.

Cubanálisis - El Think-Tank abre un espacio más a los heroicos y decididos profesionales que desde dentro del monstruo enfrentan innumerables y continuas presiones para ejercer cada día su derecho a expresar sus opiniones. No se publicarán materiales donde los autores no se identifican con sus nombres reales o no residan en Cuba. El único criterio restrictivo es la calidad: materiales escritos con rigor profesional se publican, aunque Cubanálisis - El Think-Tank no comparta necesariamente opiniones vertidas en dichos artículos.

 

Más allá de la renuncia del Papa

Frank Cosme Valdés Quintana, Primavera Digital

Santos Suárez, La Habana.- El sorpresivo anuncio de la renuncia del Papa, el pasado lunes 28 de febrero, en vísperas del miércoles de ceniza y la semana santa, dejó sorprendidos a millones de católicos en todo el mundo.

Para católicos y no católicos que conocen la historia de esta iglesia, con más de 2,000 años de existencia, no fue una sorpresa. Sobre todo para ciertos periodistas que cubren las incidencias del Vaticano. En el sitio web de la prensa católica www.aciprensa.com, alguna que otra vez se leían reportes que constataban el evidente deterioro del Papa, al que últimamente le costaba trabajo hasta caminar con paso seguro.

Son muchas las especulaciones que siempre esboza la prensa internacional sobre esta polémica iglesia, muchas veces llena de contradicciones. La prensa católica recordaba aquella profecía de Cristo de que "juntos irían hasta el fin de los tiempos el trigo y la cizaña".

Aquellos reporteros que sarcásticamente comparan la permanencia en el poder del Papa con la de ciertos dictadores, deben recordar que el Código de Derecho Canónico, elaborado entre 1140 y 1503, reformado en 1917 y actualizado cada vez que los tiempos lo pedían, establecía el derecho del Papa a renunciar por motivos de salud o porque considerara que lo debía hacer para una mejor función de la iglesia. Asimismo podía ser separado por un Concilio nombrado al efecto, cuando se comprobara que el pontífice no cumplía con las expectativas que se esperaban de él.

La prensa ha reflejado junto a esta noticia de la renuncia del actual Papa, la anterior, ocurrida hace casi 700 años, en 1415, con el papa número 205 de la iglesia Católica Romana, Gregorio XII. En la inmediatez de la noticia no se aborda los detalles de esta otra renuncia de un Papa. Tampoco se ha reflejado que se han producido en la historia de esta iglesia 7 renuncias más.

Gregorio XII fue el cuarto Papa del período conocido como Cisma de Occidente. Para una mejor comprensión de la renuncia del actual Papa, reflejaremos que fue un período similar de crisis en la iglesia tal como ahora. Este Cisma fue una etapa de casi 40 años (1378-1417), en que dos Papas se disputaban la autoridad pontificia, el impuesto por los reyes de Francia residente en Avigñón, conocidos como los antipapas y los que reconocían solo al Papa de Roma. De ahí la expresión católico, apostólico y romano.

Promovido este Cisma en 1378 por Felipe IV el Hermoso, el mismo que desarticuló la Orden del Temple, junto al antipapa Clemente V, fue a partir de este entonces que Roma estuvo a merced de los reyes de Francia durante los siguientes 39 años.

En 1415 seguían existiendo dos Papas: el de Avignon, Benedicto XIII, y el de Roma, Gregorio XII. Constituido un Concilio para poner fin a este Cisma, se le pidió la renuncia a ambos Papas para elegir uno nuevo que fuera aceptado por todos. Gregorio XII renunció el 4 de julio de ese año, pero el de Avignon no quiso renunciar por lo que fue destituido, tras lo cual se eligió un nuevo Papa, Martín V, que puso fin a este Cisma.

