.

Cubanálisis - El Think-Tank abre un espacio más a los heroicos y decididos profesionales que desde dentro del monstruo enfrentan innumerables y continuas presiones para ejercer cada día su derecho a expresar sus opiniones. No se publicarán materiales donde los autores no se identifican con sus nombres reales o no residan en Cuba. El único criterio restrictivo es la calidad: materiales escritos con rigor profesional se publican, aunque Cubanálisis - El Think-Tank no comparta necesariamente opiniones vertidas en dichos artículos.

 

La renovada autarquía a la que apuesta Marino Murillo

Osmar Laffita, Primavera Digital

Capdevila, La Habana.- La retrasmisión por Cubavisión, los días 9 y 10 de julio, a las 8.30 de la noche, de la palabras ante la Asamblea Nacional del zar de la economía cubana, Marino Murillo Jorge, vicepresidente del Consejo de Ministros, resultó un cubo de agua fría para todos aquellos que se aventuraron en calificar de reformas las epidérmicas medidas económicas que el presidente Raúl Castro ha aplicado con extrema cautela y lentitud durante los más de seis años que lleva al frente del Estado y el gobierno de Cuba.

Para que no hubiera ninguna duda y se pusiera fin de una vez a todo tipo de fantasías sobre esto, Marino Murillo dejó claro que por "actualización del modelo" hay que entender el mejoramiento y ampliación de la autonomía de las empresas estatales, que es y será el tipo fundamental de propiedad que prevalecerá en la economía cubana.

Al cierre del mes de mayo, con una infinidad de restricciones, se reportaba que 429,458 personas estaban involucradas en negocios privados en las 181 actividades que fueron autorizadas por el gobierno cubano a finales de 2010, lo que marca un alza de más 30 000 con respecto al pasado año.

Del total de licencias otorgadas, el 18% corresponde a trabajadores contratados que laboran en los diferentes pequeños negocios privados autorizados (del total de las actividades autorizadas por el gobierno, solo en 83 se permite contratar mano de obra).

El mayor grueso del empleo en el sector privado se concentra en casas convertidas por sus propietarios en pequeños centros de elaboración donde ofertan la más diversas opciones gastronómicas, los vendedores de diversos productos para el hogar, de uso personal y misceláneas de todo tipo, choferes de camiones y autos dedicados al traslado de personas y mercancías, arrendamiento de casas para hospedajes, punto de venta y carretilleros que ofertan productos del agro.

La ampliación con muchas limitaciones de los negocios privados hace poco más de dos años no se puede catalogar de reforma.

El 70% de las más de 400 000 personas autorizadas a ejercer la actividad privada no tenía vínculos laborales. El 14 % eran jubilados. Algo que dice mucho sobre las supuestas trasformaciones estructurales que algunos se han aventurado en afirmar que lleva a cabo el gobierno de Raúl Castro.

Tampoco tiene que ver con las cacareadas reformas que dicen algunos que lleva a cabo el gobierno cubano el lento y restringido proceso de arrendamiento de locales que se inició con determinados centros y que se extendió a la gastronomía estatal, pero solo en establecimientos que tengan como máximo 5 trabajadores.

Respecto a la entrega de tierra en usufructo, con un máximo de 67 hectáreas como máximo por persona, finalizado el primer semestre del presente año, estaban en manos de 17,400 usufructuarios 1,5 millones de hectáreas de tierra.

Desde principios de julio entraron en funcionamiento 124 cooperativas no agropecuarias, de ellas 99 constituidas en lo que fueron mercados agropecuarios estatales en las provincias de La Habana, Artemisa y Mayabeque. Los miembros de estas cooperativas pagarán impuestos de acuerdo a las ganancias que obtengan. El arrendamiento del local y la venta de sus mercancías se hará de acuerdo a las leyes del mercado.

Durante los seis años de gobierno de Raúl Castro no se han operado cambios sustanciales en las estructuras de propiedad en las empresas estatales como ha ocurrido en China y Vietnam.

Al cierre de 2012 funcionaban 2,250 empresas presupuestadas y 2,383 unidades presupuestadas, todas dirigidas por los grupos empresariales y ministerios. No gozan de ninguna autonomía y están sujetas a las decisiones que sobre sus funciones adopten sus organismos superiores.

Por lo anterior, queda claro que las estructuras de propiedad estatal sobre esos medios fundamentales se mantienen inalterables, razón más que suficiente para no aventurarse a afirmar que en Cuba se operan reformas y cambios estructurales.

Al amparo de la Ley 77 de la Inversión Extranjera, terminado el año 2012 solo funcionaban 236 sociedades mercantiles de capital mixto en las que el gobierno tiene el 51% de las acciones y el restante 49% corresponde a los socios extranjeros. Las actividades de estas empresas mixtas se concentran en la explotación conjunta de hoteles, la exploración y extracción de petróleo y gas, la explotación y procesamiento industrial del níquel, la elaboración para la exportación de tabaco torcido y en rama, la fabricación para la exportación de rones, licores y alcohol, productos con un alto valor agregado altamente competitivo, lo que ha permitido la entrada de centenares de millones de dólares a las deprimidas arcas del Estado cubano.

Apostar a que las trasformaciones económica que se operen en Cuba se traduzcan en el bienestar de la población y que tengan como base el arruinado, descapitalizado y cargado de deudas millonarias sistema empresarial cubano, es algo totalmente irresponsable.

Ante tal realidad, para estupor de los entendidos, tienen que escuchar al zar de la economía cubana la apuesta por una renovada autarquía que le da la espalda a la inversión directa de capital extranjero.

En el año 2012, en América Latina y el Caribe la inversiones extranjeras se elevaron a 173 mil millones de dólares, lo que represento un 6,7% de crecimiento en relación a igual periodo de 2011. Esas inversiones generaron nuevas fuentes de trabajo, redujeron los índices de pobreza y trajeron un significativo crecimiento en el bienestar de la población. También posibilitaron la apertura de nuevos mercados para colocar sus exportaciones. Todo esto fue determinante para el crecimiento del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) reportado por la región en el año 2012. Pero de ese dinero, Cuba no recibió ni un solo centavo.

La nueva variante de autarquía que se comenzará a aplicar en el sistema empresarial cubano el próximo año está dirigida a satisfacer las necesidades de la población sin acudir a las importaciones. Se aspira a la autosuficiencia alimentaria y la autonomía industrial y de servicios.

Resulta poco probable que con tal variante se pueda superar la crisis sistémica que desde hace años arrastra la economía cubana.

 

 

Cubanálisis - El Think-Tank

    LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA

 DESDE EL CAIMÁN