.

Cubanálisis - El Think-Tank abre un espacio más a los heroicos y decididos profesionales que desde dentro del monstruo enfrentan innumerables y continuas presiones para ejercer cada día su derecho a expresar sus opiniones. No se publicarán materiales donde los autores no se identifican con sus nombres reales o no residan en Cuba. El único criterio restrictivo es la calidad: materiales escritos con rigor profesional se publican, aunque Cubanálisis - El Think-Tank no comparta necesariamente opiniones vertidas en dichos artículos.

 

Necesidad de políticas diferentes

Lucas Garve, Primavera Digital

Mantilla, La Habana.- A pesar de las actividades económicas autorizadas por el gobierno cubano, el control sobre la economía continúa en manos de la burocracia. Esto lo reafirma el examen de las regulaciones, disposiciones y reglamentos que sujetan a los individuos que se lancen a ejercer estas actividades.

Pero también observe el lado social del asunto. La masa laboral que se incorpore a estas actividades ahora permitidas no cuenta con los mecanismos de defensa social apropiados. Por ejemplo, ¿cuántas asociaciones de choferes existen? ¿Cuáles son los gremios que amparan, socializan y crean una cultura de solidaridad laboral? ¿Tiene capacidad real la Central de Trabajadores de Cuba para defender al trabajador? Ninguna.

Estas son sólo algunas de las preguntas que puede formularse cualquier desempleado del millón y cuarto que fue despedido de sus trabajos. Porque no se deje engañar con la gastada manía del gobierno de enmascarar la realidad y darle a los cubanos gato por liebre. No son "disponibles", son simplemente desempleados, cesanteados, un vocablo lanzado a un área de silencio, pero que ahora resurge como un fantasma.

En la calle no se habla de otra cosa con esa forma desenfadada que tenemos los cubanos de intercambiar lo que nos preocupa con cualquier interlocutor. En lugar de creer en el cacareado invierno nuclear, hay muchos que piensan que el leve invierno cubano será duro porque habrá aumentos significativos en los atracos y los robos en las calles y en las casas, la carestía ahogará a muchos más y ¿de dónde saldrá el dinero para sobrevivir?

"Diciembre va a ser un mes duro, porque habrá mucha, mucha gente sin comida en esas fechas y el hambre es mala consejera...", sentenció un joven desconocido que viajaba en un ómnibus a mi lado.

Para vislumbrar verdaderos cambios en el horizonte cubano, el gobierno deberá eliminar muchas políticas que impiden el desarrollo de las actividades económicas del país, así como permitir un mejor clima social al dejar crecer la iniciativa ciudadana comunitaria.

 

Pero no con tareas de organizaciones gubernamentales que ya están agotadas por el tiempo y las circunstancias actuales, sino por las propias iniciativas de los individuos que forman la comunidad.

El surgimiento de una cultura cívica comunitaria, tan necesaria en Cuba, es una tarea de los individuos que la forman. No hay ideología, ni religión, ni cualquier otro invento que la sustituya. La creación de valores cívicos en la comunidad surge de la acción de los propios actores que la mueven y sí existen en Cuba muchos individuos capaces de lograrlo y también hay un saber guardado de las experiencias negativas vividas durante cincuenta años.

Por tener la piel escaldada de tanto dar tumbos sin lograr nada, los cubanos saben lo que tienen que hacer y no dejarse engañar. ¿Qué hace falta entonces? Reconocimiento de la real identidad de los individuos.

No pensar más que son un producto del régimen, ni de la ideología, ni que le deben algo al sistema. Crear asociaciones, gremios, agrupaciones con intereses afines, entidades e instituciones que enriquecerán el poder de la sociedad civil.

No son necesarios más partidos, ni movimientos, ni clubes políticos, estas son formas agotadas en el espacio por el tiempo transcurrido. Quizás un grupo de jugadores de ajedrez o una agrupación de costureras o costureros, modistos o peluqueros, congregue más personas que un partido que se proclame defensor de los derechos humanos, sólo por poner un ejemplo extremo.

Para encontrar un horizonte diferente hay que proveerse de una mirada distinta y ajustada a la realidad.

 

 

Cubanálisis - El Think-Tank

    LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA

 DESDE EL CAIMÁN