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La prensa oficialista desinforma sobre la situación en Venezuela

Osmar Laffita Rojas, en Primavera Digital

Capdevila, La Habana.- El escamoteo y la manipulación impuesto por la dictadura militar totalitaria a su prensa oficial es verdaderamente escandaloso. La mayoría del pueblo tiene que tragarse los que los medios oficiales informan, que por lo general no refleja lo que verdaderamente acontece.

Es lo que acontece con lo que informa la prensa cubana sobre Venezuela y el proceso de validación de 1,3 millones de firmas, ya reconocidas por el Consejo Nacional Electoral (CNE), lo cual es el primer paso para activar el referendo para revocar el mandato del presidente Nicolás Maduro.

Sobre la validación de las firmas reconocidas por el CNE, el diario Juventud Rebelde, reprodujo un despacho desde Caracas, sin nombre de la agencia de prensa o del periodista, que lleva como título “La nueva afrenta contra la constitucionalidad”, donde se afirma algo que no es cierto: que el proceso de verificación durará 13 días (del 13 de junio al 26 de julio), cuando este proceso, de acuerdo a lo dispuesto por el entre electoral venezolano, será de 4 días (del 20 al 24 de junio).

Juventud Rebelde no explicó que el pasado 2 de mayo la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) entregó al CNE 1,8 millones de firmas, cuando lo exigido para el pedido de revocatorio era menos de 200.000 rúbricas.

La MUD estaba consciente de la naturaleza entreguista al chavismo de Tibisay Lucena, la presidenta del máximo órgano electoral, quien en cumplimiento de las órdenes recibidas del oficialismo, daría como nulas miles de las firmas recolectadas.

El CNE informó el 8 de junio la desaprobación de 600.000 rúbricas por diferentes causas. Es decir, que se confirmaron los pronósticos de que el ente electoral maniobraría para abortar el revocatorio.

Al CNE no le quedó otra salida que contra su voluntad, reconocer su derrota y poner en marcha el proceso revocatorio.

Sobre las firmas que fueron declaradas oficialmente nulas por el CNE, el diario Juventud Rebelde deliberadamente informó algo falso al señalar: “El grupo de firmas que la oposición recogió entre la población y que supuestamente avalan una solicitud para el revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro representa una agresión a la constitucionalidad”.

¿De qué violación constitucional habla Juventud Rebelde?

Las 600.000 firmas declaradas oficialmente nulas por el CNE no restan ningún mérito legal a 1’300.000 rúbricas que el ente electoral venezolano reconoció como válidas y que permiten a la MUD continuar con el proceso revocatorio

En cuanto termine el proceso de validación de las firmas, se iniciará el proceso de recolección de 4 millones de firmas, que concluirá finalizado julio. Cumplido ese paso, se iniciaría la campaña para los comicios del revocatorio, entre agosto y septiembre. En octubre, los venezolanos serían convocados a las urnas para que con su voto decidan si Maduro se queda o se va definitivamente.

Como es natural, los chavistas y sus cómplices de dentro y de fuera no están cruzados de brazos. Han dejado bien claro que el revocatorio no se realizará este año. Maniobran, forcejean, porque saben que esta batalla la tienen perdida.

Miraflores quiere que el revocatorio se realice el próximo año, porque la cúpula chavista sabe perfectamente que Maduro perderá, y quieren evitar la convocatoria a elecciones presidenciales, para que la presidencia de la República quede en mano del vicepresidente hasta que se termine el mandato y así no perder el juego.