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Luces y sombras de la conferencia de la ASCE

Osmar Laffita Rojas, Primavera Digital (a través del blog “Círculo Cínico”)

Capdevila, La Habana.- Entre el 31de julio y el 2de agosto el hotel Hilton de la ciudad de Miami sirvió de sede a la 24 conferencia de la Asociación para los Estudios de la Economía Cubana (ASCE) que tuvo como patrocinador y organizador al profesor del Baruch College y presidente de la institución académica que convocó el evento, Ted Henken.

El tema de la conferencia fue “Los desconcertantes cambios en Cuba”. Asistieron académicos, especialistas y periodistas de los Estados Unidos, Cuba y Europa, que tuvieron una activa participación en los 16 paneles con que contó el evento.

Se abordaron temas económicos, políticos, sociales y culturales.

En dicha conferencia hubo paneles en inglés y español, pero estos últimos fueron los que concitaron desde el primer momento el interés de los asistentes por los temas que se abordaron.

Intentaré hacer un resumen de lo acontecido en los ocho paneles que abordaron diferentes asuntos de la actual situación cubana.

El primer día, en el salón habilitado como comedor, previo al almuerzo, hubo un encuentro de los asistentes a la conferencia con cuatro cubanas residentes en La Habana, dueñas de pequeños negocios bajo el patrocinio del Cuba Study Group, que preside el multimillonario cubano Carlos Saladrigas, quienes expusieron de manera bastante light su desempeño como empresarias en Cuba.

Luego de sus intervenciones, se desarrolló un interesante intercambio de preguntas y respuestas. Muchos de los asistentes no compartieron las explicaciones que brindaron estas empresarias, las cuales no reflejaron las dificultades y contratiempos a los que se enfrentan a diario los que están autorizados al desempeño de la actividad privada en Cuba.

El panel que abordó “Los derechos laborales ante los cambios económicos” fue conducido por Jorge Pérez-López. Tuvo como panelistas a los periodistas independientes Víctor Manuel Domínguez, Osmar Laffita Rojas e Hildebrando Chaviano y las dirigentes sindicales no oficialistas Maybel Padilla Pérez y María Elena Mir, todos residentes en Cuba.

Le correspondió a Joel Brito, director ejecutivo del Grupo Internacional para la Responsabilidad Social y a Chaviano hacer los comentarios a lo expuesto por los panelistas.

Este panel se puede calificar como el más pobre en lo referente al debate, tal como hubo en el resto de los paneles.

El panel en que se sometió a debate el tema  “Zona de Desarrollo Económico de Mariel: actualidad y desafío”, se caracterizó por el sólido dominio e información sobre el tema de los panelistas Emilio Morales, Jesús Bus Marcheco, Jorge Pérez-Lòpez y Luis Luis, todos radicados en los Estados Unidos y Dimas Castellanos, residente en La Habana.

El debate giró en torno a los leoninos procedimiento de contratación y pago a los trabajadores por las empresas empleadoras con el arbitrario canje de 10 pesos por dólar del monto de dinero que le pagan los empresarios extranjeros, más el 5%  de descuento para el pago del impuesto sobre la ganancia.

El panel que abordó el asunto “Estado, Sociedad Civil y Oposición en Cuba” generó disgusto e inconformidad porque el moderador Ted Henken, contrario al ambiente de libre debate reinante en la conferencia, limitó en extremo el tiempo en el uso de la palabra a algunos y se la negó a otros. Fue la respuesta del presidente de ASCE ante el rechazo de no pocos de los asistentes a los planteamientos de los panelistas, que con la excepción de Dimas Castellanos, se erigieron como fervientes defensores de la “disidencia leal”.

Tan controvertido panel lo integraron Armando Chaguaceda, que reside en México, Arturo Lòpez-Levi y Lenier González Mederos y Roberto Veiga Gonzàlez, ex-editores de la revista católica “Espacio Laical”. Sus exposiciones fueron en dirección opuesta al discurso y actuación de la oposición que se enfrenta y denuncia los desmanes de la dictadura militar cubana.