Se conocen por los reportes de prensa las crisis por las que ha pasado y pasa actualmente esta iglesia que vienen desde el anterior pontífice, Juan Pablo II. Ratzinger el actual Papa, fue la mano derecha del predecesor en el freno de otro cisma, la Teología de la Liberación, que ya venía confundiendo a muchos católicos, sobre todo de Latinoamérica, mucho antes de la caída del comunismo en 1989. No obstante, Juan Pablo II siguió advirtiendo que las crisis en este mundo de la postguerra fría serían producidas por estos ex comunistas reciclados, (desde mafiosos hasta esos falsos cristianos partidarios de un marxismo ya fracasado), los oportunistas y los ventajistas. Advirtió también "que cuando el relativismo moral se absolutizara legalmente, los derechos humanos desaparecerían y se abriría la puerta a un esclavismo moderno con disfraz de democracia".

Benedicto XVI, considerado el mayor teólogo que actualmente tiene la iglesia católica, un intelectual más dado a la meditación y el razonamiento que a dirigir, no era el más adecuado, según algunos analistas, para conducir esta iglesia por el laberinto de problemas que actualmente enfrenta. La crisis del catolicismo en Europa, la confusión reinante en América Latina con esta secuela de la Teología de la Liberación denominada ahora Socialismo del siglo XXI, situaciones en varias zonas del mundo producidas por sacerdotes involucrados con acosos sexuales, crisis de corrupción en el Banco del Vaticano, y otros problemas que abrumarían a cualquier joven y enérgico guía, fue demasiado para este anciano de 86 años que además ya tenía un marcado deterioro en su salud.

Pero más allá de esta renuncia del Papa, a todas luces lógica, hay otras de carácter místico propias de toda religión. Existe una profecía sobre los Papas que la iglesia católica se guardó de exponer al público durante siglos y que el Papa Juan Pablo II autorizó revelar al permitir la apertura de ciertos documentos de los Archivos Secretos Vaticanos, (http://asv.vatican.va/) y que hoy se pueden encontrar hasta en la conocida Wikipedia. Se trata de las profecías sobre los Papas de San Malaquías, Arzobispo de Armagh, Irlanda, que le fueron reveladas en 1140, en otro momento de situación confusa y caótica, y que le indicaba al alarmado Papa de aquellos tiempos, Inocencio II, que la iglesia todavía no estaba en sus momentos finales.

Roma no ha confirmado la veracidad de estas profecías. Tampoco ha expresado ninguna prohibición pública a los creyentes católicos a la hora de creer en estas revelaciones o no. Pero ciertos detalles del Pontificado de Juan Pablo II hacen sospechar que el Vaticano sí cree en estas revelaciones, o al menos las creía este fallecido Papa.

La inauguración de una Casa de Oración en Roma para interpretar los signos de los tiempos, la introducción del rosario al Cristo de la Misericordia, aparición esta última de Jesús en la Polonia de 1938 revelándole a una monja el inicio de la II Guerra Mundial, la posterior ocupación de Polonia por los rusos, el ulterior inicio de la caída del comunismo justamente en ese país, más otros futuros sucesos que no se han dado a la publicidad. La apertura de los archivos del Vaticano parece indicar que la iglesia quiere que cada cual interprete libremente estas profecías, siendo prudente al evitar declaraciones oficiales.

Estas revelaciones terminan con el supuesto último Papa que elegirá el nombre de Pedro II. Curiosamente, ningún Papa ha elegido ese nombre en los siglos de existencia de esta Iglesia, y esto parece indicar simbólicamente el principio y el fin. El primer Papa fue Pedro que realmente se llamaba Simón y el último también tomará el nombre del primero.

Joseph Alois Ratzinger viene a ser el penúltimo Papa. El hecho de que se retire a un monasterio y dedique el resto de su vida a la oración permite suponer que su retiro es también un acto de desprendimiento y fidelidad, como el de Gregorio XII, que cree firmemente en el regreso de ese salvador conocido como Jesús. Su renuncia aceleraría esta promesa hecha a los apóstoles. El futuro nos dirá si esta vez no será un chasco como las predicciones de los mayas.

 

 

Cubanálisis - El Think-Tank

    LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA

 DESDE EL CAIMÁN