.

Cubanálisis - El Think-Tank abre un espacio más a los heroicos y decididos profesionales que desde dentro del monstruo enfrentan innumerables y continuas presiones para ejercer cada día su derecho a expresar sus opiniones. No se publicarán materiales donde los autores no se identifican con sus nombres reales o no residan en Cuba. El único criterio restrictivo es la calidad: materiales escritos con rigor profesional se publican, aunque Cubanálisis - El Think-Tank no comparta necesariamente opiniones vertidas en dichos artículos.

 

Las cooperativas no agropecuarias de Mayabeque y Artemisa

Osmar Laffita, Primavera Digital

Capdevila, La Habana.- En la Gaceta Oficial extraordinaria no. 53 de fecha 11 de diciembre de 2012 se dio a conocer el Decreto Ley no.305 aprobado por el Consejo de Ministro en que están recogidas las bases jurídicas para la constitución y funcionamiento de las cooperativas no agropecuarias.

A tenor del mencionado instrumento legal, a principios de julio se autorizó la constitución de 214 cooperativas en diversos sectores de la economía de las provincias La Habana, Mayabeque y Artemisas.

De ese total, se constituyeron 99 donde funcionaban los Mercados Agropecuarios Estatales (MAE), cinco en las bases de trasporte de taxis ruteros de La Habana y los híbridos de camiones y ómnibus conocidos como semi-ómnibus de Mayabeque y Artemisa. En estas dos últimas provincias también se crearon cooperativas de recuperación de desechos.

También se organizaron 6 cooperativas dedicadas a la chapistería, pintura y grúa de auxilio en la vía, fregado de auto, mecánica y servicios de poncheras, y 12 en el sector de la construcción dedicadas únicamente al montaje, reparación y mantenimiento de los sistemas de climatización, congelación refrigeración, ventilación y extracción, producción de materiales de la construcción y servicios ingenieros a las inversiones.

Tal como se ha afirmado, estas cooperativas están dirigidas a impactar de manera directa en el bienestar de la población.

En el caso de los MAE, la trasportación de pasajeros, los servicios auxiliares al transporte y la recogida de materias primas, la actividad desplegada por las empresas estatales dedicadas a estos fines ha sido y es deficiente.

Funcionarios del gobierno cubano han dejado bien claro que la creación de estas cooperativas no agropecuarias no se puede interpretar como un paso dirigido a un proceso de privatización, porque el Estado continúa como dueño de las instalaciones y medios que hoy solo lo administran y gestionan los cooperativistas.

Un elemento en que se ha hecho hincapié por las autoridades cubanas es que esta nueva forma de gestión se traducirá en una notable mejoría de la cantidad y calidad de los servicios.

Los precios, si bien se regirán en lo fundamental por las leyes del mercado, por el momento, en el caso del pago de los ómnibus ruteros y el precio de la libra de arroz, las papas y los chícharos, serán fijados centralmente.

Los dirigentes del gobierno cubano han afirmado que las 124 cooperativas no agropecuarias por el momento no tendrán un impacto a nivel de la economía, que su creación lo que busca es restituir la eficiencia en actividades que no tienen un peso significativo en el desarrollo económico del país, dado que las empresas que se ocupaban de estas actividades demostraron ser bastante ineficaces.

Tal como se ha afirmado, lo que se busca con este nuevo modelo de gestión económica, es incrementar de manera significativa las ventas y servicios. También estas cooperativas representan nuevas fuentes de empleos, lo que contribuirá a descongestionar las infladas plantillas de las empresas estatales.

Pero luego de un mes de funcionamiento de las cooperativas creadas en lo que fueron los MAE, en los casos específicos de San José de las Lajas, Artemisa y San Cristóbal, la diferencia de los precios de los productos con los de los puntos de venta y carretilleros privados es solo de 30 y 40 centavos de dólares menos, y en algunos caso es igual.

Tenemos el caso del arroz. Su venta al público se realiza en los diferentes establecimientos pertenecientes a las empresas municipales de Comercio y Gastronomía, donde el precio es de 20 centavos de dólar la libra. En las cooperativas se vende a igual precio.

Con tales precios, muchos alimentos, en estos momentos, no están al alcance de la mayoría de la población. ¿De qué bienestar de la población se habla?

Cuando se conversa con los administradores y asociados de estas cooperativas, alegan que no pueden rebajar los precios de los productos porque los campesino que se los venden plantean que en la capital existen altos precios oligopólicos que no varían y que son la vía de sus desmedidas ganancias; por eso, los cooperativistas tienen dos caminos: compran los productos a esos precios o los dejan.

Integrantes de las dos cooperativas que funcionan en los desaparecidos MAE en la ciudad de Artemisa, plantean que los altos precios de los productos que venden se deben a que cuando van de compras dos veces a la semana al mercado concentrador ubicado en un área cercana a la CUJAE, en el municipio capitalino Marianao, los precios mayoristas de los productos por lo general son altos y las rebajas entre los vendedores son mínimas. Esa es la razón por la que no pueden rebajar los precios a la población.

Los que no han dicho los funcionarios del gobierno y mucho menos la prensa oficial es que a un mes de haberse constituido estas cooperativas donde radicaban los MAE, la población no ha visto ninguna mejoría para sus exhaustos bolsillos, porque sencillamente, sus precios están al mismo nivel que los de los vendedores privados de los puntos de ventas y carretilleros, que en la mayoría de los casos son prohibitivos para la población.

 

Cubanálisis - El Think-Tank

    LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA

 DESDE EL CAIMÁN