.

Cubanálisis - El Think-Tank abre un espacio más a los heroicos y decididos profesionales que desde dentro del monstruo enfrentan innumerables y continuas presiones para ejercer cada día su derecho a expresar sus opiniones. No se publicarán materiales donde los autores no se identifican con sus nombres reales o no residan en Cuba. El único criterio restrictivo es la calidad: materiales escritos con rigor profesional se publican, aunque Cubanálisis - El Think-Tank no comparta necesariamente opiniones vertidas en dichos artículos.

 

Lo que supuestamente ignora FAO

Arnaldo Ramos Lauzurique, Primavera Digital

El Cerro, La Habana.- Desinformado, mal informado, mal intencionado, inocente; no es posible calificar, sin tener más elementos sobre su persona, a José Graziano da Silva, Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, (FAO) cuando felicitó a Fidel Castro y le anunció que le haría un homenaje al régimen cubano por reducir el número de personas desnutridas.

Señaló incluso que Cuba estaría acompañada en la felicitación por otros 15 países, la mayoría sin un desarrollo sostenible, como Venezuela, que importa el 80% de los alimentos y Nicaragua que depende del apuntalamiento venezolano.

Es preferible atribuirle inocencia e ingenuidad a ese señor antes que mala fe, pero por las fotos que muestra la prensa, no se trata de un adolescente sino de un adulto mayor, aunque quizás no haya alcanzado la plena madurez. En ese caso habría que juzgar a quienes lo nombraron para tan importante cargo.

José Graciano desconoce que el régimen cubano destruyó la estructura agraria del país, al expropiar no solo las grandes propiedades agrícolas, sino también las medianas e incluso las más pequeñas; que arruinó el sector agropecuario, al extremo de reducir a más de la mitad el número de reses por habitante y que también llevó al mínimo la producción de frutos menores.

Parece desconocer que Castro construyó una brigada que fue arrasando a lo largo del país con todos los árboles frutales y otras especies valiosas.

Por sobre todo, ese señor pasó por alto que la principal fuente de recursos de la nación, considerada su pilar, la agroindustria azucarera, la arruinó la incapacidad y prepotencia de ese señor. Hoy en día apenas produce algo más de un millón de toneladas de azúcar, cuando el país llegó a ser la azucarera del mundo.

Tampoco sabe, ni quiere saber, que los magros suministros alimenticios dependen de las importaciones, que alcanzan no menos de 1 700 millones de dólares anuales, que incluyen la leche en polvo que se suministra a niños de menos de 7 años de edad, porque el resto no tiene derecho a ella; que uno de los principales rublos alimenticios, el arroz, depende de Vietnam un país que tuvo una guerra devastadora.

Parece que nunca oyó la supuesta broma de Raúl Castro, cuando comentó que un funcionario vietnamita le dijo a un técnico cubano que no comprendía cómo si los cubanos los habían asesorado en el cultivo del café, ahora eran ellos los que tenían que exportárselo. El desparpajo de Raúl Castro llegó al punto de decir que seguro el funcionario cubano –al que le hizo el comentario- debió de echarle la culpa al bloqueo (embargo) de EEUU.

Para colmo pasó por alto que Cuba tiene el record mundial de racionamiento, una mal llamada "libreta de abastecimientos" que se extiende desde 1962, por 51 años, algo que no ha ocurrido con ninguna nación devastada por guerras, terremotos, ni alguna otra desgracia masiva.

No es necesario señalar más detalles de lo que este régimen ha ocasionado al pueblo de Cuba para expresarle al señor Director de la FAO su descabellada felicitación, y que para colmo todos estos años han estado basados en la opresión, la falta de libertad, el irrespeto a los Derechos Humanos y el sometimiento de toda la población a un poder omnímodo.

El señor José Graciano da Silva se entrevistó con Raúl Castro previamente y no es posible conocer si fue invitado por el último a participar en un evento de golf en una suntuosa instalación turística junto con su yerno Paolo Titolo, esposo de la afamada Mariela Castro y su sobrino, el hijo médico de Fidel Castro. ¡No es necesario especular!

Cuesta trabajo creer que el Director General de la FAO sea bobo. Démosle el beneficio de la duda.

 

 

Cubanálisis - El Think-Tank

    LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA

 DESDE EL CAIMÁN