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No a la vulnerabilidad femenina

Aimée Cabrera, Primavera Digital

Centro Habana, La Habana, (PD) Un grupo de mujeres de la sociedad civil cubana sostuvo un encuentro a propósito del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer en la tarde del 5 de diciembre.

En la sala de actos, una pantalla proyectaba palabras de Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas: "Rompe el silencio. Cuando seas testigo de la violencia contra las mujeres o las niñas, no te quedes de brazos cruzados. Actúa".

Otros materiales versaron sobre el concepto actual de Violencia Contra la Mujer.

La Organización de las Naciones Unidas en su 85 Sesión Plenaria acontecida el 20 de diciembre de 1993, ratificó la Declaración sobre la eliminación de la violencia, la cual es considerada, de hecho, una violación de los derechos humanos de la mujer y la niña.

El primero de los seis artículos de la Declaración define por "violencia contra la mujer" a "todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada".

En el Artículo 3 se detallan los 8 derechos que le son inherentes a toda mujer, como el derecho a la vida, a la igualdad, a la libertad y la seguridad de la persona, a igual protección ante la ley, a verse libre de todas las formas de discriminación, al mayor grado de salud física y mental que se pueda alcanzar, a condiciones de trabajo justas y favorables y a no ser sometida a tortura, ni a otros tratos degradantes.

Un llamado a los Estados, a condenar esta violencia de género, "y no invocar ninguna costumbre, tradición o consideración religiosa para eludir su obligación de procurar eliminarla", aparece en el Artículo 4, entre otras consideraciones relacionadas con esta temática.

Un resumen presentó los principales tipos de violencia entre las que resaltaron la sexual, la sexual durante conflictos, por parte de una pareja íntima y el tráfico de personas. Gran interés motivaron las violaciones que no existen en nuestro país ni en nuestra cultura como la mutilación de los órganos genitales femeninos, la cual ha sido practicada a más de 130 millones de niñas y mujeres en países de África y el Oriente Medio; y "el homicidio por honor", donde son asesinadas las mujeres al sospecharse que hayan tenido sexo prematrimonial, estén acusadas de adulterio o hayan sido violadas, hechos que son considerados ofensivos al honor familiar.

Los costos y consecuencias de la violencia contra la mujer son altos en exceso ya que derivan el apoyo a estas féminas ultrajadas no solo en tratamientos médicos y psicológicos, sino también en el aspecto económico, al ser afectadas tanto en sus empleos como en la productividad, sin olvidar la cadena de dolor físico y sufrimiento que entrañan todos estos vejámenes.

Muy comentada fue la violencia psicológica. Las asistentes ilustraron con experiencias y anécdotas que han conocido en las comunidades donde residen o realizan sus proyectos de ayuda a la mujer. Se mencionó cómo sufren las mujeres que cumplen distintas condenas, las que son son chantajeadas y vejadas por sus jefes, así como quienes ejercen la prostitución y tienen que sobornar a sus proxenetas; o las trabajadoras no estatales que se dedican a la venta de ropas y tienen un plazo corto para vender toda una mercancía que fue legalmente adquirida pero, que el Gobierno plantea que debieran haber sido confeccionadas por ellas, sin haberles proporcionado los materiales necesarios para realizarlas.

La violencia física y psicológica fue recordada por parte de las mujeres presentes cuando se describieron los métodos agresivos que se ponen en práctica contra las mujeres que se oponen pacíficamente al gobierno.

Se mencionaron también los instrumentos internacionales para prevenir la violencia contra la mujer como son, además de la Declaración antes mencionada, la Plataforma de Acción de Beijing de 1995; el Protocolo para prevención, eliminación y sanción del tráfico de personas; la Recomendación General No. 19 del Comité de Eliminación de la Discriminación Contra la Mujer, y las Resoluciones de la Asamblea General de la ONU.

Se acordó redactar un documento en apoyo a la mujer y a la niña el cual será firmado por todas las mujeres que han estado presentes en los tres encuentros que se han llevado a cabo sobre el tema de género así como por todas las que deseen solidarizarse con esta causa. Además se mencionaron sugerencias que viabilizan el desarrollo de actividades con vistas a garantizar los cambios necesarios para erradicar esta violencia contra la mujer, en la cual deben ser involucrados jóvenes y hombres para que se sensibilicen y participen incondicionalmente en distintas campañas nacionales las cuales se resumen bajo el título "Pinta el mundo de naranja en 16 días'. El color naranja será un símbolo de solidaridad hacia la mujer y la niña violentada y se propuso usar alguna prenda de este color cada día 25.

Estos contactos tendrán una continuidad y aportarán acciones locales para prevenir este flagelo aún latente en la actual sociedad cubana.

 

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