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Maduro, ¿qué has hecho con Venezuela?

Tanta escasez hay que tienen que pagarle a cubanos para que les traigan productos de primera necesidad desde la Isla

Yusnaby Pérez, en Cubanet

LA HABANA, Cuba.- Las colas se convierten en el epicentro del descontento en Venezuela. Adquirir productos básicos no es más que uno de los tantos problemas que sufren hoy en día los venezolanos. Algunos expertos en el tema señalan que acostumbrarse a esta nueva realidad no será tan fácil como antes mientras otros predicen un futuro incierto para la nación.

Alina Espinosa, ingeniero industrial residente en Barquisimeto, Estado Lara; se ha visto afectada directamente por la cantidad de colas que hay que hacer para conseguir determinados productos y por el tiempo que pierde en ellas. Cuenta a CubaNet cómo se viven el socialismo del siglo XXI hoy día en el país sudamericano.

Alina se queja de que debe hacer colas de dos horas para comprar detergente y que además, lo racionan a dos bolsas de 1 Kg por persona.

 “Si tienes suerte y haces una cola, puedes encontrar jabón de baño y a veces champú. Hoy hice una cola por más de tres horas y sólo pude comprar dos paquetes de pañales para mi sobrino talla G de 20 unidades cada uno”, explicaba.

Los productos que más escasean y que requieren la necesidad de esperar largas horas al sol para comprarlos son la leche en polvo, detergente, suavizante, jabón de baño, desodorante, pañales, toallas húmedas, mantequilla, harina pan, azúcar, café, toallas sanitarias y medicinas. Alina explica que la venta de distintos equipos electrodomésticos como neveras, cocinas y lavadoras están siendo regulados por el Gobierno y destaca que el cemento “está completamente desaparecido”.

 “Hace 15 años recuerdo con claridad que iba con mis padres a los supermercados, se encontraba de todo y no se hacía cola. Antes éramos un país normal; podías comprar la cantidad que quisieras. Hoy en día sólo te venden una o dos unidades de cada producto, si los encuentras”, recuerda Alina.

Lo cierto es que muchos de los que hacen cola luego revenden el producto en la calle al doble y hasta el triple del precio. La escasez en Venezuela provoca que los llamados bachaqueros (revendedores) abusen de la necesidad de la gente.

 “Creo que muchos venezolanos se están acostumbrando, sin embargo, pienso que la mayoría estamos a punto de explotar. Ya se siente la tensión en la gente”, resalta mientras cuenta los detalles de la más reciente cola que hizo.

 “Lo que más me sorprende de las colas es que vemos a mujeres embarazadas, otras con hijos en brazo dándoles el pecho y a personas de la tercera edad,” opina Alina “Ahora nos marcan en las manos con números para poder estar en la cola. Hoy se vivieron momentos de tensión cuando varios revendedores quisieron entrar a la tienda y la gente empezó a gritar. Los militares son los que organizan las colas. Yo era la número 349 y sólo había para vender hasta el número 350. Mucha gente se quedó molesta sin poder comprar luego de haber hecho toda la cola.”

Alina teme que la situación pueda acabar en hechos de violencia pero está segura de que por el momento nada mejorará. Mientras tanto seguirá viviendo esta rutina donde la escasez no afecta solamente a los más pobres, sino a un sector cada vez más creciente de la sociedad.

 “Yo trabajo con cubanos y ellos están mandando a buscar todos estos productos que escasean a Cuba con otros compañeros que llegan la semana que viene. ¡Fíjate lo mal que estamos! ¡Estamos peor que Cuba!”.