada por en el diario mexicano “La Jornada” el 21 de noviembre, con el título “Cuba no se está proponiendo un socialismo de mercado”, aquellos que estudian la economía cubana habrán puesto en tela de juicio algunas de las declaraciones de Rodríguez por estar bien distantes de la realidad.

Se supone que Rodríguez conoce ampliamente la situación económica de Cuba, pues entre 1995 y 2005 fue titular de Economía y Planificación.

Precisamente en ese período se produjeron acontecimientos como la alienante Batalla de Ideas que tantos daños ocasionó al desarrollo económico del país. .

Al responder las preguntas formuladas por la periodista, Rodríguez deliberadamente distorsionó y ocultó lo que realmente ocurre en estos momentos en Cuba.

El exministro recurrió a una desfasada argumentación para explicar que lo que está ocurriendo actualmente en Cuba nada tiene que ver con los cambios de sistema que se operaron en los países socialistas de Europa del Este entre 1989 y 1991, sino que el gobierno cubano lo que busca es “perfeccionar su socialismo”, para lo que de manera puntual, aplica experiencias de la economía socialista de mercado desarrolladas con éxito en China y Vietnam.

Sin entrar en detalles, de manera muy general, Rodríguez se refiere a los espacios que el gobierno de Raúl Castro ha abierto al pequeño sector privado y a las cooperativas no agropecuarias, pero pasa por alto las leyes, decretos-leyes y resoluciones que respaldan legalmente a las 476 000 personas que al cierre de noviembre tenían licencias para ejercer diferentes actividades privadas.

Tampoco Rodríguez hizo referencia al hecho de que en la 32 Feria Internacional de La Habana, el gobierno cubano presentó a los empresarios asistentes de más de 60 países las 246 carteras de oportunidades para captar unos 8 000 millones de dólares de inversión de empresas extranjeras en diferentes sectores de la economía cubana al amparo de la Ley 118.

Nada dijo Rodríguez acerca de la implementación de los 313 lineamientos económicos aprobados en el 6to Congreso del Partido Comunista, que son la columna vertebral de lo que el gobierno llama “la actualización del modelo económico”.

Resulta inexplicable que Rodríguez, que estos momentos es asesor del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM), haya reducido las medidas tomadas por el gobierno de Raúl Castro solo a la entrega de tierra ociosas en usufructo gratuito y que haya guardado silencio acerca de las restantes.

Al parecer, José Luis Rodríguez no quiere reconocer que fue fallida su gestión cuando estuvo al frente del Ministerio de Economía.

Llama la atención que Rodríguez, que conoce al dedillo todos los entresijos de la economía cubana, señale que las decisiones tomadas por el gobierno cubano “han estado dirigidas a la modificación de las estructuras de la gestión macroeconómica”, en la que según él, se “aprecian algunos resultados”.

Esta valoración de Rodríguez es desmentida por el actual titular de Economía y Planificación, Marino Murillo Jorge, en su intervención el pasado mes de junio en la reunión del Consejo del Banco Internacional de Inversiones (BII), un verdadero fósil viviente, creado por el desaparecido Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME), dirigido por Moscú y al que pertenecían los países socialistas de Europa del Este, Vietnam, Mongolia y Cuba.

En aquella reunión, Murillo dejó claro que el gobierno cubano “no apuesta por un cambio estructural, sino por la modernización de la administración de los recursos con que cuenta el país”.

A buen entededor…

Parece que Rodríguez no lee los resúmenes de las reuniones del Consejo del Consejo de Ministros y de las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular publicados en la prensa oficial.

Puede parecer un chiste que Rodríguez asegure que el saldo del comercio en el año 2013 fue positivo y pase por alto cómo se comportó en el año que termina.

Dejemos que responda a Rodríguez el también ex titular de Economía y Planificación, Adel Yzquierdo, quien según información aparecida en el diario Granma el pasado 7 de junio, dijo que en 2014 el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá un1,4%, cuando lo planificado era 2,2%.

De acuerdo con Yzquierdo, ese brusco descenso del PIB ha sido consecuencia de la caída en la producción de bienes, los bajos niveles de trasportación de mercancías y pasajeros, los incumplimiento de la agricultura, el descenso en la producción de níquel por la baja cotización del mineral en el mercado mundial, y el incumplimiento en la producción de azúcar (de una meta del 17,5%, solo se logró a duras penas un 5,3%), todo lo cual ha tenido un efecto negativo en las exportaciones.

José Luis Rodríguez, que tuvo la responsabilidad de dirigir la economía del país, dirigido por un gobernante tan irresponsable como Fidel Castro, no tuvo el valor de aprovechar la entrevista para hacerse una autocrítica y reconocer que tiene gran parte de la culpa del desastre económico en que está sumido actualmente el país.

Aunque este desastre no se puede atribuir solo al gobierno de Fidel Castro. El actual gobierno también es culpable porque se resiste a hacer las reformas que pide a gritos la agobiada población.