Cubanálisis - El Think-Tank

    LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA

 DESDE EL CAIMÁN

.

Cubanálisis - El Think-Tank abre un espacio más a los heroicos y decididos profesionales que desde dentro del monstruo enfrentan innumerables y continuas presiones para ejercer cada día su derecho a expresar sus opiniones. No se publicarán materiales donde los autores no se identifican con sus nombres reales o no residan en Cuba. El único criterio restrictivo es la calidad: materiales escritos con rigor profesional se publican, aunque Cubanálisis - El Think-Tank no comparta necesariamente opiniones vertidas en dichos artículos.

 

La oficialista, vertical y dependiente sociedad civil cubana

Osmar Laffita Rojas, Primavera Digital

Capdevila, Boyeros, La Habana.- Según el dicho popular, “hay quien se acuerda de Santa Bárbara cuando truena”. Parece que lo que acontecerá en la VIl Cumbre de las Américas que se celebrará en la ciudad de Panamá del 10 al 11 de abril, provocó la alarma de los gobernantes cubanos y que se acordaran de Santa Bárbara.

Y no es para menos: en dicha cumbre uno de los principales temas que se abordará será el desempeño de la sociedad civil en los países asistentes.

Los gobernantes cubanos saben de la pata que cojean. Hablarles de sociedad civil independiente, gobernabilidad democrática y participación ciudadana es algo que los aterroriza, es como si les propinaran una bofetada.

La ingeniería gubernamental del régimen dictatorial cubano descansa en la represión y la conculcación de las libertades y los derechos.

La tripartición de poderes, el pluripartidismo, la libertad de expresión y todo lo contemplado en un Estado de Derecho, es totalmente inexistente en Cuba.

Es realmente vergonzoso lo que el régimen cubano entiende como sociedad civil.

El gobierno cubano, avisado de lo que le espera en la Cumbre de Panamá, trata de presentar como sociedad civil a las dóciles organizaciones de masas a las que dirige y controla

A la reciente pantomima que fue el Foro de la Sociedad Civil asistieron 300 personas seleccionadas, con sus libretos previamente revisados, las cuales repitieron, sin que les faltara un punto o una coma lo que los gobernantes cubanos estaban interesados en reflejar.

Dicho evento se celebró el pasado 17 de marzo y tuvo por sedes la Casa las Américas y la Casa del ALBA. Su lema fue: ‘La Sociedad Civil Cubana Pensando en América’.

El Foro fue moderado por Abel Prieto, asesor del presidente Raúl Castro, y el dócil e inveterado mandamás de la Casa de las Américas, Roberto Fernández Retomar. Ambos tenían órdenes expresas de impedir que algo se saliera del guion previamente aprobado por las instancias del Partido Comunista y el presidente Raúl Castro.

Fue grotesco, pareció un el chiste, cuando Abel Prieto afirmó que “se han ido construyendo y acumulando durante años, calumnias que tienen que ver con que aquí el Estado lo controla todo, que no hay espacio para ningún tipo de sociedad civil, la caricatura que tiene mucha gente sobre este país”.

No pocos de los presentes al escuchar tal declaración, tuvieron que aguantar las carcajadas.

En el Foro hubo una reñida competencia a ver quién decía la mentira que provocara más risas.

De los humoristas que representaron a la Unión de Juristas de Cuba, uno de ellos se atrevió a referirse a “las garantías recogidas en la legislación cubana, en especial la constitución socialista de 1976, para el ejercicio de todos los derechos humanos”.

Parece que personeros como este desconocen que desde su puesta en vigencia hasta hoy, los primeros que han violado y desconocido la Constitución son los gobernantes cubanos, que siempre hicieron y hacen lo que les da la gana, sin importarles un comino las leyes vigentes.

Un trabajo publicado por el Semanario Trabajadores el pasado 19 de marzo, con el título “Sociedad civil somos todos”, reflejó resumidamente las preguntas de los internautas que participaron en el evento on line organizado por el citado semanario. Estuvieron como panelistas politólogos, científicos sociales, dirigentes de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) y del Sindicato de la Construcción. Todos en total sintonía con el evento humorístico de la Casa de las Américas y la Casa del ALBA.

A la pregunta de un internauta, “¿Puede hablarse de la CTC como de una ONG?”, la funcionaria Rosario Rodríguez, una de la panelistas, fiel al guión que el gobierno, y el Partido Comunista de Cuba previamente les había orientado, respondió que “el accionar de la CTC no requiere de la aprobación del gobierno, lo que nos convierte en una organización autónoma”.

Tal afirmación de la funcionaria de la CTC es totalmente falsa desde el preciso momento que Ulises Guilarte de Nacimiento, que funge como el Secretario General de la máxima organización obrera de Cuba es miembro del Consejo de Estado. De acuerdo al artículo 89 de la Constitución, dicha instancia, que hace funciones legislativas y ejecutivas, tiene la responsabilidad de ejecutar los acuerdos que adopta el parlamento, además de otras responsabilidades que la Constitución le atribuye y de ostentar la suprema representación del Estado.

Si el principal dirigente de la CTC, así como los de la Federación de Mujeres de Cuba, la Juventud Comunista, los Comité de Defensa de la Revolución (CDR), la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, la Federación Estudiantil Universitaria, todos son miembros del Consejo de Estado, llamar a esas organizaciones ONGs e “integrantes de la sociedad civil, que gozan de una de una total autonomía”, es totalmente falso.

Estas inventadas ONG no gozan de ninguna autonomía. Desde el preciso momento que deciden celebrar un congreso, su dirección nacional tiene que previamente llegar a un acuerdo con el Partido Comunista, para designar al presidente de la Comisión Organizadora que se ocupará de todos los preparativos de dicho congreso y en definitiva es el que resultará electo para dirigir la organización en un proceso que es una farsa.

En las dictaduras -y la que reina en Cuba no es una excepción- no puede haber ningún cabo suelto. La delegación de la sociedad civil oficialista que concurrirá a la VII Cumbre de Panamá estará integrada por voceros bien pagados de los gobernantes cubanos, que llevan 56 años en el poder sin que nadie los haya elegido.