Resultó de mucho interés por la información que se brindó y el rico debate que provocó el panel que tuvo como tema “Salud y Exportaciones Medicas”, el cual fue conducido por Sergio Díaz Brisquez. Los expositores fueron el Dr. Darsi Ferrer, Juan Tomàs Sánchez, María C. Werlau y como comentaristas, Yaremis Flores y Osmar Laffita.

Resultó impactante la información de la Sra. Werlau, directora ejecutiva de Archivo Cuba, sobre el lucrativo negocio de órganos y plasma que secretamente lleva a cabo el gobierno cubano.

También resultó interesante la explicación que brindó Laffita sobre la venta de servicios médicos a Venezuela y a Brasil, países en los que trabajan 26,000 galenos, lo que representa una entrada de 7,000 millones de dólares a Cuba.

Laffita se refirió al aumento de salario a los médicos que trabajan en el gigante suramericano, que se elevó de 400 a 1280 dólares mensuales. También comentó sobre la administración y control que ejerce el Grupo de Administración Empresarial (GAE) de las Fuerzas Armadas Revolucionarias sobre la Zona de Desarrollo Económico de Mariel.

En el panel sobre “Temas Políticos”, los expositores intentaron abordar desde sus particulares visiones la actual situación económica cubana y  los aun esperados cambios y reformas  estructurales que luego de 5 años de gobierno de Raúl Castro, aun no se materializan.

Sobre este polémico asunto expusieron sus puntos de vista Dariela Iquique, Jorge Ignacio Guillén, Orlando Freyre Santana y Orlando Luis Pardo Lazo, que planteó la controvertida interrogante: “inversiones, ¿para qué?”

Llamó mucho el interés de los asistentes el panel que abordó el tema de “La inversión extranjera y su nuevo marco legal”. Moderado por José Gabilondo, tuvo como expositores a José Manuel Palli, María Elena Cobas Cobiellas, Jesús Mercader Uguina y Yaremis Flores. Comentaron sobre el tema Antonio Zamora y Jorge Sanguinetti. Sólo Yaremis Flores vive en Cuba. Los demás expositores residen en España, Argentina y Estados Unidos.

En este panel, el tiempo fue bien aprovechado y todas las preguntas formuladas fueron evacuadas.

El debate y las aclaraciones sirvieron para ganar claridad acerca de la naturaleza antinacional de la Ley 118 de Inversiones Extranjeras, dado que no reconoce el  derecho a la creación de la pequeña y mediana empresa privada en Cuba:  existen de facto, pero legalmente no tienen derechos.

El momento más esperado por la mayoría de los asistentes a la conferencia de ASCE fue la Mesa Redonda que se celebró al mediodía del sábado como cierre del evento y que tuvo como tema “La metodología de control social: producto de exportación cubana”, la cual fue moderada por el periodista, escritor y analista político Carlos Alberto Montaner.

Los asistentes prestaron gran atención a la esperada intervención de Juan Reynaldo Sánchez, ex-escolta de Fidel Castro, el cual dio a conocer reveladores datos del modus operandi del Ministerio del Interior.

Fue reveladora la intervención “El socialismo del siglo XXI: exportación cubana”, de Carlos Sánchez Berzaín, Director Ejecutivo del Interamerican Institute for Democracy, que puso al desnudo la intervención del gobierno cubano en los procesos electorales que han llevado a la reelección de los presidentes de Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Ecuador.

También llamó la atención de los asistentes el tema de la Sra. Werlau, Directora Ejecutiva de Archivo Cuba, la cual se refirió al candente asunto de “Las bandas criminales venezolanas y la pobreza como política de estado: exportación cubana”.

Se puede afirmar sin exageración que la recién culminada 24 conferencia de la ASCE marcó el rumbo de cómo será en lo sucesivo este importante evento, por la impronta que dejó la participación de 20 residentes en Cuba, una presencia que no hubo en las que le precedieron y que le imprimió dinamismo al evento. Sus vivencias fueron muy enriquecedoras. Fue precisamente lo que la conferencia de la ASCE necesitaba.

 

 

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