.

Cubanálisis - El Think-Tank abre un espacio más a los heroicos y decididos profesionales que desde dentro del monstruo enfrentan innumerables y continuas presiones para ejercer cada día su derecho a expresar sus opiniones. No se publicarán materiales donde los autores no se identifican con sus nombres reales o no residan en Cuba. El único criterio restrictivo es la calidad: materiales escritos con rigor profesional se publican, aunque Cubanálisis - El Think-Tank no comparta necesariamente opiniones vertidas en dichos artículos.

 

Los pros y los contras del trabajo por cuenta propia en Cuba

Roberto Valdivia, Primavera Digital

Ciego de Ávila.- Según cifras gubernamentales el número de personas acogidas al trabajo por cuenta propia ha aumentado considerablemente en los últimos meses. Dada la aceptación de la población reflejada en los medios oficialistas, no son pocos los que se atreven a asegurar que la iniciativa se convertirá en la mayor fuente de empleos del país.

Sin embargo, otros sectores de la población mantienen incertidumbre ante la nueva modalidad de cuentapropismo. Si bien es cierto que miles de cubanos se han incorporado a la idea, considerada una forma de obtener mayores ingresos e independencia económica, un gran número ha entregado sus contratos o patentes, en primer lugar por los altos impuestos a pagar al Estado cubano.

Otros, lo ven con recelo basados en experiencias anteriores. Hay que recordar que no es la primera vez que el gobierno autoriza el trabajo por cuenta propia y luego, de la noche a la mañana, sin causas aparentes y sin considerar la inversión privada, decide eliminarlo.

Otro aspecto que incide negativamente son los altos precios establecidos por los cuentapropistas, que provocan gran descontento popular debido a los bajos salarios del sector estatal. En el caso particular de la provincia Ciego de Ávila, y según estadísticas del gobierno, el salario promedio se mantiene invariable desde hace algunos años, en 500 pesos moneda nacional, equivalentes a 20 CUC.

Precisa la misma fuente que el territorio tiene el mejor ingreso per cápita del país. Teniendo en cuenta esta información, el descontento debe ser mayor en el resto de la isla. Para que se tenga una mejor idea de lo polémico del tema, basta señalar el sector agropecuario. Las calles de Ciego de Ávila se mantienen inundadas de revendedores de productos agrícolas abastecidos de frijoles, arroz, plátanos, malanga, ajo, cebolla, frutas y vegetales. Sin embargo, la gran mayoría del pueblo no puede adquirirlos debido a sus altos precios.

Ante el reclamo popular los cuentapropistas alegan que no pueden bajar los precios porque es la única manera de obtener ganancias que les permitan enfrentar los impuestos del gobierno. ¿La moraleja? El pueblo paga la diferencia. Para colmo de males, los mercados agropecuarios estatales no garantizan el autoabastecimiento, y mantienen precios elevados casi a la par de los cuentapropistas.

Ante esta actitud de "sálvese quien pueda", "si tienes dinero, comes, y si no, te mueres de hambre", el pueblo está desprotegido. El gobierno hace oídos sordos ante una política de oferta y demanda propia quizás de países desarrollados. La cúpula gobernante insiste en tener una imagen de apertura económica que solo enriquecerá sus arcas y las de algún que otro cuentapropista, a costa del constante empobrecimiento y dependencia económica del pueblo.

De ahí que muchos consideren que la política de trabajo por cuenta propia, más que una solución, es un problema con varias aristas impuesto a la voluntad popular. En próximos trabajos continuaremos con los pros y los contras del cuentapropismo en Cuba.

 

 

Cubanálisis - El Think-Tank

    LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA

 DESDE EL CAIMÁN